惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

Application and Cybersecurity Blog
Application and Cybersecurity Blog
A
About on SuperTechFans
S
SegmentFault 最新的问题
奇客Solidot–传递最新科技情报
奇客Solidot–传递最新科技情报
Help Net Security
Help Net Security
有赞技术团队
有赞技术团队
博客园 - 【当耐特】
O
OpenAI News
美团技术团队
月光博客
月光博客
Apple Machine Learning Research
Apple Machine Learning Research
Schneier on Security
Schneier on Security
Webroot Blog
Webroot Blog
Cyberwarzone
Cyberwarzone
Hacker News - Newest:
Hacker News - Newest: "LLM"
Google Online Security Blog
Google Online Security Blog
T
Tenable Blog
S
Security Affairs
博客园_首页
S
Schneier on Security
Security Latest
Security Latest
T
Threat Research - Cisco Blogs
T
Tailwind CSS Blog
大猫的无限游戏
大猫的无限游戏
Spread Privacy
Spread Privacy
量子位
让小产品的独立变现更简单 - ezindie.com
让小产品的独立变现更简单 - ezindie.com
K
Kaspersky official blog
Hugging Face - Blog
Hugging Face - Blog
TaoSecurity Blog
TaoSecurity Blog
博客园 - 聂微东
Vercel News
Vercel News
M
MIT News - Artificial intelligence
T
Troy Hunt's Blog
B
Blog
MongoDB | Blog
MongoDB | Blog
Martin Fowler
Martin Fowler
Attack and Defense Labs
Attack and Defense Labs
L
LINUX DO - 最新话题
D
DataBreaches.Net
cs.CV updates on arXiv.org
cs.CV updates on arXiv.org
Stack Overflow Blog
Stack Overflow Blog
cs.AI updates on arXiv.org
cs.AI updates on arXiv.org
博客园 - Franky
W
WeLiveSecurity
Threat Intelligence Blog | Flashpoint
Threat Intelligence Blog | Flashpoint
F
Fortinet All Blogs
www.infosecurity-magazine.com
www.infosecurity-magazine.com
C
Check Point Blog
H
Hacker News: Front Page

Papel

Alba Moreno, la divulgadora viral de la f�sica:�"Me detectaron altas capacidades con 3 a�os y siempre me recomendaron disimularlo" El Mundo Pablo Carbonell: "Hay que normalizar el ambiente sin venderlo todo como una guerra civil. Un giro electoral no va a ser el fin del mundo" Irvine Welsh: "¿Qué producen las corporaciones con sus beneficios? Mierda. Películas de mierda, libros de mierda, televisión de mierda" El Mundo El Mundo El Mundo Tomás Páramo, influencer y escritor: "Confío en Dios como confío en que si llamo a mi madre y le pido un plato de macarrones, me lo hará" Conny Aerts, astrof�sica: "La Tierra no siempre ser� habitable, por eso buscamos indicios de vida extraterrestre" Borja Jiménez y Espartaco, ante el gran reto de San Isidro: "Triunfar con seis toros en Madrid es una hazaña prácticamente imposible" Un día con Sultán, el perro robot del futuro: "Puede conducir rebaños de ovejas y detectar depredadores como el lobo" Jardines terap�uticos, muebles adaptados y asistencia familiar: as� ser� el primer hospital p�blico del mundo para la ELA Los hermanos Torres, gemelos con tres estrellas Michelin: "Hicimos tele para comprar nuestro restaurante. Lo dejamos en cuanto reunimos el dinero" El Mundo Rosa León vuelve 20 años después: "Cuando yo empecé en la izquierda había unos pedazo de señoros que ni te cuento. Ahora, al menos, se les señala" Arturo Valls: "Hay políticos que utilizan el odio, el miedo y el bulo" ¿Qué desean las mujeres cuando pueden desear lo que quieran? "Tinder y el Satisfyer son el espejismo de una liberación sexual fallida" Mariona Terés: "Creo que nací para ser famosa o que la gente me idolatre" Joaqu�n Leguina: "No soy un traidor. Soy socialista y miembro del PSOE. Aunque lo intenta, S�nchez no puede quedarse el partido para �l solo" De Maite a Tes, una historia de discapacidad y sexo: "Me niego a que me roben el deseo por ir en una silla de ruedas" El Mundo Trabajar, estudiar y criar sola a dos hijos: "Es complicado estar sola, pero se puede lograr" No Te Va Gustar, el grupo de barrio que conquista Latinoamérica: "Quien diga que el rock ha muerto, miente" Matthew Ford, experto en conflictos bélicos: "Cuando compartes una foto de la guerra ya formas parte de la cadena de destrucción" Irene C�vico, la gur� de los streamers: "La fama les jode a