

























El 12 de agosto próximo se producirá un eclipse solar que está llamado a ser histórico en España. En torno al 30 de abril -su día solar gemelo- tenemos una magnífica oportunidad para realizar pruebas de cómo se verá el Sol durante el eclipse y así elegir el mejor punto de observación, anticiparse a los problemas y evitar improvisaciones.
El "gemelo solar" de una fecha dada es el día del año en el que el Sol realiza prácticamente la misma trayectoria en el cielo que en esa fecha, es decir, cuando está a una altura muy similar a la misma hora durante el día, pero en la otra mitad del año. Es la simetría que está ilustrada en el gráfico adjunto.

Ilustración del recorrido solar.Dominio público/RB
Para el 12 de agosto de 2026, su gemelo solar cae aproximadamente el 30 de abril de 2026, aunque el día 29 el recorrido solar es también muy parecido.
Este fenómeno "especular" ocurre así porque ambas fechas están casi a la misma distancia temporal del solsticio de verano, que tendrá lugar el 21 de junio: en el 30 de abril estamos a 52 días del solsticio y el 12 de agosto habrán transcurrido 52 días desde el solsticio. La simetría temporal hace que el Sol describa trayectorias muy próximas en el cielo, aunque una fecha esté en la primavera y la otra en pleno verano.
La simetría, sin embargo, no es perfecta. Ello es debido a que la órbita de la Tierra alrededor del Sol no es circular, sino elíptica y, además el eje de rotación terrestre está inclinado. Por ello, cuando se fotografía la posición del Sol a mediodía durante todo un año obtenemos una figura en forma de "8", pues la altura del Sol no coincide en exactamente en los días gemelos a la misma hora. Esta figura se llama analema.

Analema ficticio mostrando la posición del Sol al mediodía en una ubicación alemana.Jailbird con anotaciones de RB
Por todo ello, si el 30 de abril queremos observar el Sol exactamente a la misma altura del horizonte que en el momento del eclipse del 12 de agosto, tendremos que mirar hacia el oeste 7 minutos antes de la hora del eclipse. Dependiendo de la ubicación geográfica en que nos encontremos, el eclipse total tendrá su máximo entre las 20:27 y 20:33 (hora peninsular), por lo que el 30 de abril deberemos mirar hacia el Sol entre las 20:20 y las 20:26. Esta diferencia varía de un día al otro alrededor del día gemelo, por ejemplo: es de 10 minutos el 27 de abril o de 3 minutos el 4 de mayo.
La infografía adjunta, preparada por el Observatorio Astronómico Nacional (IGN) resume la situación. Como se puede apreciar las diferencias desde el 25 de abril hasta el 4 de mayo son de tan solo unos minutos. Por supuesto también tenemos que tener en cuenta la diferencia de hasta 2 grados en el acimut del Sol, es decir, dependiendo del día veremos al Sol ligeramente más a la izquierda o más a la derecha.
Pero, en la mayoría de los casos, estas diferencias serán poco relevantes. A menos que tengamos una ventana de visión muy ajustada, nos podemos olvidar de estas correcciones y con la posición solar durante estos días hacia las 20:20 - 20:30 obtendremos una idea muy buena de dónde estará el Sol en el momento del eclipse.

Infografía útil para el ensayo general del eclipse.Observatorio Astronómico Nacional (IGN)
El 30 de abril, estaremos por tanto a tan solo tres meses y medio (104 días) del gran eclipse. No es mucho tiempo si tenemos en cuenta los preparativos que todavía quedan por realizar para elegir buenas ubicaciones que permitan la observación en grupos de manera segura. Y, por supuesto, también a nivel individual, hay quien todavía no está seguro de si el eclipse resultará visible desde la localización que tiene prevista para disfrutar del fenómeno.
La dificultad para ver este eclipse radica en la baja elevación a la que tendrá lugar el fenómeno sobre el horizonte oeste: unos 10 grados en Galicia y tan solo unos 3 grados en Baleares. Conviene pues estar seguro de la orientación de las sombras y de que no hay obstáculos, como cerros, árboles o edificaciones, que nos impidan la visión.
El realizar una prueba práctica de observación en torno al 30 de abril (como hemos visto, no es preciso que sea exactamente ese día) ofrece ventajas muy prácticas. Al repetirse aproximadamente la trayectoria solar del 12 de agosto, podemos anticipar cuál será la altura del Sol sobre nuestro horizonte en el momento del eclipse. Si pensamos hacer alguna fotografía peculiar, combinando el eclipse con elementos del entorno, podremos elegir el ángulo preciso y ajustar los equipos fotográficos, y lo mismo para los telescopios, si se piensa utilizar alguno solar, que deberán estar adecuadamente equipados con filtros homologados.
Realizar una prueba también permitirá a las autoridades competentes afinar en la logística: elegir la mejor ubicación para grupos y actividades, definir su aforo, asegurarse de los accesos, practicar protocolos de seguridad, etc.

Desde el punto de vista divulgativo y docente, un ensayo permitirá explicar mejor el fenómeno y entrenar a guías y voluntarios. Será una buena oportunidad para insistir en la necesidad de utilizar gafas de eclipse homologadas (norma ISO 12312-2: 2015).
En todo caso, el tener estos días al Sol realizando un recorrido muy próximo al que realizará el 12 de agosto permite que nos preparemos de una manera realista, tratando de reducir imprevistos y aumentando la probabilidad de que todos vivamos el eclipse de manera organizada, segura y totalmente satisfactoria.
Toda la información sobre el eclipse del 12 de agosto y de los otros dos que seguirán el 2 de agosto de 2027 (también total) y el 26 de enero de 2028 (anular), así como multitud de recursos prácticos y divulgativos, está disponible en la web creada por la Comisión Interministerial del Trío de Eclipses y y en la web del Instituto Geográfico Nacional.
Rafael Bachiller es presidente de la Comisión Científica y de Asesoramiento del Trío de Eclipses, director del Observatorio Astronómico Nacional (Instituto Geográfico Nacional) y académico de la Real Academia de Doctores de España.
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