48 horas con Quevedo en Gran Canaria: "En este punto de mi vida no quiero agradar, me la suda fuerte"
Pablo R. Roc·2026-04-24·via Portada
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Son las 10 de la ma�ana y en El Padrino, un local que ocupa toda una manzana en el barrio de Las Coloradas, aparece Quevedo con un ch�ndal gris de Mowalola, unas Asics por calzado y una gorra del MoMa de Nueva York. Saluda uno por uno a los presentes y se une al desayuno en la que es la primera parada de un tour por la isla de Gran Canaria para escuchar su tercer �lbum, El Baifo, que hoy ha salido a la venta y ha llegado a las plataformas de streaming.
Que este sea el inicio explica algunas cosas de un proyecto creado entre Costa Rica, Ibiza, Puerto Rico, Lanzarote, Andorra y, por supuesto, Gran Canaria, y tambi�n de quien lo lidera.
Carlos Onetti
Las Coloradas ha sido hist�ricamente un barrio humilde de la isla, encaramado en una monta�a volc�nica y con una de las mejores vistas de Las Palmas, desde la que el cantante mira hacia su hogar y hacia su fuente absoluta de inspiraci�n. Este es el punto m�s alto de la ciudad, su cima, coronada con una cruz rudimentaria de madera a la que �l sub�a en bicicleta. Y esto es lo que sirve para explicar a Quevedo, un artista que con 21 a�os deton� el g�nero urbano con su Qu�eeeeedate, que asisti� por primera vez a un concierto para directamente cantar junto a su colega Juseph, que en 2023 fue el artista espa�ol m�s escuchado aqu� y en todo el mundo, que repiti� en 2025 en lo alto del top nacional y que ahora, con 24, quiere ser El Baifo.
�Qu� es El Baifo? La cabrita. El m�s grande. El puto amo, en definitiva. Pero con connotaci�n canaria porque ese es el nombre que reciben en las islas las cr�as de cabra. Y como este es un disco inseparable del archipi�lago y que no se entiende sin su influjo... �Para m� es importante que lo escuch�is con el contexto de mi tierra�, dice Quevedo, ejerciendo de ch�fer al volante de su propia pick up, ya de ruta por la isla. �Me emociona que lo pod�is escuchar aqu�, de verdad�, incide antes de que el reguet�n de Caprichoso atruene en los altavoces de la camioneta.
Para saber m�s
Porque el reguet�n, el m�s cercano al de los primeros 2000, es el hilo conductor de la primera mitad del �lbum, la que suena de camino hacia el norte de la isla, al paso por G�ldar, uno de los lugares donde se cre� este disco en una finca rodeada de plataneras que reuni� a todo el equipo del artista, y Tejeda, un pueblo en mitad de la caldera de un antiguo volc�n en la zona interior de Gran Canaria. �Si no hubiera reguet�n este disco no tendr�a sentido. Sin reguet�n no se entender�a a Pedro, porque es la m�sica con la que ha crecido�, detalla Carlos Mata, manager del artista, en uno de los recorridos.
Y, sin embargo, en la segunda mitad de El Baifo, ese reguet�n se diluye para dar paso a la bossa nova, al afrobeat, al merengue y al folclore canario. Desde la finca de Borja Marrero, chef con dos estrellas Michelin, mirando a la caldera del volc�n, tras una demostraci�n de gastronom�a canaria, resuena la voz grave de Quevedo en Mi balc�n, una balada en la que �l canta: �All� fuera todo cambia,/ pero aqu� dentro no. O �El que no pasa el tiempo,/ tampoco se recupera�. Camino al mirador de Degollada Becerra entra el merengue de Elvis Crespo en La Graciosa –nombre de una de las islas del archipi�lago– y la verbena canaria en Ni borracho. Y es en el cierre, en Bajo el volc�n, entre confesiones personales del cantante, donde permea el folclore de su tierra con el sonido de las ch�caras –una especie de casta�uelas hechas con conchas marinas–, el timple –un ukelele a la canaria que aparece en varios momentos del disco– y Los Gofiones, una agrupaci�n musical muy popular all� por su m�sica tradicional de las islas.
