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El panorama político en Hungría vive una transformación histórica tras la contundente victoria electoral de la oposición el pasado domingo. El líder del partido de centroderecha Tisza, Péter Magyar, se reunió este miércoles con el presidente del país, Tamás Sulyok, en el Palacio de Sándor para coordinar el calendario oficial que pondrá fin definitivo a los 16 años de mandato ininterrumpido de Viktor Orban.
Durante el encuentro institucional, el presidente Sulyok transmitió a Magyar una noticia fundamental para la estabilidad nacional: el nuevo ejecutivo podría estar plenamente formado y operativo durante la primera semana de mayo. Este plazo, considerado especialmente acelerado, responde a la voluntad y presión ejercida por el propio líder opositor, quien busca que la transferencia de poder se produzca con la mayor brevedad posible para comenzar a ejercer sus funciones legislativas sin dilaciones.
La magnitud del cambio queda reflejada en los resultados de las urnas, donde Magyar y su formación obtuvieron una mayoría de dos tercios en el parlamento húngaro. Este respaldo masivo otorga al partido Tisza la fuerza necesaria para emprender una nueva etapa institucional tras más de una década y media de hegemonía del partido de Orban.
Más allá de la trascendencia de los acuerdos, la jornada dejó una curiosa anécdota que el propio Magyar calificó en sus redes sociales como una "escena de cine". En un vídeo compartido con sus seguidores, se observa al futuro mandatario junto al presidente Sulyok contemplando las vistas de Budapest desde el palacio. En ese instante, Magyar divisó a un Viktor Orban solitario en el balcón del vecino edificio Karmelita, aparentemente concentrado en la lectura de unos papeles.
Este inminente relevo en el poder cierra uno de los ciclos políticos más largos de la Unión Europea, situando a Péter Magyar como el principal protagonista del nuevo rumbo que tomará Hungría a partir del próximo mes de mayo.

























