Guerra en Oriente Próximo
Fuentes estadounidenses apuntan a este mismo jueves como posible fecha para una segunda ronda de conversaciones en Islamabad o Ginebra

Reunión el pasado sábado entre JD Vance y el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif.EFE
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Después de que las primeras negociaciones cara a cara entre Estados Unidos e Irán concluyeran sin acuerdo en Islamabad el domingo, los mediadores paquistaníes han acelerado su ofensiva diplomática para conseguir que se retomen las conversaciones antes de que el frágil alto el fuego pueda romperse y estallar de nuevo una guerra a gran escala.
Fuentes estadounidenses citadas por AP apuntan a este mismo jueves como posible fecha para una segunda ronda. La capital paquistaní sigue sobre la mesa como escenario neutral, aunque en los despachos diplomáticos también se menciona Ginebra como alternativa. Por su parte, la agencia paquistaní Anadolu asegura que nuevas conversaciones de "alto nivel" se celebrarán "muy pronto" en Islamabad, antes de que expire el alto el fuego, y que además el presidente Donald Trump quiere un acuerdo antes de su visita planeada a China a mediados de mayo.
Más allá del lugar, lo relevante es que los canales no se han cerrado. Según varios medios estadounidenses, emisarios de ambos países continúan cruzando mensajes por vías indirectas, una diplomacia en la sombra que intenta mantener vivo lo que el encuentro oficial no logró sellar.
El tono público, sin embargo, sigue siendo áspero. El vicepresidente JD Vance, que encabezó la delegación estadounidense, atribuyó el fracaso inicial a la negativa iraní a comprometerse con límites claros sobre su programa nuclear. Desde la Casa Blanca, Donald Trump reforzó esa narrativa, asegurando que "las personas adecuadas" desde Irán habían contactado con Washington mostrando urgencia por alcanzar un acuerdo, aunque sin precisar si ese contacto fue directo o mediado.
En paralelo, la presión ha escalado en el terreno. La orden de bloquear el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz marca un punto de inflexión. La medida, activada el lunes por la mañana, busca forzar concesiones de Teherán, al que Washington acusa de obstaculizar la libre navegación. El efecto inmediato ha sido agravar una crisis energética global que ya se perfila como la más severa en décadas.
Con este telón de fondo, los mediadores paquistaníes intentan rebajar el nivel de ambición para destrabar el diálogo. La propuesta pasa por iniciar conversaciones más técnicas, de perfil más bajo, centradas en cuestiones concretas: desde la reapertura efectiva de Ormuz hasta los límites del programa nuclear iraní. Es un intento de reconstruir confianza en un terreno donde escasea.
Según el Financial Times, un aspecto clave del fracaso de las negociaciones del pasado fin de semana fue la confusión sobre las diferentes expectativas respecto a lo acordado para el alto el fuego de dos semanas: los iraníes creían que la guerra de Israel en el Líbano contra Hizbulá estaba incluida en la tregua y que Washington había accedido a descongelar 6.000 millones de dólares de fondos petroleros iraníes retenidos en Doha a cambio de la reapertura del estrecho. Nada de esto sucedió.
Todas las fuentes diplomáticas conectadas con las negociaciones coinciden señalando que las diferencias de fondo siguen siendo sustanciales. Teherán quiere mantener margen de maniobra sobre el control del estrecho, incluida las tasas al tránsito marítimo, y rechaza desmantelar completamente su infraestructura nuclear.
Washington, por su parte, según las últimas noticias desveladas por Axios, habría propuesto a Irán una moratoria de 20 años sobre el enriquecimiento de uranio, pero que los iraníes solo se ofrecieron a suspender su programa durante cinco años.
La Administración Trump también exige a la República Islámica poner fin a la financiación de los grupos que EEUU designa como organizaciones "terroristas", incluidos Hams, Hizbolá y los hutíes. "Lo cierto es que necesitamos ver un compromiso firme de que no buscarán un arma nuclear, ni las herramientas que les permitirían obtenerla rápidamente", sentenció Vance tras las primeras conversaciones




















