Israel y el Líbano, con mediación estadounidense, acordaron el martes un alto el fuego que no se está respetando condicionado a que Hizbulá cese tanto sus ataques como sus operaciones en el sur del territorio libanés

Una columna de humo sale de un pueblo del sur de Líbano tras un ataque de Israel.
En el cruce diario de declaraciones entre Estados Unidos e Irán sobre el estado de las estancadas negociaciones de paz, este viernes un alto funcionario iraní ha afirmado en una entrevista en la CNN que el acuerdo para poner fin a la guerra depende de que el presidente estadounidense, Donald Trump, acepte liberar 24.000 millones de dólares en fondos iraníes congelados.
Irán también ha advertido de que si Israel no cesa sus ataques en Líbano, romperá las negociaciones con Estados Unidos para acabar con una guerra que dura ya 100 días. Pero en vez de desescalar, las tropas de Netanyahu y la milicia chií libanesa Hizbulá han intercambiado ataques en las últimas horas, pese al alto el fuego negociado durante una nueva ronda de diálogo entre el país hebreo y el Líbano esta semana en Washington.
El Líbano e Israel ya pactaron un alto el fuego inicial a mediados de abril, que se ha ido extendido sobre el papel hasta comienzos de julio, aunque en la práctica no ha impedido la continuación de los ataques de ambos bandos, con cientos de nuevos muertos en territorio libanés.




















