El jugador del Liverpool marca un doblete que le coloca junto a Rep, Bergkamp y Robben. Se sumaron a fiesta dos apuestas de futuro de Ronald Koeman: Brobbey y Summerville.

Gakpo celebra uno de los dos goles que marcó a Suecia en Houston.AP
Inma LidónEnviada especial Houston
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Necesitaba Ronald Koeman que le aparecieran héroes que, de un soplido, disiparan las nubes que se cernían sobre Países Bajos y, si hay un jugador en el que pueda confiar, ese es Cody Gakpo. Puede que su temporada en el Liverpool haya sido discreta, casi gris, pero cuando se enfunda la 'orange', se transforma y agita los partidos. En Houston, además, tuvo dos socios que emergen como emblemas de futuro: Brobbey y Summerville. Entre los tres destrozaron a una Suecia voluntariosa, pero muy poco acertada en ataque y, sobre todo, en defensa. [Narración y estadística: 5-1]
El partido se inclinó muy pronto, lo que tardó Gakpo en poner el primer centro para que Brobbey, el joven delantero del Sunderland, una apuesta del seleccionador para encontrar a su 9 de futuro, empujara para marcar el primer gol. Volvía a ser titular después de haber jugado solo un minuto en la Eurocopa y de no haber vuelto a la selección hasta marzo. Por eso, no se conformó con uno.
A Suecia le costó sacudirse la intensidad de los neerlandeses, encerrados y muy lejos de Isak y Gyökeres y, antes de que Graham Potter encontrara el remedio, llegó el segundo. Esta vez, por la orilla derecha, un centro chut de Dumfries que volvió a rozar Brobbey. Esos centros laterales estaban destrozando a Suecia, pero la pausa de hidratación, ese novedoso tiempo muerto, pareció que iba a abrir el partido.
Empezaron a aparecer los espacios a la espalda de Gravenberch y Reinjders y a conectar con la pelota Ayari, Gyökeres y, sobre todo, Isak, moviéndose con soltura para catalizar el juego. Acumularon los suecos ocasiones, forzando a Verbruggen, pero sin acierto. La tuvo Ayari, como también el delantero del Arsenal, y hasta el central Lagerbielke, que tuvo un testarazo a saque de falta anulado por fuera de juego. Con el tiempo cumplido, un tiro de Gyökeres hizo volar a Verbruggen, que sacó otro ajustado al palo corto de Ayari.
Sin embargo, al empezar la segunda parte, Países Bajos sentenció. Le dio Koeman la varita a Crysencio Summerville e hizo magia. Primero escondiendo un balón que sirvió a Dumfries para un centro que remató al segundo palo Gakpo, que decidió sepultar a Suecia con otro tanto en menos de diez minutos, este con su sello: recorte a Lagerbielke y derechazo. Con estos dos goles, hace historia al subirse al podio de los holandeses que han marcado un doblete en dos mundiales, con nada menos que Johnny Rep, Dennis Bergkamp y Robben.
Los suecos no querían rendirse e Isak vio el hueco entre Van Hecke y Van de Ven para encontrar a Elanga, recién salido al campo. Su gol solo fue un pequeño respiro, como el que buscó Isak, siempre él, con un disparo buscando la escuadra que salvó Verbruggen. Pero Países Bajos no había dicho la última palabra y, cuando el colegiado Michael Oliver ya marcaba el tiempo añadido, Memphis Depay, en sus 15 minutos en el campo, le regaló la pelota a Summerville para el quinto. Ahora sí, Países Bajos es reconocible en este Mundial.





















