Director y guionista, responsable de series como 'La Unidad'. Estrena la segunda temporada de 'Marbella' (Movistar+), una ficción que se adentra en los entresijos del narcotráfico y las mafias en España

Dani de la Torre
Actualizado
- ¿Ha ido mucho a Marbella para documentarse?
- Sí. Conocimos a gente en Marbella de todo tipo. Desde el abogado que inspira al personaje que interpreta Hugo Silva, hasta la fiscal antidroga, policías, guardias civiles... E incluso a los malos.
- ¿Y le sorprendió?
- Yo había estado en Málaga pero no en Marbella y me sorprendió muchísimo. Tiene una orografía muy particular, es muy bonita pero luego tienes lugares como Puerto Banús que parecen sacados de otra galaxia. Atrae a un público extranjero con muchísima pasta y al final Marbella intenta ofrecer lo que su clientela le pide.
- P. Y eso incluye droga y de ahí el narcotráfico.
- La gente y yo mismo no conocíamos lo que pasa allí. Desconocíamos la cantidad de bandas que operan, que tienen su sede ahí. No es que aquello sea el Cártel de Sinaloa pero sí hay ajustes de cuentas y sus mafias asentadas. Nos extrañó y sorprendió mucho que eso conviva en armonía con el resto de la población. Se pone el foco en algo que no suele gustar, sobre todo a algunos políticos no les ha gustado, pero otros nos lo han agradecido.
- ¿Se han quejado los políticos locales, los de Marbella?
- Sí, los locales. Evidentemente no les hace gracia porque dicen que solo ponemos el foco en lo malo. No es así, cuando se hace una serie se cuenta algo extraordinario y esto lo es. Eso no quita que la ciudad sea hermosa, un sitio tranquilo y que esté todo relativamente en calma.
- ¿Hay que asustarse con lo de las mafias?
- Cuando empecé a leer sobre el tema me di cuenta de que lo que está pasando aquí es un cuento de hadas comparado con lo que está pasando en los países nórdicos. En Suecia cada semana hay un ataque con bombas o ataques a periodistas, políticos... Tienen un problema muy grave con la mocromafia, incluso amenazaron con secuestrar a la princesa de Holanda. Si llegan allí, llegan aquí.
- ¿La mocromafia es ahora la que más poder tiene?
- La mocromafia es la que controla ahora el tráfico de drogas en Europa. Otras veces son unas mafias rusas o del Este pero ahora toca así, es como un tablero de poder que va cambiando. En los 80 eran los narcos gallegos y ahora hay otro tipo de organización.
- En la serie aparecen los tribunales para poner cordura. ¿Cree que reflejándolo en la ficción alguien se dará cuenta de que hace falta reforzar la Justicia?
- Es nuestra función como contadores de historias denunciar cosas, al igual que ocurre en el periodismo. No solo se trata de entretener. Las ficciones sirven para sensibilizar a la gente, y yo creo que, si le hacen caso o no, dependerá del gobierno que esté, de la sensibilidad que tenga, de los votos que aporte, de lo que peleen los políticos de la zona. Todo depende de muchas cosas. La gente de Marbella o de Gibraltar está cansada de que pasen las narcolanchas de un lado para otro y que nadie diga nada. La Guardia Civil está cansada de luchar prácticamente sin medios contra los narcos que tienen un poder económico infinito.
- En otra de sus series hablaba del terrorismo islámico.
- Sí, al final estamos acostumbrados a que nos cuenten las mafias series como Gomorra o Suburra y temas de terrorismo otro tipo de ficciones. Yo creo que es importante contar lo local, lo de aquí. Nosotros también tenemos nuestros mafiosos, nuestros narcos, policías corruptos, jueces y abogados que luchan para salir adelante y nuestros policías que luchan contra todo.
- ¿España está viviendo su mejor momento en la ficción?
- Bueno, el gran momento que estamos viviendo lo refrendan las nominaciones a los Oscars de Sirât, por ejemplo. Yo creo que primero fue una apuesta de las televisiones y de las plataformas que potencian las diferentes miradas, de creadores distintos. Ahí puede haber cabidas y propuestas de todo tipo. Creo que tenemos un enorme potencial en España porque cualquier director puede venir a rodar aquí y tenemos equipos de primer nivel en todos los departamentos. También los directores y directoras de España pueden currar en cualquier lugar. Yo creo que nunca ha estado mejor que ahora, con tanta cantidad y calidad de profesionales que se dedican a esto.
- Hay talento como el de Carlos Vermut, que lleva un tiempo cancelado. ¿Hay que separar obra de autor?
- Bueno, también le pasó a Woody Allen, Roman Polanski y a otros muchos creadores. Yo creo que hay que diferenciar un poco entre la obra y la persona. La persona puede ser un miserable pero a la vez un grandísimo director, cantante, músico o actor. No tiene que ver una cosa con la otra.
La última...
Pregunta. ¿Cuál es la pregunta más impertinente que le han hecho? ¿Y qué respondió?
Respuesta. Cuando hay una crítica hacia una película, un compañero o incluso hacia el cine español. Porque es injusto y seguro que ha visto muy poco cine español.






