todos. Hay gente que se quema y desaparece" El Mundo Linguriosa, divulgadora de lingüística: "La RAE se atribuye más autoridad de la que debería" El Mundo El Mundo Francisco Marhuenda, periodista y pintor: "Les vender�a encantados mis cuadros a Pedro S�nchez y a Pablo Iglesias" El Mundo El Mundo El Mundo La lucha de Pepe y otros 14.000 ni�os por un cole seguro para sus alergias El alocado concurso para imitar el canto de las gaviotas y derribar prejuicios contra estas aves La extraña muerte de Inmaculada: el caso que precipitó el cierre de las 'cárceles' franquistas para niñas Sole Gim�nez, de Presuntos Implicados: "Espa�a en los a�os 80 no era libre, era salvaje; y eso no era algo bueno" El Mundo Juan Tovar: "Trump fue muy hábil explotando políticamente el atentado en Pensilvania y éste también va a intentar usarlo en su beneficio" El Mundo La IA ya está destruyendo empleos... y no son los que esperábamos: "La tecnología es una variable más de nuestra precariedad laboral" Viaje a Shangri-La, el para�so budista de la vida eterna que China convirti� en un parque tem�tico Pastora Vega: "Causa orgullo cómo se está pronunciando España ante estas guerras" Manual para sobrevivir en la era del apocalipsis permanente: "Lo contracultural ahora es tener esperanza" Quevedo: "No quiero agradar, me la suda fuerte" El Mundo El Mundo El Mundo El Mundo Jos� Ignacio Latorre, experto en computaci�n cu�ntica: "La IA tiene una ventaja evolutiva respecto a los humanos, su soporte no es perecedero" El Mundo El Mundo El Mundo Los archivos secretos de los esclavos negros que pasaron de la América inglesa a la española El Mundo Mill�n Salcedo: "Yo no soy homosexual, eso es un tecnicismo, yo soy maric�n" Mi primer móvil a los 100 años: "Poder estar conectadas a esta edad es poder vivir mejor" Nosotros, los que tenemos que dar las peores noticias: "Hay familiares que me han llegado a tirar de la bata para que me calle" Carlos Ares: "La palabra pop me parece lo más chaquetero del mundo" Peluche y bestia, por qué amamos y tememos al oso: "Nos fascinan porque son bonitos y tiernos... y también pueden matarnos" Amor en la cama, higiene en el baño, soledad en el salón, educación en la alcoba: lo que nuestros hogares cuentan de la historia de la Humanidad El Mundo El Mundo Luc�a Gal�n, pediatra: "Instagram me bloque� por hablar de vacunas con fuentes oficiales: 'contenido inapropiado'" El Mundo El Mundo Branko Milanovic, el economista de la desigualdad: "La globalización ha destrozado la autoestima de los trabajadores de Occidente" Mavi Doñate: "Para mi generación, la Guerra Civil era como la Prehistoria" El Mundo El Mundo El Mundo Joan Tubau, economista: "En España el dinero es un tema tabú por la cultura, la religión... Se compra mucha lotería, pero hay poca cultura financiera" José Ángel Mañas, escritor: "Hace 10 años, para ser de extrema derecha había que ser valiente; hoy es 'mainstream' y sólo da pena" El éxito de Artemis 2 allana el camino hacia el alunizaje mientras Trump propone recortar el presupuesto de la NASA Hechizados por la Luna: Artemis 2, la misión que no ha dejado indiferente a nadie Orgullo y furor en EEUU por el regreso de los astronautas de Artemis 2: el espacio entusiasma tanto a dem�cratas como a republicanos De Groenlandia a la España vacía: "El Ártico es como llegar a la Luna, pero Argujillo es como volver a un pueblo mágico del siglo XIX" Miguel Ángel Jordán, fundador de la Jane Austen Society: "Le he dedicado más tiempo que a ninguna otra mujer" Pearl Dykstra, experta en envejecimiento sostenible: "El conflicto generacional no existe, es falso que los mayores voten en funci�n de su edad" El 'detective' del ADN que cambió la justicia en España: "La cal viva de los GAL no ocultó la infamia; ayudó a preservar los cadáveres de Lasa y Zabala" Aldo Comas, pintor: "No estudi� con los Casiraghi. Fui a un