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El norte de Venezuela ha sido escenario de una catástrofe natural sin precedentes tras registrarse dos potentes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 en la escala de Richter. La presidenta encargada del país, Delcy Rodríguez, compareció ante la nación para informar que, hasta el momento, se ha confirmado la muerte de al menos 32 personas y más de 700 heridos, quienes están siendo atendidos tanto en hospitales públicos como en centros de salud privados. Sin embargo, la mandataria advirtió que estas cifras son preliminares y podrían aumentar drásticamente, ya que no incluyen el balance de daños del estado La Guaira.
Rodríguez calificó la situación en La Guaira como una "verdadera tragedia" y declaró formalmente la región como "zona de desastre" debido al colapso masivo de decenas de edificios. Al describir el suceso como un "inédito fenómeno sísmico", la presidenta encargada subrayó que los cuerpos de seguridad y emergencia se encuentran en este momento realizando labores de rescate "muy arduas" para intentar salvar el mayor número de vidas posible de entre los escombros.
Ante la magnitud de la emergencia, el Gobierno interino ha habilitado hoteles y refugios para acoger a las personas que han perdido sus viviendas o cuyas infraestructuras presentan riesgos inminentes. Asimismo, se ha ordenado la suspensión inmediata de las clases y de todas las actividades consideradas "no esenciales" para los servicios públicos. En un mensaje cargado de emotividad, Rodríguez hizo un llamamiento a la "unión nacional" y pidió a la ciudadanía actuar con calma, asegurando que el país superará esta tragedia que hoy enluta a numerosas familias.
La respuesta internacional no se ha hecho esperar. La mandataria agradeció especialmente los contactos mantenidos con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y confirmó que países como México, El Salvador y la República Dominicana ya preparan el envío de equipos especializados de rescate. Además, naciones como China, Brasil y Qatar, junto con diversos vecinos del Caribe como Antigua y Barbuda o Dominica, han ofrecido su apoyo para paliar los efectos de este desastre natural.
























