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Un enjambre de personas con banderas de Taiwan aguardaban este s�bado la llegada de Lin Chia-lung, ministro de Relaciones Exteriores de la isla autogobernada al Aeropuerto Internacional Rey Mswati III, en Manzini, Eswatini -m�s conocido como Suazilandia-. El diplom�tico fue saludado por una destacada comitiva de autoridades de la naci�n africana, que le dispens� un recibimiento casi de jefe de Estado. Y es que en la �ltima Monarqu�a absoluta del continente esta visita representa un desquite tras la derrota en una importante batalla diplom�tica que se ha librado en los �ltimos d�as entre Suazilandia y Taiwan, por un lado, y nada menos que China, la segunda superpotencia del globo s�lo tras Estados Unidos, por otro. Los dos bloques protagonizan una aut�ntica guerra a lo David contra Goliat. Y s�lo el tiempo dir� si acaba en tablas o con alg�n serio derrotado.
Suazilandia es uno de los apenas 13 pa�ses en todo el mundo que reconocen oficialmente la soberan�a de la Rep�blica de China, nombre oficial de Taiwan desde la llegada del Kuomintang de Chiang Kai-shek en 1949. Y �l �nico en toda �frica -de un total de 54 estados que conforman el continente-. Desde hace muchos a�os, Pek�n ha ejercido una presi�n enorme contra peque�o reino donde gobierna con pu�o de hierro Mswati III, con el objeto de conseguir que, como han ido haciendo uno tras otro tantos pa�ses, abandonara a su suerte a la que el gigante asi�tico considera una isla rebelde integrante de su territorio. Pero el soberano de Suazilandia se ha mostrado irreductible y desafiante, haciendo caso omiso a todas las advertencias que le lanzan una y otra vez desde el Partido Comunista Chino.

El ministro de Exteriores de Taiwan, a su llegada a Eswatini.E. M.
Tal es el apoyo si se quiere simb�lico y moral que presta Mswati III a Taiwan, que el presidente de la isla, Lai Ching-te, anunci� hace meses el que iba a ser su segundo viaje oficial al extranjero desde que asumi� el cargo en mayo de 2024, a Eswatini. Su llegada al lejano reino enclavado en Sud�frica estaba prevista para principios de semana, y �l iba a ser uno de los mandatarios internacionales que ten�an previsto arropar el viernes a Mswati III en los actos centrales de los fastos con motivo de sus 40 a�os en el trono. Sin embargo, Lai Ching-te tuvo que quedarse con las ganas y la maleta hecha en Taipei. Porque China es mucha China, y en lo que considera suyo se muestra cada vez m�s beligerante en la deriva que protagoniza Xi Jinping. Y la diplomacia de Pek�n movi� todos los hilos y presion� lo que no est� escrito para que, como fichas de domin�, Seychelles, Mauricio y Madagascar, naciones por cuyo espacio a�reo deb�a volar el avi�n presidencial del l�der taiwan�s, le negaran el paso. Pek�n se mostr� muy agradecida con las autoridades de estos pa�ses, destacando que el gesto supone un claro reconocimiento de adhesi�n al principio de "una sola China".
Por tanto, con la llegada del ministro de Exteriores, Taiwan y Eswatini buscan resarcirse algo y reivindicar los profundos lazos bilaterales entre los dos pueblos, naturalmente conscientes de la provocaci�n que ello representa para el segundo pa�s m�s poblado de la Tierra.
No es Mswati III aliado poco considerable para Taipei. El rey suazi se ha acabado erigiendo en el �nico l�der del planeta que cada a�o aprovecha foros como la apertura de sesiones en la Asamblea General de Naciones Unidas para exigir el reconocimiento de Taiwan, su inclusi�n en organismos internacionales y en la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible. Tanto da que la inmensa mayor�a de los pa�ses mire hacia otro lado, nadie desea provocar la ira de China, y que la voz del monarca suazi se estrelle contra la indiferencia generalizada. Para Taiwan sus intervenciones son un modo de que el contencioso est� en las agendas y siga presente en los debates de la sociedad de naciones.
Mswati III ha viajado en numerosas ocasiones a Taiwan, isla que incluso ha llegado a definir como su "segundo hogar". Y delegaciones del reino se desplazan con asiduidad a Taipei, igual que representantes de su Gobierno visitan Eswatini, para reforzar los lazos bilaterales en los �mbitos, econ�mico, cultural y diplom�tico. No hay datos oficiales que permitan saber con exactitud cu�nto dinero destina Taiwan al reino africano, pero sus inversiones no son poco generosas.
La anterior presidenta de Taiwan, Tsai Ing-wen, viaj� en 2023 a Eswatini, donde adem�s de ser bien agasajada por el monarca, firm� con el reino una serie de memorandos de cooperaci�n, que inclu�an un fondo para el emprendimiento femenino y un acuerdo de cooperaci�n para la construcci�n de una instalaci�n estrat�gica de reserva de petr�leo.
Ese tipo de visitas siempre son duramente contestadas por Pek�n, que ha lanzado serias advertencias a Mswati III sobre su posici�n.
Y la verdad es que al empecinado monarca no le faltan arrestos al tener al gigante asi�tico como enemigo. En 2021, se vivi� un episodio de fuertes protestas en el reino, que por momentos lograron desafiar al r�gimen absolutista. Durante d�as, estuvo vigente un toque de queda en la naci�n y los disturbios dejaron varios muertos. Analistas de la regi�n explicaron ya entonces que Pek�n pod�a estar espoleando el malestar y las protestas contra el rey para hacerle pagar cara su insolencia.
Un a�o antes, en 2020, Mswati III permaneci� alg�n tiempo completamente desaparecido, al parecer por las secuelas del coronavirus. Y tambi�n entonces su enfermedad tuvo algo que ver con Taiwan. Porque, a mediados de marzo de aquel a�o, una delegaci�n militar de Taiwan acudi� a Suazilandia para donar varios helic�pteros. Los soldados participaron en una recepci�n en la que estrecharon la mano al soberano, con quien pudieron conversar y fotografiarse. Al menos dos de esos militares tuvieron que ser puestos en cuarentena de regreso a Taiwan tras ser diagnosticados por coronavirus. Y ah� estuvo el origen de las sospechas de la posible infecci�n del rey.
La partida seguir� libr�ndose, y veremos hasta qu� punto Pek�n consigue o no doblegar a su desigual contrincante.
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