internado suizo con hijos de dictadores y de g�ngsteres. Una fauna espectacular" El oligarca que se enfrentó al Kremlin: "Si Putin hubiera querido matarme, mis probabilidades de supervivencia no superarían el 10%" Juan Sanguino, a la caza del gran delirio español: "Mirar España de forma literal es desagradable y doloroso, pero hemos creado una tragicomedia con cierta épica" El barón tecnológico que cambió el mundo sin interesarle el dinero: "Soy patológicamente optimista respecto al futuro" Ana Torroja: "Tiramos mucho de la cuerda; como sigamos así, España se rompe" Iván, toda una vida en paliativos infantiles: "Tras 10 años de quimioterapia, dejamos de perseguir la cura para que pudiera vivir sin dolor" Cuando el luto es en compañía o la terapia psicooncológica: "Pedir ayuda no es cobarde" Diego González Rivas: "No critico la sanidad pública, pero la mejoraría porque las listas de espera no tienen sentido" Nuevo rumbo educativo en China: más recreos y menos tareas para paliar las consecuencias de la feroz competitividad en el país Morante de la Puebla libera una emoción incontenida por su Resurrección en Sevilla Juanma Moreno, Vicente Amigo, Sergio Ramos, Estrella Morente.... el regreso de Morante colapsó a una Sevilla entregada al viejo Rey: "Nos hace mucha falta" 20 años de laSexta, la tele que nació para molestar a todos: "Claro que hay gente de derechas en la cadena" Videojuegos, chats, apuestas e inteligencia artificial: dentro de la primera guerra interactiva de la historia Mario Alonso Puig, médico y divulgador: "La mente nos condiciona más que la biología y está muy influida por la educación" Los astronautas de Artemisa 2 ultiman el salto final hacia la Luna Las tres resurrecciones de David de Miranda: "La dureza del toreo me ha forjado como persona" Paula Púa, cómica: "Sería mucho más feliz si no hubiera redes sociales, pero para nadie" Macarena, de símbolo religioso a icono pop: "Es una imagen para la cultura de masas" Marta Etura, actriz: "¿Por qué está bien visto tener sexo a los 20 y no a los 80?" La aventura filosófica del ping-pong: "Es adictivo, hay un consuelo casi meditativo en dar una y otra vez el mismo golpe"
Joaquín Rodríguez, de Los Nikis: "No estamos en contra de Dios, pero sí en contra de Bunbury"
ÁNGEL NAVARRETE · 2026-05-07 · via Papel

Piloto de Iberia y autor de canciones como 'El imperio contraataca'. Tras lanzar el segundo álbum de su proyecto de música 'country', Los Nikis de la Pradera, acaba de publicar su primera novela, 'Spandex' (Liburuak).

Joaquín Rodríguez, de Los Nikis: "No estamos en contra de Dios, pero sí en contra de Bunbury"

Actualizado

¿Por qué en España la palabra "Nike" la pronunciamos "niki", en un primer momento, y "naik", después, cuando en realidad sería "naiqui"?
No sé, a mí me gustan las palabras como Firestone. Nadie en su sano juicio en España ha dicho "fairston", "colgueit" o cosas así.
¿Qué le vio al country?
Es la bomba, y es una música muy entretenida. Al final es 0-5-7, son los acordes de Ramones tocados de otra manera. Y nuestra única aportación ha sido cantar country en España con letras sobre gilipolleces.
¿Cómo es su segundo disco con Los Nikis de la Pradera, ‘Llorica’, comparado con el primero?
Country, pero menos country. La canción ‘Llorica’ es bastante rockabilly, en realidad. Ahí lo mezclamos con canciones de los años 50, que a Mauro Canut [cantante de la banda] le gustan mucho. A mí también. Quizá sea un disco un poco más variado. Las letras siguen siendo sobre tonterías, porque las hago yo; eso ya es como el papel pintado. Pero en las músicas intentamos que haya ritmos distintos, que no sean todas iguales. Tenemos unas cuantas de ‘trote cochinero’ con escobillas en la batería, tanto en el primer disco como en el segundo; quizá en este menos, pero también. Y eso nos divierte mucho.
¿Qué le parece el humor en la música?
