
























David Vigario M�rida
Actualizado
No parece casualidad que Miguel Padilla haya estado al frente del liderazgo del sindicalismo agrario en COAG justo en los a�os m�s convulsos de las reivindicaciones de los hombres y las mujeres del campo espa�ol. Agricultor y ganadero profesional en Lorca (1959), donde gestiona una explotaci�n dedicada al cultivo de productos hortofrut�colas (br�coli, calabaza y cebollas) y a la producci�n de energ�a fotovoltaica, dio el salto a la secretaria general de esta organizaci�n agraria en octubre de 2021, cuando los 'tambores de guerra' de los tractores empezaban a colapsar las calles de todo el pa�s, exigiendo dignidad y respeto para los agricultores y ganaderos m�s que justicia (lo de recibir un precio justo por los gatos de producci�n sigue siendo una quimera).
Precisamente, Miguel aport� desde el primer momento sentido com�n y credibilidad. En tiempos donde el marketing lo inunda todo (cada vez m�s tambi�n en el mundo agrario), las aportaciones de este dirigente -hijo de un trabajador en una gasolinera por las ma�anas y agricultor por la tarde)- a la prensa rezumaban dos cuestiones esenciales ahora que la rapidez por el 'clics' parecen lo �nico importante: siempre estaba al otro lado del tel�fono a cualquier hora del d�a y de la noche para responder la llamada del periodista y, lo que es a�n m�s importante, te explicaba cualquier problema de forma directa, clara, de forma llana y amena. Lo hac�a sin tecnicismos ni usando un lenguaje s�lo para entendidos en la materia o, en sus defecto, que los hay, para parecer m�s pol�ticos atados a consignas serviles al poder que aut�nticos defensores del campo y sus gentes.
"Padilla no interpretaba ning�n personaje y todo lo que no sonara a �l no pod�a escenificarlo. Eso, que parece menor, lo explica casi todo", argumenta su inseparable e insuperable jefe de prensa, Rub�n Villanueva, que ha sido fundamental en el crecimiento comunicativo de Padilla y tambi�n en el de la organizaci�n, presente como nunca en su historia en los medios de comunicaci�n, �vidos en los �ltimos tiempos de una informaci�n agraria que se puso de moda como nunca antes. Y ah� siempre han estado Miguel y Rub�n, en el c�nit de la comunicaci�n corporativa agraria, facilitando contactos, entrevistas, reportajes, informes... Ayudando y entendiendo a todo aquel que se asomaba a una informaci�n muchas veces t�cnicas pero que hab�a que licuarla para que cualquier lector la pudiera comprender, no s�lo la gente del campo. Y en esa 'edad de oro' de la demanda de informaci�n agraria, COAG y Miguel Padilla lo han bordado porque han desprendido siempre seriedad y credibilidad.
Padilla curs� estudios de Derecho en la Universidad de Murcia, aunque siempre se ha dedicado de forma profesional a la actividad agraria. En 2012 dio el salto a la presidencia de COAG-Murcia, y a partir de ah� los ascensos llegaron solos. Primero como responsable de Organizaci�n de la Comisi�n Ejecutiva de COAG a nivel nacional, patrono de la Fundaci�n "Agricultura VIVA" y miembro del Comit� Econ�mico y Social de la Regi�n de Murcia, presidente de la cooperativa SUAGRILORCA y vocal de la Comunidad de Regantes de Lorca.
Pero por encima de los cargos (que nunca parecieron sub�rseles a la cabeza), y por encima de todas las cruzadas, y miren que han sido muchas, emprendidas por el campo espa�ol, Miguel Padilla siempre tuvo una en la diana por encima de cualquier otra: el rechazo a la competencia desleal que ejercen las importaciones agrarias procedentes de terceros pa�ses que no respetan los mismos est�ndares sanitarios, medioambientales y laborales exigidos a los productores europeos. Por eso ha combatido los acuerdos con Mercosur los tratados con Marruecos, denunciando con nombres y apellidos la competencia desleal de �ste y otros pa�ses. Su posici�n ha sido siempre que la reciprocidad en las condiciones de producci�n no es un capricho proteccionista sino una cuesti�n elemental de justicia y coherencia. La misma reglamentaci�n para todos, para los de dentro y para los de fuera.
De forma paralela, ha levantado la voz para denunciar el acaparamiento de las mejores tierras agr�colas y los derechos de agua de fondos de inversi�n especulativos, que acceden a los recursos productivos del campo no para producir alimentos, sino para rentabilizar activos financieros. Una tendencia que, de no frenarse, ha alertado, pone en riesgo el modelo de agricultura familiar y profesional que COAG defiende desde su fundaci�n, y que vac�a de futuro a comarcas enteras del medio rural espa�ol.
Al conocerse este jueves la noticia de su decisi�n de dar un paso al lado al frente del liderazgo de COAG, el campo espa�ol pierde un claro referente que tambi�n mostr� su integridad en las negociaciones con la administraci�n. Sujeto a presiones por todos lados, nunca se pleg� a intereses pol�ticos y mir� por un �nico inter�s, el de los hombres y las mujeres del campo, que hoy se sienten un poco m�s hu�rfanos sin �l, aunque el sureste agrario espa�ol gana un agricultor en Lorca, una zona donde se forjan las personas con car�cter. No es casualidad que all� se hayan forjado en la aut�ntica supervivencia despu�s de padecer terremotos, sequ�as, tormentas, granizos y p�rdidas de cosechas irreparables. C�mo para no explicarlo luego perfectamente...
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