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Batán es un barrio del sur de Madrid con una larga tradición vinculada al mundo y cultura macarra. Fermín (nombre falso) es un vecino de la zona que nació en 1984. "Batán es un barrio súper aislado", comenta él, "por un lado lo delimita la Línea 10 (que no es subterránea); luego, está la autopista Nacional 5; y la frontera más rigurosa, que sería la Colonia de Lourdes".
En la Colonia de Lourdes está el metro de Casa de Campo. "Creo que la colonia empezó a edificarse en los años 60", continúa, "al igual que Batán. Cada zona contaba con su propio colegio. La Colonia de Lourdes era un conjunto de viviendas sociales diseñadas por el arquitecto Saénz de Oiza. La gente de Batán y la Colonia de Lourdes nos teníamos tirria por ir a un colegio distinto, por ocupar un territorio diferente, etc".
"En mi generación los malotes eran los CTJ (Cannabis Total Joven), unos raperos que aparecieron en prensa y todo. Llevaban el pelo rapado y un flequillo largo. Eran famosos a finales de los 90. Esos tenían acojonado a todo el mundo porque eran una panda muy unida y tenían reputación de dar palizas, de cometer robos, etc. Yo creo que les hicieron un reportaje en Telemadrid y todo. De hecho, en El País hay un artículo sobre ellos".
El titular del mismo reza: "La policía detiene a una banda juvenil que impuso la ley del terror a los alumnos de tres centros educativos". Sin embargo, hace mucho que varios de estos personajes se han reinventado y llevan una vida tranquila.
Por otro lado: "En Batán estaba la gente de la plaza. La cosa entre nosotros iba de robar una cabina, de robar un Fiat 1 con la varilla para darnos un garbeo por ahí, de mil cosas..."
A su vez: "El vecino barrio de Lucero estaba todo lleno de chabolas. Había una que era toda de mármol por dentro, tenía un BMW, su parabólica, y, cuando recibía un chivatazo de que iba a venir la policía, la piba enterraba la mercancía y luego se decía que cagaba encima, para que nadie sospechase que estaba en ese lugar".

Aparcamiento de Batán donde tuvo lugar una reyerta en 2002.PACO TOLEDO
Según mi entrevistado, Lucero era el barrio más complicado de la zona. "Lucero está al otro lado de la Nacional 5. Ahí había casas bajas, chabolas y, al final de todo, ya te metías en Caño Roto, Los Cármenes, y toda esa zona. Eso era más peligroso. En Lucero había un garito que se llamaba Aúpa, que eso era telita, ahí ha habido de todo. En otra ocasión vinieron unos skins nazis a la plaza con picos de obra".
Como todos los barrios obreros, Batán contaba con sus recreativos, en otros tiempos el epicentro del mundo macarra: "Estaba los de El Greco. Ahí iban los CTJ, moros, iban gitanos, los malotes del barrio. Recuerdo una movida que hubo con los gitanos... Llegaron a la plaza y, al final, se hicieron amigos de uno de los nuestros por los cojones que le echó. Vinieron en sus coches, con palos, cadenas... Yo lo vi todo desde fuera. La gente salió echando hostias, excepto mi colega que se ofreció a pegarse uno contra uno".
Entre los bares de Batán que atraían más fauna y flora macarra estaba La Bodega, en la plaza del metro. "Antaño lo frecuentaban los yonquis, las prostitutas que trabajaban en la Casa de Campo, etc. De esa época era mi tío, que se metía coca en vena. Él conocía a otro que se metía whisky DYC en vena, o eso se decía. En la época de mi tío los malotes eran el Raja, el Nene, el Gelmírez, etc. Mi tío nació en el 62".
Continúa: "Conocía a un tipo que se encaprichó de los Chrysler 150 y llegaba al barrio, día sí y día no, con modelos robados de diferentes colores. Ese se mató en un accidente de moto, se estrelló contra una blasa (un autobús verde interurbano). Se llamaba blasa a esos autobuses porque pertenecían a Blas y Compañía S.A (hoy son Arriva Madrid)".
Era común que los chavales robasen en el súper y otros comercios locales. "Eso es algo que se ha transmitido de generación en generación", comenta mi entrevistado.
"También recuerdo haber ido con bujías a robar coches al zoológico, en el aparcamiento. Un día nos colamos en el zoo por las alcantarillas, también íbamos mucho al Parque de Atracciones, que estaba muy cerca. También cogíamos las barcas de Lago para darnos un garbeo. El Parque de Atracciones es un lugar que nos ha identificado bastante puesto que estaba muy presente en nuestras vidas, dada su cercanía al barrio".

Edificios de la Colonia de Lourdes, en Batán.EM
"También había una plaza de toros llamada la Venta de Batán a la que antaño íbamos bastante a menudo con nuestras familias. Lo interesante es que, a día de hoy, la gente quiere quedarse a vivir en Batán. Mi tío sigue viviendo en el barrio. Prueba de nuestro patriotismo de Batán es que muchos de nosotros tenemos tatuado el código postal de Batán", dice, mostrándome una serie de números tatuados en el pecho.
Algo tendrá el barrio de Batán si sus habitantes cuentan con un vínculo tan fuerte y aspiran a seguir viviendo entre esas fronteras que tan claramente lo delimitan.
Es autor de Macarras interseculares, editado por Melusina, [puedes comprar el libro aquí], Macarrismo, editado por Akal, [puedes comprar el libro aquí] y Macarras ibéricos, editado por Akal, [puedes comprar el libro aquí]. Macarras ibéricos, editado por Akal, Macarras interseculares (cómic) [puedes comprar el libro aquí]
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