Quevedo, en una azotea de la Plaza Santa Ana de Gran Canaria
Como parte de la creaci�n del �lbum, de hecho, el artista se ha reunido con historiadores, antrop�logos y soci�logos expertos en la tradici�n canaria, en los movimientos migratorios de sus habitantes y en la cultura de las islas para profundizar en su identidad. De ah� surge el uso de instrumentos propios de las islas; la colaboraci�n con Los Gofiones y tambi�n con Nueva L�nea, una orquesta canaria que se ha popularizado en TikTok, y la inclusi�n de la canci�n popular Vivo en un archipi�lago, que se suele cantar en el D�a de Canarias como estribillo del tema que da nombre al �lbum, El Baifo. Y tambi�n de ah� que Quevedo haya organizado esta escucha por los rincones de su isla, haya incluido en el itinerario la cocina canaria de Borja Marrero y haya ejercido de anfitri�n toda una jornada. �Obviamente me faltan muchas cosas por conocer de nuestra historia y tengo dudas sobre nuestra identidad. Volver a casa me ha llevado a intentar resolver preguntas que ten�a, que nunca me hab�a parado a resolver sobre qui�n soy, de d�nde vengo o qu� nos hace a los canarios como pueblo. Hay muchas cosas que me han ayudado a entender bien por qu� hago este disco y para qu� quiero hacerlo�, apunta Quevedo, ya al d�a siguiente, en la entrevista con este diario, en la azotea del hotel Santa Ana Suit & Rooms, nuevamente con una vista panor�mica de Las Palmas, en plenos barrios hist�ricos de la ciudad. De nuevo, las ra�ces. De nuevo, la identidad.
�Qu� preguntas son las que has resuelto con este disco?
Muchas acerca de nuestra identidad, de nuestros festivos y del por qu� me nacen a m� personalmente muchas cosas. Siempre he tenido Canarias en la boca porque salir de aqu� ha sido uno de los factores que me ha hecho llegar hasta donde estoy. Aqu� est� la primera gente que conf�a en m�, siempre me ha interesado la gente de mi tierra. A ra�z de este disco, y quiz�s tambi�n de estar tanto tiempo fuera, puedo entender muchos reflejos que veo en otras sociedades. Los canarios quiz�s conocemos nuestra historia contada siempre desde el mismo punto. Y yo, en este tiempo, he aprendido algunos datos y curiosidades de nuestra historia, que siento que est� en constante revisi�n.
�A qu� te refieres?
A que hay muchos puntos de vista, muchas opiniones y lo guay es intentar conocer y entender de d�nde vienes, como estoy haciendo yo.
�Por qu� ten�as esa necesidad de volver aqu�, a Gran Canaria, despu�s de tus dos primeros discos, de las giras...?
Al final esta es mi casa, mi tierra, donde est� mi gente, mi familia y mis amigos. Creo que he pasado mucho tiempo fuera de aqu� y estoy s�per agradecido con todos los sitios que he conocido. Me he enamorado de un mont�n de partes del mundo y hay sitios que considero mi casa. Pero al final es aqu� donde soy yo al 100%. Me da un punto real, sincero y cercano a la hora de crear mi m�sica. Eso me lo da volver a estar aqu�, conectar con Pedro y mi vida de siempre, con las cosas m�s cotidianas y darle un abrazo a mi identidad.
�Este disco pretende ser una ruptura con el Quevedo que hab�amos conocido hasta ahora?
Yo dir�a que s� lo es, pero no como algo malo. No rompo con lo anterior porque no me guste. Al rev�s. Me encanta lo que he hecho hasta ahora y siento que me representa. Pero este disco me ha permitido ser mucho m�s yo desde un punto de vista mucho m�s relajado, y tengo muchas menos expectativas. Simplemente me he dejado ser yo mismo y eso hace que esta sea una etapa mucho m�s relajada, sin ninguna presi�n de Quevedo hacia Pedro.
�Conseguir un gran �xito se convirti� en una obsesi�n? �Ese es el cambio que has dado?
A ver, yo quiero llegar lo m�s alto que pueda ya que estoy aqu�, pero eso ya no me mueve. Me mueve hacer cosas que me llenen. Obviamente me encantar�a llegar lo m�s lejos posible con mi mensaje, con mi manera de ser y con los l�mites que es ser yo mismo. Pero ya.
En este disco hay una b�squeda muy clara de jugar con el folclore de tu tierra, un camino que ya han hecho artistas como Bad Bunny o Rosal�a, �es convicci�n o hay algo de tendencia en ahondar en ello?
Para m� Bad Bunny y Rosal�a, sobre todo Bad Bunny, al que crec� escuchando, son una inspiraci�n. Pero no de ahora, de siempre. Lo he dicho en 800.000 sitios, que Bad Bunny es de los artistas que m�s me ha inspirado, y es brutal ser contempor�neo suyo. Pero quien conoce mi carrera sabe que siempre est� ligada a Canarias y este es otro paso que ten�a que dar. Donde quiero estar [su primer disco] estaba muy ligado a las islas, y el contexto de Buenas noches [su segundo disco] eran todos los barrios de Las Palmas. Es que yo soy esto. Pero es muy bonito que artistas tan referentes como Rosal�a o Bad Bunny inspiren a otros a buscar en sus ra�ces y en su identidad.
En este �lbum hay una canci�n, 'Al golpito', que es una expresi�n canaria que usa para llegar a las cosas con calma y con tranquilidad. Es justo lo contrario a lo que t� viviste.
