


























Cole Tomas Allen, el hombre de 31 a�os detenido anoche por el Servicio Secreto tras un tiroteo, no lleg� al sal�n de baile del Hilton Hotel de Washington DC, donde estaba la plana mayor del Gobierno estadounidense y del Congreso, pero se qued� muy cerca. Las im�genes difundidas por el presidente Donald Trump, poco despu�s de ser evacuado por los agentes, muestran c�mo Allen atraviesa corriendo a toda velocidad uno de los controles de seguridad, antes de que media docena de miembros de los cuerpos de seguridad empiecen a disparar y logren placarlo, reducirlo y detenerlo.
Lo ocurrido en la gala de la Asociaci�n de Corresponsales de la Casa Blanca va a monopolizar la informaci�n en Washington los pr�ximos d�as, y va a generar muchos debates y reabrir discusiones inc�modas, empezando por la de la polarizaci�n y la violencia pol�tica. Si Trump era el objetivo, el escenario m�s probable para los investigadores ahora mismo, ser�a el tercer intento de atentado desde julio de 2024. Y llega tras el asesinato del activista Charlie Kirk o los disparos sufridos por pol�ticos de Minnesota, que se saldaron con la muerte de la expresidenta de la C�mara de Representantes estatal.
En julio de 2024, Kimberly Cheatle, la directora del Servicio Secreto, present� su dimisi�n por los enormes errores de seguridad que permitieron que un tirador estuviera a punto de matar a Trump en Butler, un pueblo de Pensilvania, durante un mitin de las elecciones. Cheatle, que en los d�as posteriores al atentado asumi� "la responsabilidad �ltima", reconoci� en una audiencia ante el Congreso que se trataba "del mayor fracaso en d�cadas". Esta vez, los agentes lograron detener la amenaza antes de que fuera demasiado tarde, pero los cientos de periodistas invitados a la fiesta, y que tuvieron que echarse al suelo del sal�n de baile tras escuchar los disparos, se preguntaban si las medidas hab�an sido suficientes o adecuadas.
El v�deo del momento en el que Trump es evacuado es llamativo. El presidente est� sentado en la mesa principal, sobre un escenario, acompa�ado de su mujer y de un mentalista que estaba haciendo un truco para ambos distendidamente. En ese momento, se ve que algo pasa y una parte importante de la sala reacciona con p�nico, poni�ndose en pie o empezando a intentar irse, por lo que parecen disparos. Sin embargo, ning�n escolta acude inmediatamente a rodear al presidente. Tardan varios segundos e incluso cuando el primero y el segundo agente se presentan, lo que hacen es tapar �ngulos poni�ndose enfrente del presidente, no tir�ndolo al suelo (como pas� en Pensilvania) o tap�ndolo con sus cuerpos. Para eso hacen falta unos segundos m�s todav�a.
"Muchas preguntas de seguridad sobre esta noche, entre ellas: �por qu� no hubo ning�n control de identificaci�n en absoluto m�s all� de un pantallazo de una entrada o por qu� no hubo ning�n detector de metales hasta que llegamos al s�tano del Hilton?", escribi� en la red X Meredith McGraw, del Wall Street Journal.

Personal de seguridad en activo tras el suceso.Efe
La primera tiene que ver con el per�metro de seguridad. En el mitin de Butler, de forma todav�a incomprensible, un chico armado con un fusil logr� subirse a la �nica posici�n elevada de una zona casi despoblada y abrir fuego antes de ser abatido. En el Hilton, la polic�a hab�a cerrado la zona, pero el �rea de control de metales estaba muy pr�xima a la entrada del edificio y de la sala de baile.
En realidad, el per�metro s�lo proteg�a completamente la zona donde est� el sal�n de baile, pero no las partes m�s expuestas, como la alfombra roja, donde desfilaron buena parte de los miembros del Ejecutivo. Ah� se pod�a llegar con un pase, o una captura de pantalla, pero sin pasar detectores de metales. Lo mismo para acceder a muchas de las fiestas privadas, organizadas por medios de comunicaci�n o empresas, en diferentes plantas del hotel.
En otros eventos importantes, como la cumbre de la OTAN o las convenciones de los partidos, esos controles est�n a cientos de metros de distancia como m�nimo de la zona principal de eventos. Y para llegar a las autoridades hay que haber superado todos los controles. Precisamente para evitar algo as�.
El sal�n de baile est� en el piso inferior del hotel, por lo que el tirador habr�a tenido que superar el control en el que fue detenido, bajar un tramo de escaleras, entrar en la sala donde hab�a decenas de agentes y acercarse a la mesa presidencial, si ese era su objetivo. Pero qued� demostrado que alguien a pie, corriendo, pod�a hacer mucho da�o. Si en vez de ser un "lobo solitario", como dijo Trump, hubiera sido un comando, el resultado podr�a haber sido otro.
