

























La socialdemocracia de los obreros contra la socialdemocracia de los banqueros. �sa es la dicotom�a que, para muchos afiliados laboristas, presenta la carrera por el descabalgamiento y sucesi�n del primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer.
El propio premier es un representante de la socialdemocracia de los banqueros, y de la �lite, simbolizada por Tony Blair, el laborista que m�s tiempo ha estado en el cargo de primer ministro y el �nico de la Historia que fue reelegido en el cargo (y, adem�s, dos veces). Uno de los candidatos a sucederle, su ex ministro de Sanidad Wes Streeting, tiene el mismo perfil medi�tico. Y hasta la misma imagen: siempre pulcramente peinado, con chaqueta y corbata. Tanto si Starmer sigue como si Streeting lo derroca -lo que, por ahora, parece improbable- la pol�tica brit�nica parece anclada en un socialismo de centro.

El parlamentario y ex ministro de Sanidad Wes Streeting.Afp
La alternativa es el alcalde del Gran Manchester, Andy Burnham, el hombre de la izquierda aut�ntica, con su desordenado pelo y sus jers�is y camisetas de aire sindicalista. �l representa al Norte obrero contra el Londres financiero de sus rivales.
En realidad, no. Burnham es un camale�n pol�tico que ha vendido una cosa y la contraria a lo largo de tres d�cadas en pol�tica. Su victoria -muy probable si llega a producirse una votaci�n de los laboristas- traer�a, probablemente, m�s starmerismo con un toque populista y obrerista. Pero sin cambio sustancial. Al final, la cruda realidad econ�mica, bajo la forma del mercado de deuda, no deja mucho margen real a los candidatos.
Para responder a la cuesti�n, basta el perfil de unos de los candidatos. Alguien que entr� en pol�tica a finales de los 90 (apogeo de Blair) como asesor del ministro de Cultura, Chris Smith. Entr� en el Parlamento en las elecciones de 2001, cuando Blair arras� por segunda vez consecutiva. Vot� a favor de la invasi�n de Irak en 2003 y, en los siete a�os siguientes, lo hizo 13 veces contra los planes de investigar las causas de ese conflicto.
Tambi�n fue el m�ximo asesor parlamentario del entonces ministro del Interior, David Blunkett, cuando �ste permiti� a los esp�as brit�nicos participar en interrogatorios -normalmente, acompa�ados de torturas- realizados por Estados Unidos a presuntos terroristas en c�rceles secretas por todo el mundo. Y, cuando Gordon Brown sucedi� a Tony Blair como primer ministro, en plena hecatombe de la econom�a mundial, redact� la Revisi�n General del Gasto, un informe hecho, como su nombre indica, por y para embridar las finanzas p�blicas en una �poca de crisis econ�mica, rescates de bancos, y aumento del desempleo y de la pobreza.
Ese perfil blairite, tecnocr�tico, centrado en el poder en Westminster y despectivo hacia el ciudadano medio en el laborismo brit�nico no es el de Streeting, sino el de Burnham, el hombre que, seg�n �l mismo dice, hace campa�a contra "40 a�os de neoliberalismo".
La conversi�n de Burnham a la izquierda le ha funcionado, sin embargo. Pero hace dif�cil saber d�nde est� ideol�gicamente. El alcalde del Gran Manchester ha hecho del cambio de chaqueta una bella arte que, sin embargo, le da ventaja frente a la consistencia de Streeting quien, 13 a�os m�s joven, nunca particip� en ning�n Gobierno de Tony Blair. Eso hace dif�cil comparar c�mo ser�a cada uno como primer ministro. Pero, a juzgar por lo que han dicho y hecho, s� se pueden extraer algunos datos para hacer una comparativa.
- Streeting ha reclamado "una relaci�n especial" con la UE que d� pie a "volver a entrar alg�n d�a". Ya en 2018 propuso un segundo refer�ndum del Brexit, y el invierno pasado pidi� una relaci�n "mucho m�s estrecha" entre Londres y Bruselas.
- Burhnam vot� en contra de dejar la UE en 2016 pero, al contrario que Streeting, siempre defendi� aceptar los resultados del refer�ndum. Su actitud en este terreno es un calco de la de su supuesta n�mesis: Keir Starmer. El alcalde propugna el retorno del Reino Unido alg�n d�a, pero muy lejano, y sin decir cu�ndo o c�mo. El s�bado insisti� en ello, al afirmar que "no propongo que el Reino Unido entre en la UE". Es algo tambi�n t�ctico: el votante de Burnham, de clase obrera, es ultranacionalista y se est� yendo hacia el partido de ultraderecha Reform UK, de Nigel Farage. Uno de los padres ideol�gicos del Brexit.
- Streeting no ha formulado una visi�n concreta. Pero el hecho de que haya estado en el Gobierno de Starmer indica que apoya la estricta austeridad de la ministra de Finanzas, Rachel Reeves, para as� reducir la deuda del Estado.
- Burhnam ha dado aqu� un giro capaz de provocar una fractura de cervicales. Hace justo un a�o y dos d�as, dijo al diario Financial Times: "Creo que estamos demasiado atrapados por los mercados financieros". Sus palabras fueron un claro ataque a Reeves. Pero ahora es el ap�stol de la austeridad. El lunes declar� que "yo nunca he dicho que se deba ignorar a los mercados financieros. Dije que los pol�ticos han dejado a Gran Breta�a atrapada porque han perdido el control del gasto p�blico".
- Streeting habla de mantener la restricci�n del gasto de Reeves. Pero, dentro de ese marco, quiere destinar m�s fondos a pol�ticas que favorezcan el crecimiento econ�mico, algo que siempre es m�s f�cil de decir que de hacer. Eso s�: todo controlado desde Londres.
- Burnham, por una parte, dar� m�s competencias a las Administraciones locales y regionales para que decidan su propia pol�tica econ�mica, pero sin romper las normas fiscales a las que acaba de convertirse. Combinar ambas pol�ticas puede ser un reto.
- Streeting quiere mantener, con m�s flexibilidad, la pol�tica extremadamente dura en inmigraci�n de su ex colega, la ministra del Interior Shabana Mahmoud. As�, por ejemplo, se opone a ampliar de cinco a 10 a�os el periodo de tiempo necesario para obtener el permiso de trabajo y residencia. Igualmente, rechaza la ret�rica agresiva de Farage, y propone fomentar la llegada de inmigrantes con nivel educativo alto, que es un objetivo del Gobierno de Starmer.
- Burnham coincide en los principios generales casi punto por punto. Sin embargo, insiste en dar a las Administraciones locales m�s poderes financieros e institucionales para asumir el desaf�o de la llegada de inmigrantes.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。