Copan el 60% de la colocación en deuda a seis meses frente a los inversores extranjeros. Los hogares buscan cubrirse del alza de precios con letras al 2,6%, en máximos de año y medio, y que ofrecen un punto más que los depósitos bancarios

Sede del Banco de España en Madrid el pasado mes de abril.MUNDO
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Los hogares españoles vuelven a buscar rentabilizar sus ahorros en las letras del Tesoro ante la falta de alternativas reales en depósitos bancarios que siguen ofreciendo rentabilidades muy por debajo de la inflación y de los tipos oficiales de la zona euro, que se sitúan en el 2%. Esta cifra es clave para entender el nuevo giro de guion de las familias, que volvieron a aumentar su tenencia de letras el pasado mes de marzo por primera vez en 18 meses gracias a que la rentabilidad ofrecida por España en su deuda a más corto plazo se sitúa desde entonces sistemáticamente por encima de este nivel ante la previsión de una subida de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) para dar caza a una inflación que está de vuelta, esta vez por el impacto de la guerra en Oriente Próximo.
Hoy se cumplen tres meses del inicio de la contienda en Irán y el impacto sobre la política monetaria de los bancos centrales es evidente. La previsión es que el BCE suba las tasas oficiales en su reunión del 10 de junio, al menos 25 puntos básicos. Esto conduciría a la referencia para fijar el rendimiento de los depósitos hasta el 2,25%, que es la rentabilidad que cobran los bancos por tener depositada su liquidez en el Banco de España. El año pasado, por ejemplo, las entidades percibieron 4.448 millones de euros solo en concepto de intereses generados por sus depósitos en el organismo que preside José Luis Escrivá.
En total, y con los últimos datos disponibles a cierre de marzo, los hogares españoles tienen invertidos más de 19.000 millones de euros en letras del Tesoro. Es casi una cuarta parte del total que está en circulación. Hace ya tiempo que cedieron el testigo a los inversores extranjeros en aquello de ser los mayores tenedores de letras desde el pico que alcanzaron en pleno mes de agosto de 2024, por encima de los 27.400 millones de euros. Hoy en sus manos está un 30% menos, aunque la balanza está volviendo a reequilibrarse.
En las subastas del Tesoro existen dos tipos de peticiones: las competitivas, por parte de grandes inversores que fijan el precio, y las no competitivas, generalmente de particular (empresas y hogares) que piden una cantidad pero sin capacidad de decidir el tipo al que se le concede. Estas últimas tienen prioridad y el Tesoro está obligado a cubrir la demanda de los ciudadanos en primer término. Desde las primeras subastas del mes de marzo, con el conflicto en el Golfo Pérsico ya iniciado, los hogares patrios volvieron a interesarse por las letras del Tesoro. El 3 de marzo la subasta a doce meses se saldó con un tipo marginal del 2,137%. Era la primera vez que la rentabilidad repuntaba desde diciembre. Hoy, tres meses después esa misma letra ofrece un retorno del 2,651% en la subasta que se celebró el pasado 5 de mayo y donde las peticiones no competitivas alcanzaron los 1.120 millones de euros, algo más de una cuarta parte del dinero adjudicado.
Sin embargo, donde se está viendo verdadero furor otra vez es en las letras a seis meses, con una rentabilidad equivalente del 2,389%. En la última colocación los hogares se quedaron con el 63% (1.277 millones de euros), siguiendo una tónica que se ha vivido los últimos años, desde que el BCE decidió volver a remunerar el ahorro allá por el 2022 y que se notó especialmente en 2023, con tasas al 4%.
SIN DEPÓSITOS BANCARIOS
La alternativa es prácticamente inexistente. España se ha convertido en un páramo para quien busque rentabilizar el ahorro los últimos cuatro años, a pesar de que la política monetaria ha vuelto a dar valor al dinero. Según los datos recogidos por el BCE a marzo, la rentabilidad media de los depósitos bancarios en la Eurozona se situaba sobre el 1,86%, por debajo del tipo oficial (en el 2%) y supone perder poder adquisitivo para quienes estén viendo remunerado su ahorro a esta referencia teniendo en cuenta que la inflación en marzo se disparó al 2,5% por el impacto de la guerra sobre los precios. En abril la comparativa fue aún peor, con un IPC comunitario en el 3% y las previsiones no son halagüeñas, ya que el banco central que preside Christine Lagarde ya aventuró que el pico de inflación a consecuencia de la guerra entre EEUU e Irán justo antes del verano.
En España los bancos ofrecen, incluso, una remuneración por los depósitos inferior a la media comunitaria. Se situó en marzo en el 1,76%. Su defensa, y es cierto, es que también ofrecen los préstamos hipotecarios más baratos de la zona euro. En cualquier caso, son contadas las excepciones de quienes ofrecen una remuneración más alta por el ahorro. Trade Republic elevó hace tres semanas la TAE (tasa anual equivalente) de su cuenta remunerada para sus clientes (nuevos o no) hasta el 3%, sin límite de importe ni de tiempo.
ING mantiene su oferta de depósito de bienvenida al 3% para nuevos clientes por un plazo de tres meses hasta el próximo 30 de junio y con un máximo de 50.000 euros. Y actores como Deutsche Bank o MyInvestor cuentan con alternativas que superan el 3% siemore que se vincule a algún tipo de inversión.






















