La empresaria, cofundadora de la escuela de Inteligencia Artificial líder en Europa, resalta la importancia de "la educación y el espíritu crítico" para el "uso ético de la IA".
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Incertidumbre y miedo. Son los dos términos que mejor definían el sentir del auditorio antes de la conferencia de Anna Cejudo: Más allá de la IA. Si el director de este diario, Joaquín Manso, señaló durante un discurso previo a la ponencia que «la incertidumbre es la nueva normalidad»; la presentadora del acto, la periodista Noor Ben Yessef, admitió tras la conclusión del speech de la empresaria que ella era «una de esas personas» que «temía a la inteligencia artificial».
Afortunadamente, en la delgada línea que separa la incertidumbre del caos puede haber un parapeto: la educación. Cuando Anna Cejudo creó junto a su marido, Pau-Garcia Milà, Founderz, la escuela de IA líder en Europa, lo hizo «con la misión de cambiar la vida de millones de personas a través de la educación».
«Es precisamente gracias a la tecnología y la inteligencia artificial que podemos crear una educación de calidad, accesible, inclusiva y, además, escalable», aseguró Cejudo. Esta frase fue el primer quitamiedos de todo un recorrido verbal a través de su historia y la de Founderz. Una empresa que arrancó hace seis años y hoy es partner mundial de formación de Microsoft, tiene un equipo de 60 empleados y más de 300.000 alumnos en España, Latinoamérica, Reino Unido y Estados Unidos.
«Era 2020, comenzó la pandemia y nos quedamos atrapados en Nueva Zelanda, sin saber si íbamos a poder volver. Mientras estábamos allí pensábamos: '¿Qué va a pasarcon la educación de nuestros hijos?'. En aquel momento no se sabía si aquello iba a durar dos meses o 10 años».
Fue de esta preocupación por el futuro de sus tres hijos de donde surgió la idea de crear una herramienta de aprendizaje online. No iba dirigida a niños, pero sí a los adultos en los que se convertirán algún día. «Hicimos el primer campus online en el metaverso y al final cambiamos la tecnología porque el metaverso prometía ser la pera, pero resultó que no tenía ni la agilidadni la capacidad de dar respuesta a lo que todos necesitábamos».

Anna Cejudo durante la ponencia de Future MakersAlberto Di Lolli
«En 2022 nos dimos cuenta de que teníamos que enfocarnos hacia la inteligencia artificial, no solamente para integrarla en nuestro negocio, sino también para crear un programa de formación sobre IA en un momento donde todo el mundo tenía preguntas», prosiguió la ponente. «Sabíamos que necesitábamos un partner y llamamos a las tres grandes tecnológicas que estaban trabajando en temas de IA. Microsoft España se puso en contacto con nosotros y en dos meses conseguimos crear el primer programa de IA e innovación».
Durante su ponencia, Anna Cejudo habló de su último proyecto, Fellows, «un asistente de IA, que ayuda al aprendizaje con un nivel de personalización que no hay igual en el mercado». Como un buen maestro, aprende de ti para enseñarte mejor.
Cejudo dio consejos para evitar que esta herramienta, sea por desconocimiento o mala intención, se convierta en un arma. «La IA es tan fácil que cualquiera puede usarla, pero eso no significa que la estemos usando bien», expresó resaltando, además, la importancia del «uso ético» y «el espíritu crítico», tanto a la hora de programarla como de usarla. «Hay que entender la inteligencia artificial como ese copiloto que nos ayuda, pero somos nosotros el conductor del vehículo».
























