Se destinarán 5,3 millones para crear un espacio más verde, más peatonal y con más carriles bici. Las obras concluirán en la segunda mitad de 2027

La plaza de Oporto y el entorno que se va a rehabilitar.
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Desde hace años, la plaza de Oporto y su entorno, en el corazón del distrito de Carabanchel, es un espacio bajo la lupa del Ayuntamiento de Madrid. Lo es por razones varias: desde cuestiones de seguridad (principalmente) y movilidad hasta esas inevitables arrugas que acompañan al transcurrir del tiempo. Y es que la última remodelación del entorno data de 2010, siendo alcalde Alberto Ruiz-Gallardón y concejal del distrito Carlos Izquierdo. Ayer, el propio Izquierdo, de nuevo al frente de Carabanchel desde 2023, sacaba del horno, junto al alcalde, José Luis Martínez-Almeida, la inminente transformación de una plaza, la de Oporto, que exigirá una inversión de 5,3 millones de euros y prevé estar concluida en otoño de 2027.
El proyecto pretende potenciar ese enclave que hace latir a buena parte del distrito, gracias a arterias como General Ricardos, la avenida de Oporto o la calle de la Oca. Un punto de referencia en el que se incrementará la superficie peatonal en 1.443 metros cuadrados y se plantarán 110 nuevos árboles y más de 3.200 arbustos.
Está pensada una pérgola de dos alturas en la glorieta de Valle del Oro, así como la creación de una gran fuente en la plaza. Está prevista la ampliación de las aceras, carriles bici y la incorporación de parterres y zonas de descanso. Pero, sobre todo, está contemplada una transformación en materia de movilidad, puesto que por allí pasan un buen puñado de líneas de EMT, además de conectar con la línea 6 de Metro. En General Ricardos, la calzada se reducirá a cuatro carriles en sentido centro, manteniendo los cuatro en el otro tramo.

Futuro aspecto de la calle de la Oca.AYTO. MADRID
Pero hay quien, con motivo de esa gran rehabilitación, mira de reojo al decrépito palacete Goicoechea Isusi (de titularidad privada), a unos pocos metros de la plaza, que, a punto de cumplirse el centenario de su inauguración -junio de 1926-, y con un nivel 2 de protección, va camino de convertirse en un amasijo de escombros sin alma. Su estado es crítico.
O quien se fija en aquel campo de tierra del Puerta Bonita, en un privilegiado esquinazo del distrito, que se encuentra ocupado desde hace más de un lustro. «Estamos trabajando con la Comunidad, propietaria de la parcela, ya que tiene una ocupación y hemos iniciado todos los expedientes para proceder al desalojo de las personas que se encuentran allí. Es muy difícil marcar los plazos, pero queremos que sean desalojadas cuanto antes», detallaba ayer Izquierdo, tras la Junta de Gobierno celebrada a un kilómetro y medio de allí.
Hubo un tiempo en que, sobre ese campo, se pensó en construir una nueva sede para la Junta del distrito. Hoy esa cuestión, hasta nueva orden, parece más que aparcada. Algunos detalles de la ocupación, por cierto, se pueden observar en uno de los renders que ayer publicó el Ayuntamiento. En la imagen se pueden apreciar perfectamente un puñado de vehículos aparcados sobre ese cuadrilátero de tierra donde jugó hasta 2007 el equipo del Puerta Bonita. Veremos si el desalojo llega a tiempo de ver florecer ese nuevo paisaje de Oporto.

