Adem�s, una voluntaria de la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca ha asegurado a The New York Post que el presunto atacante pareci� armar su escopeta en una zona poco vigilada cerca de la entrada, en el nivel de la terraza, antes de abrir fuego y correr hacia el sal�n de baile. La testigo, Helen Mabus, mencion� una habitaci�n improvisada cerca de la entrada donde se guardaban los carritos de bar y donde, en ese momento, no hab�a seguridad. "Estaba en esa habitaci�n [...] la sac� de una bolsa o algo as�", dijo Mabus, a�adiendo que el arma era larga y no parec�a una pistola com�n.
En el Hilton estaban el presidente y la primera dama, Melania Trump. Tambi�n el vicepresidente JD Vance. Los secretarios del Tesoro, de Defensa, de Estado, Energ�a o Interior. Estaba el presidente de la C�mara de Representantes, congresistas y senadores. Pero para acceder, el �nico requisito era una entrada en papel o incluso una foto de la misma, dec�an los presentes. Ni DNI, ni un QR ni las acreditaciones de prensa.
Poco antes del incidente, algunas integrantes de Codepink, un grupo feminista que protesta habitualmente en el Congreso y que se opone a las guerras en Ir�n o Gaza, as� como a lo ocurrido en Venezuela o Cuba, hab�an sido expulsadas, tras haber logrado llegar a las instalaciones del hotel, vestidas con trajes de noche y pancartas, pero sin entradas.
La gran pregunta que se hac�an todos en la capital anoche era precisamente si el tirador no ser�a un hu�sped del hotel, lo que le habr�a permitido superar alg�n control, ya que si bien a lo largo de la ma�ana del s�bado se hab�an cortado las calles aleda�as al tr�fico, los alojados en el Hilton (o los residentes en la zona) pod�an seguir entrando sin controles de metales, ense�ando un DNI pero sin cacheos o control de metales. Un problema de seguridad enorme en todo caso, por meter a todo el Gobierno en una sala con m�s de 2.000 personas sabiendo que hu�spedes sin ning�n tipo de escrutinio est�n en las inmediaciones.
DEBATES DE POL�TICA NACIONAL
Esa cuesti�n va a generar un primer debate. El presidente Trump, en su comparecencia anoche en la Casa Blanca, ya lo esboz�, al decir que el pol�mico sal�n de bailes que est� construyendo, con un coste de m�s de 400 millones de d�lares financiado por donantes particulares, qued� reivindicado por las fallas de seguridad del hotel donde se celebraba la fiesta, el mismo, por cierto, en el que Ronald Reagan fue tiroteado y herido de gravedad en 1981.
"Hemos visto todos las condiciones que se dieron esta noche. No es un edificio particularmente seguro. Y no quer�a decir esto, pero por eso tenemos que tener todos los atributos de lo que estamos planeando en la Casa Blanca. Ser� una sala m�s grande y es mucho m�s segura. Tiene protecci�n contra drones. Tiene vidrio a prueba de balas. Necesitamos el sal�n de baile. Por eso el Servicio Secreto y los militares lo est�n exigiendo. Han querido el sal�n de baile durante 150 a�os por muchas razones diferentes, pero hoy es un poco diferente, porque hoy necesitamos niveles de seguridad que probablemente nadie haya visto antes", afirm� Trump.
El segundo debate de pol�tica nacional tiene que ver con la financiaci�n del Departamento de Seguridad Nacional (DHS en sus siglas en ingl�s), que est� encallada desde las operaciones anti inmigraci�n de Minnesota que le costaron la vida a dos ciudadanos norteamericanos, abatidos por el ICE y la patrulla fronteriza. Desde entonces, los dem�cratas han logrado bloquear la financiaci�n del departamento, cuya responsable, Kristi Noem, fue cesada hace unas semanas.
Los tertulianos conservadores ya vincularon anoche en las grandes cadenas lo ocurrido en el hotel, donde un agente del Servicio Secreto result� herido de bala, con la falta de recursos y los trabajadores que acuden a su puesto sin tener garantizados sus sueldos mientras el Congreso no resuelve las disputas. El ataque del hombre detenido, que llevaba una escopeta, una pistola y varios cuchillos, har� que la presi�n se multiplique sobre la oposici�n.
Y el tercero, el m�s delicado, ser� sobre la polarizaci�n. "�Por qu� cree que le siguen pasando estas cosas?", le pregunt� un periodista af�n al presidente Trump, que anoche se mostr� mucho m�s conciliador de lo habitual, apelando a la unidad nacional en vez de arremeter contra la izquierda y los "grupos antifascistas", a los que sistem�ticamente culpa de la violencia pol�tica en EE UU. Esa posici�n, viendo los precedentes, no durar� mucho.
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