




















Cuando todavía se estaban colocando las sillas en la redacción y conectando los terminales de teléfono (sí todavía se llamaba a los fijos), Rodrigo Blázquez pisaba por primera vez la que ha sido su casa durante 20 años: laSexta. Recién salidito de la Facultad de Periodismo de la Universidad Complutense de Madrid, una tele que acababa de nacer, que todavía no sabía muy bien a qué venía (ahora todo el mundo lo tiene claro), le hacía su primer contrato en esto del periodismo para cubrir el Mundial de fútbol de Alemania: "Se pensaban que hablaba alemán. ¡Fíjate tú!", admite ahora.
Se podría decir que si hay alguien en laSexta que ha crecido a la par de la cadena ese es Blázquez. Hoy es director y presentador de laSexta Noticias de las ocho de la tarde. Pero antes ha sido enviado especial a aquel glorioso Mundial, reportero del área nacional de laSexta Noticias durante ocho años, enviado especial a Líbano, Perú, Abu Dabi, Túnez…, redactor y después director de laSexta Columna, después director de Más vale tarde con Mamen Mendizábal como presentadora, presentador de laSexta Clave, colaborador habitual de Al Rojo Vivo... Y ahora, a lo de siempre, a las noticias, pero en el informativo y delante de la cámara: "Yo no lo oculto; me encanta salir en televisión".
Rodrigo Blázquez ha mamado, criado y vivido laSexta. La cadena cumple ahora 20 años y quien mejor que el niño que se hizo padre con ella para entender qué tiene la que para muchos, incluso para él, es "la hermana rebelde de Antena 3".
En los pasillos de Atresmedia hay dos espacios muy bien diferenciados: los naranja, que son de Antena 3; los verdes, que son los de laSexta. Cada espacio, pese a estar bajo el mismo techo, son dos entidades propias. Por aquí se escucha: "Ahí están los de laSexta, que, ya sabes, tienen su personalidad". Como el padre que tiene a varios hijos, pero a todos los quiere por igual, con sus defectos y con sus virtudes.
"El ‘procés’ marcó nuestra identidad de hoy en día, cambiar una escaleta para un especial, horas y horas de información…"
–¿Cómo ha sido esta crianza?
–Pues la niñez fueron risas y deporte en directo. Durante la adolescencia, creo que nos dimos cuenta de que nos estábamos haciendo mayores con el 15M; que esto iba en serio. Y la edad adulta llegó con el procés. El procés significó nuestra identidad de hoy en día, la información, el cambiar una escaleta para un especial informativo, horas y horas de información…
Un camino suntuoso, apasionante, intenso, emocionante, difícil en algún momento. De los momentos más complicados, Blázquez se queda con recordar a los que ya no están. ¿Y de lo bueno? "Con la mañana del Comité del PSOE en el que salió elegido Pedro Sánchez, cuando colocamos varias cámaras en el patio interior de la sede de Ferraz y fuimos mostrando y radiando todo lo que pasaba en una reunión cerrada a cal y canto". Blázquez lo relata y los ojos le siguen haciendo chiribitas.
Y fue en esa edad adulta cuando laSexta se convirtió en la cadena de la información y las noticias. Actualmente, no hay nadie que no quiera ver una última hora y no vaya directamente al seis de su mando a distancia. El 80% de su parrilla son programas de información; la mayoría de ellos en directo, algo que a Rodrigo Blázquez, como a toda la redacción que trabaja en laSexta, le pone. Es un "chute de adrenalina" al que es adicto todo el que trabaja en el lado verde de Atresmedia. "Aunque todos trabajamos bajo el paraguas del mismo grupo audiovisual y compartimos los valores, el criterio, la credibilidad y la veracidad", laSexta –dice– es un mundo aparte. "Es la tele de izquierdas", afirma Blázquez, pero es también "la tele que molesta a todos, de un lado y de otro". "La prioridad es la noticia sea de quien sea", reivindica.
"Claro que hay gente de derechas en laSexta. Debatir es enriquecedor y en esta cadena debatimos mucho"
–¿En laSexta puede trabajar gente de derechas?
–¿Qué pasa, que en EL MUNDO no trabaja gente de todas las ideologías políticas? Por supuesto que hay gente de derechas en laSexta. Es que debatir es enriquecedor y en laSexta debatimos mucho. Es una cadena en la que se discute, pero se discute con el buen sentido del verbo.
Él, por ejemplo, discute casi todos los días con Antonio García Ferreras. "Y los días que no lo hago, es Ferreras el que discute conmigo". Porque si algo ha caracterizado a laSexta en estos 20 años es que no tienen miedo al debate: "Realmente, ¿miedo? A nada".
Y ahora viajemos al pasado. El 27 de marzo de 2006, después de haber recibido la licencia correspondiente, se produce el lanzamiento oficial de la cadena con un programa presentado por su presidente, Emilio Aragón –sí, nuestro Médico de familia–, en el que anuncia junto a Florentino Fernández, que emitirá la Copa Mundial de Fútbol de 2006, [si bien, los derechos de los partidos de la Selección española, junto con el partido inaugural y la final, serían compartidos con la también recién nacida cadena Cuatro]. Arrancó fuerte. No mucho tiempo después, la cadena empezó a producir sus propios contenidos: Sé lo que hicisteis... en la sobremesa, El intermedio en el access prime time, Buenafuente en el late night o Salvados en el prime time de los domingos… Se iba configurando una cadena, que comenzó con entretenimiento y deporte y ha terminado por sumar "servicio público". Lo dice Rodrigo Blázquez y, además, lo dice "con mucho orgullo".