Al principio me preguntaban mucho si me hubiera gustado que todo fuera m�s lento, ya no lo pienso. Con el tiempo todo eso pasar� y ahora disfruto todo. Obviamente hay d�as que me levanto cruzado, pero la mayor�a de d�as me levanto contento y tranquilo con el Pedro de ahora. Y, sobre todo, feliz que es lo m�s importante. Al Golpito es una canci�n que dice cosas muy bonitas que todos nos podemos llevar a nuestra vida: darte tiempo, trabajar, tener una meta, cuidar las relaciones. Con el tiempo todo acaba en su sitio. Pasas malos momentos, se vuelven a ir y no hay que tener prisas.
�Hay un mensaje tambi�n en esa canci�n para la industria musical?
No lo hab�a pensado, pero sirve. Los artistas que quieren hacer cosas bonitas y buenas tienen que tomarse su tiempo y conf�ar en su visi�n. Se puede hacer tambi�n a un ritmo m�s acelerado, pero yo aconsejo un tiempo. Lo que m�s hago yo en mi carrera es confiar en mi visi�n, no imponerme nada y que todo nazca de una necesidad personal. Porque cuando me impongo las cosas, no me salen naturales y me cuesta defender lo que hago. Me cuesta defenderme a m� mismo. Las cosas me salen naturales cuando las dejo madurar, pasa el tiempo, me relajo y disfruto. T� no puedes estar sacando un proyecto cada muy poco tiempo y disfrutarlo a tope. A lo mejor otro s�, pero a m� no me sale. As� que creo que s�, que puede servir para la industria.
Eres consciente de que va a haber comparaciones en esa l�nea, �no?
En el arte es necesario ese tipo de gente que lleva la batuta, que te muestra maneras de hacer las cosas y te inspira a hacer tu movida. Siempre ha pasado y espero que siga pasando porque a m� me hace crecer como artista escuchar a otros e inspirarme de ellos. Pero es que este disco iba a pasar tarde o temprano. Hijo del Volc�n es la canci�n que m�s tiene del folclore canario, sobre todo por el tambor herre�o, por las ch�caras... pero el �lbum no entra tanto en la cultura tradicional. Yo siempre me imagino mi m�sica para cantarla aqu� y escucharla en nuestras discotecas. Este disco son los ojos de un pibe joven y su manera de crecer mezclada con la m�sica urbana que ha escuchado toda la vida. M�sica de aqu� y otra que no lo es. Es el mix de lo que soy yo. Obviamente est� muy ligado a las islas porque soy de aqu�, he crecido aqu�, amo mi tierra y me ha coincidido en un momento en el que he vuelto a Las Palmas despu�s de mucho tiempo. Pero no est� tan ligado a la tradici�n m�s antigua de las islas. Creo que es mucho m�s urbano, mucho m�s escuchable para los pibes, para las verbenas y para la celebraci�n del pueblo.
Con estas dos respuestas, viendo el �lbum que has hecho y cu�l es tu actitud hacia �l, tengo la sensaci�n de que te importa ahora muy poco lo externo.
Pues s�, no me importa nada. Estoy en un punto de mi carrera, que no es que sea muy extensa, en el que eso no me lleva mucho tiempo. Ya me he comido cr�ticas de todos los palos por cualquier cosa. Tambi�n elogios, que lo mismo es. Yo agradezco mucho la opini�n de la gente, pero lo que quiero es que conecten, les guste, se lo lleven a su vida, tengan recuerdos con esas canciones y poco m�s. Y a quien no le guste que no me escuche. Estoy en un punto donde vivo bien de lo que hago, estoy tranquilo y no necesito m�s. No quiero agradar, de hecho me la suda fuerte.
Tu segundo disco, 'Buenas noches', profundizaba mucho en la fama y sus efectos. Aqu� todav�a hay rastros de ese tema. �Has podido mirar hacia lo que han sido estos cuatro a�os?
Estos a�os han sido s�per bonitos aunque ha habido momento mejores y peores, como siempre en la vida. No creo que no vaya a volver a tener malos momentos. Simplemente esta ha sido una etapa m�s de mi vida que recordar� con cari�o. Ahora, a toro pasado, estoy muy agredecido a la vida por lo que he podido pasar y espero seguir creciendo desde ah�.
�Te ha dado tiempo a digerir todo lo que te ha pasado en este tiempo?
Mucho m�s que antes, pero es verdad que quiz�s no soy consciente de todo lo que me ha pasado. Ni tampoco quiero serlo. Pero obviamente me ha dado tiempo a digerir todo lo que ha pasado en mi carrera en un tiempo muy corto. Empiezo a ver las cosas con m�s perspectivas y no romantizo tanto el pasado que era algo que me pasaba mucho antes. Eso me permite disfrutar el presente.
