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Irán sufrió una nueva jornada de ataques aéreos, que afectaron sobre todo Teherán y Tabriz, cerca de la frontera con Turquía, poco después de que Estados Unidos amenazó con golpear al país "veinte veces más fuerte" si continúa bloqueando el estrecho de Ormuz. La suspensión del comercio en esta vía marítima vital para el comercio de petróleo y gas ha elevado las tensiones entre Washington y Teherán, que se enzarzaron en un bucle de amenazas en el undécimo día de guerra. "Ningún buque asociado con los agresores contra Irán tiene derecho a pasar por el estrecho de Ormuz. Si tenéis alguna duda, acercaros y comprobadlo por vosotros mismos", advirtió el jefe de la marina de la Guardia Revolucionaria Alireza Tangsiri. En las últimas horas, varios altos cargos de este cuerpo de élite se han abierto cuentas en la red social X para mostrar la postura unánime del régimen.
"Irán no teme a sus amenazas vacías", aseguró contra Trump el jefe de seguridad, Ari Larijani, una de las figuras más influyentes del régimen. "Quienes son más poderosos que usted han intentado eliminar a la nación iraní y han fracasado. ¡Cuidado de no ser eliminado", advirtió Larijani en una publicación en sus redes sociales.
El portavoz del cuerpo, Ali Mohammad Naeini, acusó a Trump de atribuirse logros militares con "mentiras" y desafió de nuevo al mandatario estadounidense con el bloqueo de tráfico de petroleros por el estrecho de Ormuz, que ha hecho tambalear los mercados. Naeini aseguró que "ni un litro de petróleo" saldrá de Oriente Próximo si continúan los ataques conjuntos de EEUU e Israel. "El estrecho de Ormuz será un estrecho de paz y prosperidad para todos o será un Estrecho de derrota y sufrimiento para los belicistas", advirtió el jefe de seguridad Larijani.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, se sumó a las amenazas durante una entrevista con la emisora estadounidense PBS Hour, en la que negó que su país haya "cerrado el estrecho" y atribuyó la situación actual a "la agresión israelí y estadounidense". "Si pueden tolerar un precio de petróleo superior a 200 dólares por barril, continúen con este juego", señaló. "Lo que estamos haciendo es solo para defendernos". El tráfico a través del Estrecho de Ormuz cayó a su nivel más bajo desde el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero, con solo dos buques con bandera iraní navegando en la zona. Cerca de 2.000 buques comerciales, incluidos 178 petroleros, "no se han movido" en el Golfo Pérsico desde el 5 de marzo, según el regulador del transporte marítimo de Naciones Unidas.
El jefe de seguridad Larijani también lanzó un dardo contra Francia, por el envío de dos fragatas al Mar Rojo para reabrir Ormuz. "Es improbable que se pueda garantizar la seguridad en el Estrecho de Ormuz en medio de los conflictos provocados por Estados Unidos e Israel en la región", ha asegurado Larijani. "Sobre todo si esto es obra de partes que no estaban lejos de apoyar esta guerra y contribuir a avivarla", ha dicho, alusión al despliegue de activos militares adicionales en la región, incluido el portaaviones Charles de Gaulle, pero también al papel de París en la imposición de sanciones contra Teherán por el desarrollo de su programa nuclear.
El jefe de la diplomacia iraní aseguró que volver a la mesa de negociaciones con Estados Unidos ya no está en la agenda del régimen, tras la "experiencia muy amarga" de la guerra actual. "Nos prometieron que no tenían intención de atacarnos y que querían resolver la cuestión nuclear de Irán de forma pacífica y encontrar una solución negociada", declaró, sobre el esfuerzo diplomático durante el pasado mes de febrero. "Aún así, decidieron atacarnos". El régimen anunció la detención de 30 presuntos "espías, agentes y operativos de campo internos pertenecientes al enemigo estadounidense e israelí", aunque no dio detalles sobre la nacionalidad de los sospechosos. La judicatura anunció que tomará medidas contra los iraníes en el extranjero que "actúen en el frente enemigo" y contempla incluso confiscar las propiedades de nacionales por apoyar la ofensiva de Israel y Estados Unidos contra el país.
Mientras continúa el intercambio de ataques verbales entre Trump y funcionarios iraníes, el secretario de Guerra (antes Defensa) de EEUU, Pete Hegseth, declaró que el martes sería el día "más intenso" de ataques contra Irán, con "la mayor cantidad de cazas, la mayor cantidad de bombardeos, la mayor cantidad de ataques". Sobre un posible fin del conflicto, Hegseth ha señalado que en última instancia, "las consecuencias serán en interés de Estados Unidos" porque no se puede vivir "bajo un escenario de chantaje nuclear". La noche anterior Teherán vivió la peor jornada de ataques aéreos de EEUU e Israel, que afectaron zonas densamente pobladas y provocaron interrupciones en el suministro eléctrico en gran parte de la ciudad y alrededores. La Media Luna Roja iraní advirtió a la población de la capital que evite salir a la calle y no se exponga a la lluvia por peligro de toxicidad, debido a las sustancias químicas tóxicas que se han esparcido en el aire tras los ataques aéreos israelíes contra cinco depósitos de petróleo. Parte de las instalaciones atacadas siguen ardiendo tres días después, emitiendo partículas tóxicas en el aire que ya han afectado a la población de Teherán, donde se han registrado dolores de cabeza, de cuello y dificultades para respirar. La contaminación puede provocar una lluvia ácida que afecte a la piel y los pulmones y, a la larga, causar cáncer.
La agencia de noticias iraní Mehr también informó de ataques aéreos en Isfahán, Shiraz y Jomein, en el centro del país, donde un bombardeo estadounidense causó daños en una escuela infantil. Desde el inicio del conflicto, cerca de 1.300 personas han muerto en ataques de EEUU e Israel en Irán, según la Media Luna Roja iraní.
Los ataques también afectaron la estructura de seguridad del régimen, con la destrucción de tres lanzadores de misiles en el territorio, aseguró el ejército israelí.
Irán también continuó con su andada de represalias contra países del Golfo, con el lanzamiento de misiles contra Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Arabia Saudí y Bahrein.
La refinería estatal saudí Aramco advirtió que si continúa el conflicto regional por más tiempo, tendrá "consecuencias catastróficas" para los mercados petroleros mundiales, después de que el barril de crudo alcanzara los 100 dólares el lunes. Riad aseguró que durante esta mañana ha interceptado dos drones cerca de infraestructuras petroleras y un tercero en Al Kharj, en el centro del país.
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Por su parte, la OTAN está desplegando un sistema de defensa aérea y antimisiles Patriot en el sureste de Turquía, un día después de que las fuerzas de la Alianza interceptaron y derribaron un misil iraní que entró en el espacio aéreo turco. España mantiene desde 2015 una batería de sistemas Patriot en la base aérea de Incirlik, en la provincia de Adana, pero esta ayuda adicional se desplegará en la provincia de Malatya, al sureste del territorio, donde está la principal instalación radar de la OTAN.
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