En octubre de 2012, laSexta se unió al Grupo Antena 3, dando paso a una nueva era en el panorama televisivo español. Esta fusión, completada en 2013 con la creación del Grupo Atresmedia, ha consolidado a laSexta como un referente. Situada como la tercera cadena privada más vista del país, ya acumula 13 años consecutivos por delante de Cuatro, su principal competidor (6,2%). El año de su nacimiento lo cerró con un 1,8% de cuota de pantalla.
Igual que Cristina Pedroche rompió con una tradición televisiva histórica que no era otra que las Campanadas se ven en La 1; laSexta ha roto con lo que durante muchos años fue el lugar para informarse. Los espectadores se ponían al día en la televisión pública porque era el centro de referencia de las noticias, porque era la cadena con todas las capacidades para llegar a donde nadie llegaba, porque estaba en el lugar y en el momento en cuestión de minutos. Hoy por hoy, esto sigue siendo así, las capacidades de la pública siguen siendo las mismas, pero ahora el espectador identifica laSexta, "con muchas menos capacidades", como la cadena de la información, la de Ferreras, la del pactómetro–"Hemos creado escuela", presume Blázquez–. La de Ana Pastor –"Es que Groenlandia era la noticia y Ana era la única que estaba allí"-, pero también la de José Yélamo, la de Gloria Serrá, Patricia Pardo, Iñaki López, la de Helena Resano y, por supuesto, la de Rodrigo Blázquez. "Ha habido mucha gente que se ha ido y gente que ha venido, pero en la redacción quedan muchos de los que empezaron", nos dice Blázquez.
–¿Por qué?
–Porque esto es como nuestra casa.
–Pero, ¿no sois un poquito intensitos?
–¡Claro! Es que la intensidad es buena. Es que el periodismo lo vivimos con mucha pasión. Esto es enriquecedor porque todo el mundo puede opinar, puede debatir, pero se intenta llegar a un quórum. Unas veces ganas tú, otras no, pero todos planteamos lo que pensamos.
"En laSexta remamos todos en la misma dirección", afirmaba hace unos días César G. Antón, director de Informativos de la cadena –el jefe de Blázquez–, a este periódico. Es decir, Helena Resano, que va con su informativo después de Ferreras, no se va a enfadar con el presentador de Al Rojo Vivo porque dé una exclusiva que a lo mejor podría haber dado ella. Lo que hará Resano será ampliar lo de Ferreras. "Antonio y Helena están coordinados desde la perspectiva del contenido; y desde la perspectiva editorial, Antonio tiene una mesa plural y una opinión personal muy de él. Luego llega el informativo, que tiene también su propio carácter editorial, porque se lo hemos tenido que dar, porque ya no puede ser solo el que te cuenta la noticia, tiene que interpretarla porque es lo que el público demanda".

El público quiere opinión. Y la opinión de laSexta es muy clara. Lo ha dicho al principio Blázquez: "de izquierdas". Eso sí, y aquí el presentador es muy claro: "Yo quiero muchísimo a la persona que dedica 45 minutos de su vida a las ocho de la tarde a verme, y le respeto, pero no vamos a dejar de dar una información porque saque a nuestro espectador de su burbuja ideológica. De hecho, creo que, aunque le pueda no gustar que contemos una información que no favorece a su ideología, la gente es mejor de lo que pensamos y también busca salir de esa burbuja".
Desde su nacimiento, laSexta siempre ha apostado por una forma de hacer televisión basada en la información "plural e independiente", el compromiso, la inmediatez y la cercanía con los telespectadores, un modelo de éxito que con el tiempo la ha situado entre las principales referencias informativas en España. Su capacidad para acercar la actualidad diaria a la ciudadanía, así como para ofrecer un seguimiento exhaustivo y en directo de los grandes acontecimientos de especial relevancia, ha reforzado este posicionamiento, con una propuesta informativa "completa, rigurosa y atractiva".
¿Continúa siendo laSexta, 20 años después, una cadena que cuestiona, que analiza y que invita a reflexionar, manteniendo intacto el ADN con el que nació? "Sí". Es un sí rotundo de Blázquez, cueste lo que cueste y le pese a quien le pese. "Lo prioritario y lo que está por encima de todo eso es contar la información. Y si en ese instante a alguien de nuestro público le molesta lo que estamos contando porque es una información que ataca a la ideología de esa persona, pues lo seguirá siendo, porque para laSexta es lo prioritario".
–¿Y las presiones? Porque siendo laSexta las tenéis de todos lados.
–Yo nunca he recibido presiones, porque las presiones se las comen otros, con lo cual puedo hacer mi trabajo en libertad. Y en cuanto a las redes, lo que hago es que cuando llegó a casa dejó el móvil encima de una mesa y me olvidó completamente.
–¿Pesa ser de laSexta?
–No. ¿Es un trabajo duro? Sí, porque el periodismo es duro. Pero para eso está irme con mis hijas a patinar o tomarme una cerveza con mis amigos.
–Oye, ¿y la vejez?
–Pues de la vejez me preocupa el scroll infinito, que una persona se siente en su sofá y arrastre el dedo en el móvil para informarse. Ese es el reto que más me preocupa y al que tenemos que adaptarnos, que ya lo estamos haciendo. Así que sé que será una buena vejez.
Hace unos días, laSexta publicó la primera promo de una de sus próximos estrenos, el programa de Aimar Bretos. En ella, el periodista de la cadena Ser llega a la parada del autobús número 6 y allí se encuentra con una pasajera habitual a la que Bretos le pregunta: "¿Cómo son los que cogen este autobús?". "Les gusta preguntar; son intensos, pero con criterio", responde la vecina. "Saben que el camino no es fácil; les gusta hablar de política, geopolítica, justicia social… Y, si algo huele raro, señalan con el dedo".
Le hacemos la misma pregunta a Blázquez antes de que vea el anuncio. La respuesta es la misma para todo.
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