El líder 'popular' da por escrito el "epitafio político" de Sánchez y promete revisar todas las responsabilidades

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, interviene este sábado en la tradicional Romería de O Pino, en A Coruña.EFE
Juan B. Cañellas Santiago de Compostela
Actualizado
¿Qué hacer ante un Gobierno que "distingue, señala y persigue" a las comunidades que no apoyan al PSOE y que es "capaz incluso de organizar cacerías contra la Policía, contra la Guardia Civil, contra los jueces y contra los fiscales por hacer su trabajo"? Para Alberto Núñez Feijóo, la respuesta pasa por hacer una "limpieza total" de las instituciones y por un cambio político que tome a Galicia como espejo en el que volver a mirarse.
Así lo ha defendido este sábado ante miles de militantes y simpatizantes en la tradicional romería popular de O Pino (A Coruña), donde ha situado a Pedro Sánchez en el centro de una "degeneración política" que no deja de agravarse capítulo a capítulo: "Cuando todos nos quedamos perplejos con el enchufe de su hermano, apareció el fiscal general. Luego, por si fuera poco, aparecieron Koldo y Ábalos, junto a Santos Cerdán y un tal Paco Salazar". Una interminable secuencia de corrupción que, según ha sostenido, ha terminado desvelando "la fulgurante carrera de emprendedor de José Luís Rodríguez Zapatero", a quién Feijóo ha definido como "el referente moral" y "la joya de la corona" del presidente del Gobierno.
"Las cloacas lo ha manchado todo porque el señor P.S. (Pedro Sánchez) es el que maneja la gran cloaca de la política española. Todos aquellos que supuestamente venían a limpiar la corrupción han gobernado todos estos años -y no lo digo yo, lo dicen los sumarios- como una organización criminal", ha criticado.
Convencido de que un "cambio" es necesario y de que el desgaste del líder socialista ya es irreversible, Feijóo ha rechazado por completo la posibilidad de que Sánchez logre preservar su proyecto político más allá de esta legislatura. "Todavía dicen que van a seguir en 2027. Pues no", ha afirmado antes de subrayar que todos esos episodios ya han conformado el "epitafio político" del "señor P.S.", al que ha definido como "un fariseo que no cumplió nada de lo que predicó".
Con el objetivo en mente de restaurar la confianza en el electorado, ha prometido también que "no va a quedar una alfombra por levantar" ni "una responsabilidad por exigir". Según ha explicado, la tarea no consiste en "cambiar los suyos por los nuestros", sino en "cambiar la degeneración por la decencia", recuperar las instituciones para los ciudadanos y apartar a los partidos políticos de aquellos organismos que, a su juicio, deben actuar con plena independencia.
Ese compromiso lo ha vinculado también al modelo de financiación autonómica, uno de los grandes frentes políticos de los próximos meses. En esa línea, Feijóo ha acusado al Ejecutivo de favorecer a quienes sostienen parlamentariamente al Gobierno frente a las comunidades que no lo respaldan y ha rechazado cualquier acuerdo bilateral con Cataluña. "No puede ser que trate mejor a los que amenazan que a los que cumplen; a los que chantajean que a los que aportan; a los que rompen que a los que unen", ha afirmado. Por ello, se ha comprometido a impulsar un nuevo modelo de financiación que no sea "un chanchullo entre dos" ni "una compraventa de apoyos".
Galicia, espejo del cambio
La romería también ha servido para reivindicar Galicia como alternativa al rumbo político que, a juicio del PP, ha tomado España en los últimos años. Feijóo ha presentado a su partido como "el punto de encuentro de la mayoría de los españoles", un espacio donde es posible "pensar distinto y entenderse" y donde las diferencias no impiden construir un proyecto común.

El presidente del PPdeG, Alfonso Rueda, durante su intervención en la romería.Xoan Rey/EFE
Sobre esa idea ha levantado una encendida defensa de la gestión de Alfonso Rueda. El líder popular ha contrapuesto la situación de Galicia a la del Gobierno central y ha reivindicado una comunidad donde "no se gobierna para resistir, se gobierna para servir". Ha destacado la estabilidad institucional, la llegada de inversiones y la confianza generada por el Ejecutivo autonómico antes de resumir su tesis en una frase: "Galicia es un modelo conocido y reconocido. Galicia es un modelo que necesita España y Galicia será el modelo del Gobierno de España".
Rueda, por su parte, ha asegurado que España necesita "limpieza, decencia, dirección y sentidiño" y ha vuelto a presentar al líder popular como la alternativa a Sánchez. "Aquí no hay nadie al timón en el Gobierno central", ha afirmado. Además ha advertido sobre "el límite de resistencia" de un presidente "rodeado de escándalos" y se ha mostrado convencido de que, cuando llegue la próxima cita con las urnas, Galicia volverá a aportar al PP uno de sus mejores resultados electorales.