Tengo fobia al rock ‘tuno’, cuando ya eres demasiado bromista. Creo que todo el mundo tiene ahí una gama de grises donde se posiciona. Por ejemplo, me gustan mucho las películas de Quentin Tarantino porque, además de estar muy bien, tienen ese toque de humor negro. Y me gusta ‘Breaking Bad’ por lo mismo. De hecho, en este disco hay una canción sobre la serie que sólo el que la haya visto entiende que habla de eso y que se llama ‘El peligroso soy yo’. Me gustan las cosas con un punto de sentido del humor, como Ramones. Por ejemplo, empecé a ver ‘Sons of Anarchy’ y la dejé porque tenía cero sentido del humor. Y con los grupos me pasa igual: no me gustan esos en los que parece que está prohibido reírse, que lo convierten todo en algo súper intenso. Eso me repatea.
¿Qué nos puede decir de ‘Spandex’, que acaba de publicar en Liburuak?
Es una novela que, según Emilio, el cantante de Los Nikis, es como una letra de Los Nikis descomprimida. Yo siempre he tenido la limitación de los dos minutos en las canciones, donde cuento ochocientas mil cosas: nudo, trama y desenlace. Aquí, de repente, he podido escribir sin esa limitación. Es una novela muy cafre, sobre música y con una historia detrás, pero también con cierto sentido del humor, claro.
¿Cómo valora las cejas levantadas de los puristas?
Es muy patético. Al final, los grupos españoles estamos copiando a los anglosajones. Salvo que hagas flamenco, lo demás es todo un quiero y no puedo. Como nosotros con Ramones. Entonces, ser purista siendo de Burgos... no sé yo. Nosotros haciendo country somos lo más impuro que hay. No hay nada más impuro que unos burgueses semijubilados de Madrid haciendo canciones que se hacían en los montes Apalaches hace 100 años. Es impostura total, pero por lo menos lo reconocemos. Incluso Bob Dylan es impuro. El único puro es el que inventa un estilo, y de esos quedan tres o cuatro y ya están muertos.
¿Qué se siente cuando Metallica tocan en directo una canción que ha compuesto uno, como sucedió en una ocasión con ‘Brutus’ en Madrid?
Me estás llamando de tú cuando, desde ese día, deberías tratarme de usted... [ríe] No te puedes imaginar algo así. Yo no era fan de Metallica -ahora sí-, pero ellos tenían la costumbre de tocar canciones ‘locales’: en Barcelona hicieron una de Peret, en Suecia una de ABBA... y aquí tocaron una de Los Nikis. No sé muy bien por qué, porque no nos parecemos mucho, pero fue un honor. Al día siguiente tenía un madrugón de Iberia, de esos de las seis de la mañana, y antes de acostarme un amigo me escribió: "Me ha dicho un colega que Metallica ha tocado una canción de Los Nikis". Yo respondí: "Ja, ja, ja". Pero cuando me levanté y vi el móvil tenía trescientos mil whatsapps. Lo más interesante fue descubrir que aquello no era una coña.
¿En qué se parece surcar los cielos con un avión y surcar la música con un grupo?
Yo creo que es casi lo opuesto. Cuando haces un vuelo tienes que intentar que salga de la manera más estándar y rutinaria posible, sin salirte una coma de lo escrito. En cambio, cuando haces música intentas justo lo contrario: romper moldes o inventarte algo que nadie haya hecho antes. La aviación, afortunadamente, es muy poco creativa. No hay nada más peligroso que pilotos creativos. Y en la música sería un desastre que todo estuviera tan estandarizado.
Bruce Dickinson, de Iron Maiden, también es piloto. Igual que Travolta.
En Los Nikis había otro piloto, Rafa Cabello, que también estuvo en Los Nikis de la Pradera, pero no estaba muy motivado y ha sido sustituido por Ricardo Moreno, de Los Ronaldos, que es un superfichaje.
Lo es.
Lo bueno de Ricardo es que ha tocado con tantos grupos y está, como todos nosotros, camino de la jubilación, así que ya sólo hace cosas que le apetecen. Somos amigos desde tercero de BUP. Y si a eso le sumas que después de ensayar siempre tomamos torreznos religiosamente, el plan de ensayo más torreznos le ha parecido muy apetecible. A estas alturas, el éxito a Ricardo se la barniza totalmente. Y a nosotros también. Porque nadie en su sano juicio monta un grupo de country, y menos viniendo de Los Nikis, cuando lo tendríamos facilísimo para reunirnos, pegarle un ‘estacazo’ al fan con la entrada, tocar en el Movistar Arena y convertirnos en señores de sesenta años cantando canciones que hicimos en tercero de BUP. Eso no tiene mucho sentido para nosotros.
