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El flamante ganador de las elecciones legislativas en Hungr�a, el conservador P�ter Magyar, ha reclamado este lunes en Budapest una transici�n "corta y r�pida" para asumir las riendas del Gobierno lo antes posible. Tras infligir una derrota sin precedentes al primer ministro ultranacionalista Viktor Orban, Magyar ha instado al actual presidente del pa�s —a quien califica de "t�tere"— a que convoque el Parlamento sin agotar el plazo legal del 12 de mayo.
La victoria de Magyar ha sido contundente: el futuro mandatario controlar� 138 de los 199 esca�os (casi un 70%), frente a los 55 parlamentarios que conservar� Orban. El economista de 45 a�os, que proviene precisamente del partido Fidesz de su predecesor, ha escenificado el giro pol�tico de la naci�n compareciendo ante banderas de la Uni�n Europea, un s�mbolo que Orban evitaba sistem�ticamente en sus intervenciones. Seg�n Magyar, los h�ngaros no han votado simplemente por un nuevo Ejecutivo, sino por el fin de una era de 16 a�os liderada por un grupo que describe como "criminal organizado".
En su primera rueda de rueda de prensa, el l�der opositor ha denunciado que las actuales autoridades est�n destruyendo documentos y acuerdos secretos a gran escala para encubrir sus actos. Para revertir esta situaci�n, Magyar ha prometido que su primera medida ser� firmar el acceso de Hungr�a a la Fiscal�a Europea y crear una "Oficina de Recuperaci�n de Activos" para localizar los fondos malversados durante el sistema de Orban. Adem�s, planea reformar la ley para limitar la jefatura del Gobierno a un m�ximo de dos mandatos de cuatro a�os.
En materia exterior, el futuro primer ministro ha exigido que se respete a Hungr�a como un "pa�s soberano miembro de la UE y la OTAN". Al mismo tiempo, ha garantizado que su Gobierno no se inmiscuir� en los asuntos internos de otras naciones, citando expl�citamente a Espa�a, Eslovaquia y los Balcanes. Con la promesa de erradicar la corrupci�n y la pobreza en el que considera actualmente el pa�s m�s pobre de la Uni�n, Magyar se prepara para iniciar lo que define como una "nueva era" de libertad para el pueblo h�ngaro.























