La artista malagueña celebra un cuarto de siglo en la música, ecosistema donde triunfó con el 'flamenco chill' que hoy ya es el 'sonido Chambao'. Lanza un disco doble, '25º Aniversario', bien acompañada de un sinfín de voces amigas

La Mari, cantante de Chambao.
Actualizado
- ¿Cómo está?
- Pues muy bien. Dando a conocer el 25º aniversario de Chambao, con este disco que para mí ha sido un tesoro poder grabarlo y poder juntarme con tantos artistas, amigas y amigos... Y a la vez intentando encontrar momentos de descanso porque necesito descansar. Me detectaron el cáncer de mama en 2005, y ahí empezaron los tratamientos, la operación, radioterapia, quimioterapia.... Han sido 20 años de terapias y revisiones anuales. Y en la de de julio pasado dio la cara un segundo cáncer, en la mama izquierda. En septiembre me operaron. Tengo la espalda cosida. Y aquí estoy, contándolo.
- Qué importante que figuras públicas como usted hablen así del cáncer.
- Pues mira, las enfermedades, da igual la que te toque, son muy íntimas, ¿sabes? No es algo en lo que yo vaya como ejemplo de nada. Yo soy un tipo de persona a la que le ayuda contar lo que me pasa. Me pasa desde chiquitilla. Me ayuda a escucharme. Contarlo me ayuda a gestionar la situación de una manera un poco más coherente, entendiéndome... Pero está tan bien si lo quieres contar como si no, si quieres hablar de ello como si no quieres, porque es una circunstancia muy íntima en tu vida. Yo, además de hablar de ello, lo que sí intento a través de mi relato es animar a todas las personas, además de a que nos cuidemos, que solamente hay un cuerpo y una mente, a que nos hagamos revisiones, imprescindibles para descubrir por ejemplo un cáncer de mama a tiempo, y a que tengamos una conexión directa con que tenemos fecha de caducidad y que no somos inmortales. Y, además, necesito dar un aplauso a la sanidad pública y reivindicar mejoras en sus trabajos. Mi agradecimiento absoluto por tantos, tantos, tantos años que llevo sirviéndome de sus tratamientos, de sus cuidados, de su esfuerzo, de su tiempo... No sé cuánto me hubiesen costado a mí tantos tratamientos desde hace 21 años. No creo que me lo hubiese podido permitir si fuera privado. Probablemente, sin la sanidad pública ya no estaría aquí, contándolo.
- ¿Qué se siente cuando se echa la mirada atrás en el repaso a un cuarto de siglo en la música?
- La canción Es para ti empieza así: "Si echo la vista atrás, se me ilumina la cara. Volver a recordar hace vibrar mi alma". Pues todo esto ocurre, se me ilumina la cara y recuerdo tantos momentos preciosos, tanto musicales como de cruces de personas en la vida. Tanto el disco como esa canción son mi agradecimiento a todas las personas que habéis impulsado la música de Chambao estos 25 años.
"Yo tengo mucha ilusión. Curiosidad, ganas, ilusión, asombro. Creo que incluso más que hace 25 años"
- En la letra de ese tema también se subraya una palabra, ilusión. ¿Se tiene la misma transcurrido todo este tiempo?
- Yo tengo mucha ilusión. Curiosidad, ganas, ilusión, asombro. Yo creo que incluso más porque, mientras una hace camino, no te paras... vives y ya está. Estás haciendo, estás andando... y no eres consciente realmente de que hayas llegado a las bodas de plata. Yo tengo muchísima ilusión de seguir haciendo música, de que la gente siga queriendo que Chambao siga haciendo música nueva, que sigan viniendo a los conciertos... El otro día me dijo una mujer que mi música envejece muy bien. Y me hizo ilusión la frase.
- Se dice que los dedos de una mano bastan para contar a los amigos, pero a usted le hacen falta muchas manos para contar amigos en la música... En este álbum es que no falta nadie...
- Bueno, no están todos ni todas, pero sí que están los que tienen que estar, los que han podido. Yo fui tirando de teléfono, llamando a amigos, y ha sido un regalo y una suerte para mí haber podido juntar los calendarios y haber grabado con tantos. En este 25 aniversario me apetecía hacer distintos homenajes. Uno de ellos ha sido a Serrat. Yo versioné hace años Hoy puede ser un gran día, pero se me quedó ahí la cosa de cantarla con él. Y haberlo podido hacer ahora con él ha sido una maravilla. Ver como quiere mejorar cada frase, su ilusión, ese humor que tiene él... Qué suerte la mía. Y otro homenaje que he querido rendir ha sido a Jarabe de Palo y a Pau Donés, que es parte muy importante del universo Chambao.
- En realidad, Chambao siempre se ha rodeado de otros artistas, no sé si en la música española le gana alguien en número de colaboraciones.
- Yo creo que estoy en un mano a mano con Rozalén. [Risas] Con Rozalén estoy muy cerca en cómo sentimos la vida y cómo la vivimos. Por un lado, divierte y aprendes mucho. Y, por otro, es bonito ampliar tu pandilla de amigas y de amigos en este sector, que es bastante solitario.
- ¿Algún nombre se le ha quedado como espinita?