Pero alguna vez se vuelven a juntar, ¿no?
Yo entiendo que los fans de Los Nikis no eran muchísimos, pero sí muy talibanes. Y para que nadie pudiera decir que somos unos perros por no tocar nunca, hemos ido haciendo apariciones muy puntuales, siempre dejando claro que eran por sorpresa y sin cobrar. Hemos salido como teloneros sorpresa de grupos como Airbag, Aerolíneas Federales o, la última vez, Carolina Durante.
También ha hecho cosas con Carlotta Cosials, de las Hinds.
Carlotta es encantadora. Se lo pedí hace mil años porque conocía a su madre, y sabía que escuchaba a Los Nikis de pequeña porque su madre los ponía en el coche. Accedió enseguida a colaborar, pero también porque, ya lo he dicho, es encantadora.
¿Por qué tiene este tirón entre la chavalería?
Lo de la gente joven me da muchas vueltas en la cabeza. Cuando mis hijas tenían once años, que fue la época en la que empezaron los primeros reproductores MP3 pequeños, ya me decían que sus amigas escuchaban a Los Nikis. Y eso me sorprendía muchísimo en aquellos años. Pero ha seguido pasando generación tras generación. Yo creo que es porque las canciones son muy melódicas, muy tontas, muy sencillas y muy parecidas a ‘Susanita tiene un ratón’, a las canciones de Gaby, Fofó y Miliki. Son aptas para niños, y lo digo con honra, porque a mí me habría encantado componer ‘Susanita tiene un ratón’; canciones pegadizas y buenísimas. Y que a un niño de once años le guste me parece un honor, porque no está mediatizado por modas. Simplemente le entra la melodía. Las letras seguramente ni las entiende. Creo que también ayuda que nunca hemos sido nada pretenciosos. Emilio era muy campechano: en la segunda canción ya habías empatizado con él porque pensabas "este tío podría ser yo". No éramos Enrique Bunbury.
En absoluto.
Cada uno tiene su personaje. Bunbury o Loquillo tienen el suyo, lo hacen y les va bien. Bienvenido sea. Pero hay otros que no podemos. Y con Los Nikis de la Pradera menos todavía. Somos unos suicidas, unos ‘mataos’: hacer country en España ya sabíamos que era ir abocados al fracaso. Siempre hemos hecho lo que nos ha apetecido, sin presión de discográficas, modas ni nada. Todo lo que hay en un disco nuestro está ahí porque nosotros hemos querido. Con Los Nikis de la Pradera eso está elevado a la enésima potencia: hacemos lo que nos da la gana. Sabemos que no es una apuesta comercial. Simplemente queremos pasarlo bien. Ensayando lo pasamos muy bien, tocando lo pasamos muy bien. Somos antidioses. No es que estemos contra Dios; estamos contra Bunbury. Aunque ya no me gusta meterme con grupos, porque llevo treinta años haciéndolo y luego los conoces, descubres que son encantadores y te entra remordimiento.
Volvamos, pues, al redil.
Desde luego, no va con nuestro credo subirnos a un escenario pensando que somos más que el público. Al contrario: muchas gracias por venir y por pagar una entrada.
¿Hasta qué punto condiciona ganarse los garbanzos fuera de la música?
Steve Albini, el productor, decía algo muy inteligente: "Ojo con los grupos que no necesitan vivir de la música. Porque esos son los que componen sin presión monetaria y hacen exactamente lo que quieren transmitir al público". Como pidiendo un poco de respeto para los grupos que lo hacen por hobby, como nosotros. También tuvimos la suerte de empezar muy pronto, en el 79, y hasta el 85 toda esa cosa tan cacareada de la Movida todavía no era rentable. Era casi algo endogámico: no había salas, no había sitios para ensayar, apenas había grupos ni público. Si escuchabas música ya eras raro; y si tocabas en un grupo, directamente un marciano. La gente joven piensa que los 80 eran una explosión de color y que todo el mundo iba vestido como Alaska, y eso es mentira. La gente iba con chaqueta de pana y conducía un Simca 1000. Todo era tristísimo y gris. Tocábamos en el Jardín o en el Rock-Ola y el público eran, básicamente, otros músicos. El pelotazo nos llegó en el 85, cuando ya llevábamos cinco años de grupo. Eso nos pilló curtidos. Luego ya empezamos a trabajar, pero nunca cambió nuestra filosofía, porque siempre tuvimos clarísimo que no íbamos a vivir de la música. Incluso quienes han vivido muy bien de ella acaban teniendo una mala vejez: sostener eternamente un personaje juvenil es durísimo. Por eso el country es maravilloso: puedes estar agonizando en una mecedora y sigues encajando perfectamente en la imagen.