�Esto te ha llevado a tener m�s claro el artista que quieres ser?
Es que creo que yo no pienso tanto en el artista que quiero ser, quiero ser yo mismo y poder mostrarlo. Punto. Porque ser yo mismo, como a todos, me hace �nico. Es una manera muy real de diferenciarse del resto. Mi manera de contar las cosas es m�a, desde mi punto de vista, con mi manera de vivir, con c�mo he crecido, con c�mo estoy ahora...
En ‘2010ypico’ vuelve ese nostalgia que hab�a estado en tus dos primeros discos, pero en el resto temas de ‘El Baifo’ parece que ha ido desapareciendo.
Romantizar el pasado es una cosa que he hecho mucho en mi vida y 2010ypico es como el gran ejemplo. En 2010 seguramente tambi�n romantizaba 2008 y 2009, cuando era peque�o. Ahora estoy intentando aprender a vivir en el presente, a dejar de pensar en lo bonito que era el pasado y tambi�n en el futuro. Estamos aqu� y ahora, disfrutando todos los d�as de algo nuevo. Yo en el �lbum mismo lo noto en la manera de escribir, de soltarme, de estar tranquilo, noto el paso del tiempo y esa conexi�n con el presente y con lo que estoy sintiendo. Ma�ana ser� otra cosa.
�Estamos ante el Pedro Quevedo m�s real?
Yo nunca me he puesto un disfraz, nunca. Siempre he sido yo y he ense�ado partes m�as de cada momento. Pero obviamente muchas veces s� me he visto condicionado por lo que deb�a ser y no he sido yo al 100%. Es verdad que ahora todo est� en un punto mucho m�s favorable, mucho m�s relajado, mucho m�s siendo yo mismo, sin medir tanto las cosas... Estoy aqu� y este soy yo. Y en eso tiene mucho que ver Canarias. Ha habido momentos estresantes con el disco, pero solo el hecho de estar aqu�, tener cerca a mi familia, hacer planes con mis amigos me ha permitido conectar con esa parte de m� m�s sincera y m�s personal. Terminar este disco aqu� ha sido la guinda del pastel.
El disco est� creado en parte en Costa Rica y en Puerto Rico, has ahondado en los procesos migratorios de lado a lado entre Canarias y Latinoam�rica, hay m�sica t�pica de ambos sitios, �qu� importancia le das a conocer esos movimientos y a ellos mismos?
Todo la relaci�n de Canarias con la m�sica latina es muy fuerte. El merengue y la salsa se escuchan en todas las fiestas populares, muchos de esos artistas han hecho carrera aqu�. Todo gran merenguero te hablar� de Canarias como su puerta de entrada a Espa�a. Al final ha habido mucha migraci�n entre Canarias, el Caribe y y Latinoam�rica desde hace 500 a�os por distintos motivos. Nuestra manera de vivir y nuestra condici�n de insularidad nos permiten compartir peculiaridades con Puerto Rico. Me gusta decirle a la gente que conozco en esos sitios que ojal� puedan venir aqu� y sentir lo mismo que yo siento.
Sobre esa condici�n de insularidad, desde hace cinco o seis a�os hay un movimiento musical canario de mucho �xito en Espa�a. �Qu� te hace sentir? �Ha sido m�s dif�cil para vosotros llegar hasta donde hoy est�is por estar separados de la pen�nsula por un mar?
Es m�s complicado llegar, eso seguro. Y no es por quitarle m�rito a la carrera de nadie, pero aqu� no ha habido medios que s� hay en otro lugares hasta que lleg� internet. No hab�a manera de salir de aqu� con un proyecto musical, era muy complicado. Este �xito es heredado de otra gente que ha hecho proyectos y ha ido abriendo puertas desde aqu� en condiciones mucho peores que las m�as y con una dificultad mucho mayor ante la industria. Que yo est� aqu� hoy es gracias a las K-narias hace 20 a�os y a todos los escalones que hay de por medio. A esos les debemos que estemos aqu� La Pantera, Abhir, Cruz Cafun�, yo...
�Tienes esa ambici�n de ser un referente, de ayudar a construir una industria en tu tierra?
A m� me encantar�a, pero no quiero hacerlo solo. Quiero que lo hagamos todos y que sea casi una obligaci�n para nosotros que el que venga detr�s siempre tenga el terreno un poquito m�s allanado. Es nuestra obligaci�n como artistas canarios crear una industria aqu�, que no haga falta irnos fuera, que cualquiera se pueda permitir so�ar con el �xito desde aqu�. Ojal� en 20 a�os yo est� ah� para ver a la mayor megaestrella mundial salida de Las Palmas, de Tenerife o del Hierro. Te lo juro.