- Muchísimos. A Dani Martín le propuse estar en el disco, pero no se pudo. Luz Casal, que fue imposible por calendario... A Leiva me hubiera encantado proponérselo, para mí es un espejo donde mirarme... Muchos... Se me han quedado fuera mi querido Langui, La Mala Rodríguez, Antonio Orozco, Pablo López, Lola Índigo, Judeline, la Niña Pastori... Y me hubiera encantado hacer una canción con Robe, de Extremoduro. Ya hace más de dos años le escribí a su instagram, pero no contestó nadie al otro lado. Yo entiendo perfectamente que no estuviese en su anhelo grabar una canción conmigo, pero yo me tiré ahí al barro y cómo me hubiese gustado.

- Son 25 años de música, pero en su caso también de un compromiso social que no es tan común en tantos artistas...
- Pues no lo sé, tampoco es una competición. Yo creo que cada uno escribe sobre lo que le provoca, le duele o admira. Hay muchas bandas y muchos artistas que escriben de temas sociales. No creo que sea ninguna excepción lo mío.
- Pero sigue mojándose mucho en defensa de lo que cree incluso en esta época en la que vivimos. Mi sensación es que muchos artistas optan cada vez más por no meterse ya en camisas de 11 varas.
- Yo lo entiendo, no te creas, y muchas veces me retraigo también. Lo entiendo perfectamente porque hay muchas miradas puestas en una y basta que digas una palabra que no sea del agrado de alguien o una opinión personal, como ciudadana, con la que no tiene por qué comulgar todo el mundo, y el machaque es importante. Y a veces es necesario protegerse, dependiendo también de cómo estén tu autoestima, tu ánimo. A mí me duelen las críticas cuando van acompañadas de falta de respeto. Porque yo una crítica amable la considero una herramienta constructiva incluso para cambiar de opinión. Oye, ¿qué seríamos si no cambiamos de opinión durante nuestra vida? Aprender también es que hace cinco años pensáramos una cosa sobre un tema y ahora otra distinta. Y no es justo que se etiquete a nadie de nada por algo que se dice en un momento concreto. Yo procuro no opinar de nada visceralmente o por enfado, e intento estar informada, pero no siempre se puede. Y, en todo caso, yo no puedo dejar mi compromiso con lo que me inquieta, con lo que veo una injusticia brutal, como puede ser el maltrato animal, las muertes de los niños o el no a la guerra. O defender la igualdad entre hombres y mujeres, que no es más que la igualdad en tratos, en sueldos, en derechos, en el respeto.
- Ha mencionado el no a la guerra, ¿qué le provoca toda la situación geopolítica tan convulsa que estamos sufriendo?
- Que ojalá hubiese un alto cargo que pudiese quitar a ese político pelirrojo del cargo que tiene. Hay muchas otras injusticias que llevan a guerras, pero ahora mismo la más preocupante y más destacable es la acción de ese pelirrojo, no digo ni señor porque para mí no merece esa palabra, y no quiero decir ni su nombre. Habría que parar a ese tío.
"Ojalá hubiese un alto cargo que pudiese quitar a ese político pelirrojo del cargo que tiene"
- ¿Qué responde a quienes dicen que portar la bandera del no a la guerra es lo facilón?
- Obviamente, injusticias hay tantas como seres humanos en la faz de la Tierra. Para eso estamos todos, para hablar de todas esas injusticias. Pero yo no me puedo poner a hablar de todas las injusticias que hay. Ni estoy bien informada de cada injusticia que ocurre en el mundo, no abarco, no. Yo puedo hablarte de lo que me llega y de lo que más me duele a mí como persona. A mí me duele la ablación, a mí me duele que haya gente desgraciada que maltrata a los animales, con mente enferma. O me duele que sufran los niños, o el exterminio que sufren poblaciones en el mundo. O lo que pasa con el Estrecho y todas las personas que vienen desde África... Hay muchísima, muchísima injusticia. Pero también somos muchos para poder hablar de todo, y es una crítica gratuita la de que a los que hablamos de algo se nos tache de que por qué no hablamos de lo otro. Realmente es un malgasto de energía y un llevar el odio hacia donde no se tiene que llevar. ¿Y por qué no hablas de no sé qué? Pues porque estoy hablando de esto, ya hablaré en otra ocasión de otra cosa. Lo más importante es que cada uno de nosotros nos accionemos.
- Ha mencionado el Estrecho. Una de las canciones con más repercusión de Chambao, Papeles mojados, salió en el 2007. Y, desde entonces, el drama humanitario cada vez peor.
- Y viene de antes. Esa canción la escribí por la necesidad que sentía de expresar que no hay ningún ser humano ilegal. Cuanto más nos alejemos de la naturaleza primitiva y esencial del ser humano, más injusticias cometeremos.
- Usted reivindica la igualdad, pero hace algunos años sorprendió al decir que no se consideraba feminista.
- Primero, porque no estaba informada. Segundo, porque me daba miedo dar una opinión concreta, porque me expone y como te decía me duelen los comentarios. Pero no hay nada más sano que reconocer el cambio en ti. Y para mí el feminismo es encontrar la igualdad entre hombres y mujeres. La igualdad. Punto.
La pregunta impertinente
Pregunta: ¿Cuál es la pregunta más impertinente que le han hecho? ¿Y qué respondió?
Respuesta: Bueno, impertinencia tampoco, pero eso de que te saluden con 'qué delgada estás' o 'hace años estabas más gorda'. Creo que nos deberíamos cortar un poco con cuestiones del físico porque no sabemos con qué puede estar lidiando esa persona y cómo afectan esos comentarios.