En ‘Soy tan feliz’ cantan sobre un descarrilamiento de tren.
Siempre me dicen que soy premonitorio. Pasó con ‘La amenaza amarilla’ y con otras canciones. Lo achaco a una ventaja: tengo prohibido internamente hacer canciones de amor, que es lo que hace todo el mundo. Y como tengo que escribir sobre cualquier otra cosa, termino hablando de doscientos mil temas. Y si llevas doscientas letras a tus espaldas es como jugar todos los números de la ruleta: alguna se cumple. En ‘Yates y Lamborghinis’, por ejemplo, hablábamos de corrupción y luego salió aquella noticia del policía que tenía no sé cuántos Lamborghinis. En ‘Soy tan feliz’ también aparece un jardín de infancia donde explota un proyectil. Eso acabará pasando, si no ha pasado ya.
Vivimos en un mundo horrible...
No pienso que el mundo sea horrible. De hecho, uno de los últimos libros que he leído es ‘The Rational Optimist’, de Matt Ridley, y plantea que el ser humano siempre termina encontrando soluciones. Imagínate haber nacido en 1900: tragarte la Primera Guerra Mundial en una trinchera y luego ver cómo tu hijo se come la Segunda, si es que alguno de los dos sobrevive. Ahora sigue habiendo guerras, claro, pero son muy puntuales. Es una mala suerte nacer ucraniano, sí, pero antes daba igual ser belga, español, francés o inglés: te ibas a comer una o dos guerras seguro. No creo que estemos tan mal. Lo que pasa es que ahora nos enteramos absolutamente de todo. Si violan a alguien en Burkina Faso, lo sabes. Antes seguramente ocurrían trescientas mil barbaridades más, pero se vivía en la ignorancia. Y eso también va un poco de lo que habla aquella canción: si vivo en la ignorancia, soy feliz. En la pandemia pasaba mucho: quien estaba todo el día viendo las noticias acababa deprimido. No es ignorar las cosas porque te den igual, pero preocuparte no las cambia. Yo soy comandante de Iberia y a veces te toca un marrón monumental: dos horas de demora, maletas perdidas, pasajeros protestando, slots que pierdes, averías... Y en esos momentos hago una especie de viaje astral: me veo desde arriba, como un dron, observando a Joaquín metido en ese follón mientras como palomitas.
¿Cómo valora que su canción ‘El imperio contraataca’ se convirtiera en un himno ‘facha’?
Realmente me da igual. Yo hago una canción, se publica en un disco y, en ese caso, encima fue un número uno. En su momento se entendió como lo que era: una chorrada chauvinista más.
Igual que ‘Las ventajas de ser de aquí’.
Igual. Y luego, con el tiempo, todo fue cambiando. También ayudó mucho aquel vídeo surrealista de Televisión Española, que hoy gana todavía más con los años. En los 80, después de cinco años tocándola, jamás se interpretó la canción como se hizo más tarde. Eso llegó en los 90, ya ‘post mortem’. Empezaron a ponerla en discotecas para pasar de la sesión juvenil a otra más adulta. En la sala Elite de Chamartín, por ejemplo, la pinchaban y todo el mundo levantaba el brazo. Me lo contó mi sobrina y yo flipaba. Luego hubo incluso un bando municipal que prohibía símbolos fascistas y no sé cuántas cosas, y el DJ dijo algo así como: "Nos han prohibido pinchar esta canción, pero no van a impedir que la cantemos". Y toda la discoteca se puso a cantarla a capela con el brazo en alto. A mí eso me da risa. Y, oye, bienvenido sea también, porque si Los Nikis siguen teniendo más de cien mil escuchas mensuales cuarenta años después, algo tendrá que ver ese doble sentido que acabó adquiriendo la canción.
¿Qué le parece el contexto político? ¿Le tocan cosas como, yo qué sé, el quilombo en Cataluña con el procés?
Lo que me cuentan amigos catalanes es que antes se podía hablar de cualquier cosa y ahora una cena puede acabar fatal. Incluso ha habido familias que se han roto por posicionarse de manera extrema en un sentido o en otro. Yo no comulgo nada con esta polarización. La verdad es que da pena.