



















Cuántas prendas de color verde hay en tu armario? Seguro que muchas menos que negras, azules, rosas, por mucho que el menta lleve un par de años entre los colours to wear. El pobre verde acarrea mala fama: de ser demasiado cantoso, de favorecer poco (sobre todo de noche), de ser difícilmente combinable... También carga con otro estigma, que enraíza en lo psicológico: el verde no sólo es un color arriesgado, también es ambiguo. Remite a la naturaleza, sí, pero también a la enfermedad, a lo pernicioso (el veneno), lo repugnante -los mocos, el vómito-, lo inhumano... Porque sí, como todo el mundo sabe los marcianos son verdes. Y otras cosas peligrosas, también.

Total look en verde militar de Zimmermann en la última pasarela.LAUNCHMETRICS SPOTLIGHT
Lo anterior influye y mucho en el hecho de que el verde en moda esté infrarrepresentado. Incluso cuando las pasarelas lo acogen, el consumidor se le resiste. El estudio Perception and Preference Analysis of Fashion Colors: Solid Color Shirts, realizado en 2019 entre varias universidades de Hong Kong y Taiwan, revelaba esta curiosidad: incluso cuando el consumidor intentaba distinguirse de los demás, no recurría al verde (sino al negro, al rosa y al amarillo). En muchos estudios sobre preferencias cromáticas, el azul sale ganador cuando hablamos de ropa y el amarillo y el verde son los peor valorados. Por último, los datos del más reciente informe de tendencias de Zalando (más de 50 millones de usuarios en Europa) señala que los colores que lideran búsquedas y ventas son: los neutros (negro, blanco, gris, marrón) y puntualmente el rojo y el rosa. El verde ni está ni se le espera.

Una sofisticada propuesta de la Alta Costura de Valentino donde el dorado encaja a la perfección con el verde intenso.LAUNCHMETRICS SPOTLIGHT
Cuenta Eva Heller en Psicología del color (ed. GG) que aunque en siglos pasados el verde era muy popular en la vida diaria, "no se aceptaba tanto en los atuendos de los días festivos pues por la noche, a la luz de las velas, las telas verdes se volvían pálidas y parduscas". Cuenta además que no existe ningún tinte natural con el que se pueda "conseguir un verde intenso". A finales del siglo XIX, un químico llamado Eugen Lucios logró obtener un colorante verde intenso al que llamó verde aldehído. Su empresa (que con el tiempo se convertiría en el gigante Hoechst) llegó un acuerdo con unos tintoreros de Lyon que tiñeron con él una seda con la que algún modista creó un vestido de noche para la emperatriz Eugenia. Se puso de moda instantáneamente.

Propuesta de Loewe que combina cuatro colores con el verde mandando sobre todos ellos, pero rebajando oportunamente la intensidad.LAUNCHMETRICS SPOTLIGHT
Aun así, el verde es complicado porque "la impresión que puede causar una tela verde no depende sólo del matiz del color, sino también, y mucho más que en cualquier otro color, del tejido", explica Heller. "En tejidos mates, el verde se presenta como un color aceptable, más bien modesto... En tejidos brillantes, en cambio, el verde se vuelve especialmente llamativo -más extravagante que elegante-", opina la autora, quien remite a un poema de Wilhelm Busch donde una tía advierte a su sobrina casquivana : "No te me vistas de verde, que no puedo sufrirlo". Vamos: que el verde era, y en gran medida sigue siendo, sinónimo de antidiscreción.
Por suerte, hoy tenemos muchos ejemplos de cómo el verde bien usado, en uno de sus 100 tonos diferentes, puede desdecir a Busch y demostrar su gran potencial en la vestimenta. No hay más que mirar un poco atrás, a la última Alta Costura de Giorgio Armani Privé para comprobarlo. El desfile, bajo el dictado del pastel, daba al verde aguamarina y menta un papel central y confirmaba el tono como esencial en la paleta de la firma. 51 de los 63 looks que desfilaron incluían de alguna forma el verde, en muchos casos como tono único.

Propuesta del último desfile de Alta Costura de Armani Privé.LAUNCHMETRICS SPOTLIGHT
También Eduardo Navarrete, regresado a la pasarela de Madrid es Moda, lo apostó todo al verde en su desfile de marzo en la capital. Tanto, que el fashion show se llamaba así: Verde. El alicantino mostró propuestas muy distintas con un hilo conductor claro, el verde bosque en un tono muy concreto, cuya elección no tuvo nada de casual: "Creo que venimos de una época en moda muy marcada por el neutro, con propuestas de las marcas muy parecidas entre ellas; todo es negro, blanco o beige. En los colores hay carácter y también diversión, dos cosas de las que no deberíamos olvidarnos los que hacemos moda. En mi caso, opté por el verde como un guiño a todas esas mujeres que dieron vida a los cafés de principios del XX con esa picaresca tan suya. No sólo fue una colección completamente verde, sino que cuidamos tanto el detalle que cada pieza la teñimos artesanalmente en un taller de Barcelona desde el mismo Pantone, para que el tono fuese exacto" [la colección, por cierto, estará pronto disponible en preorder].
La pasarela, pero no sólo ella, ha abierto en las últimas temporadas la veda cromática que nos mantenía atados a estrictas pautas de mezclas... sin ningún sentido. Por suerte, las reglas han saltado por los aires, en gran medida gracias a demostraciones como esta, gentileza de la estilosa profesional Blair Eadie.
Por cierto, ahora que veo uno de sus looks, has de saber que la supuesta alergia que históricamente ha separado a verde y azul no tiene nada que ver con la teoría del color, sino con una tradición cultural muy arraigada que narra Eva Heller en su libro. La culpa la tendría Goethe y su círculo de colores, que usaba para "simbolizar la vida del espíritu y el alma humanos". En ese círculo "coordinaba los colores con categorías intelectuales y con categorías morales".

Marc Cain propone combinar el azul celeste con un verde vivo en raso.LAUNCHMETRICS SPOTLIGHT
"Goethe no lo dice, pero indirectamente coordina también los colores con el estatus social", escribe Heller. Según su clasificación, el verde sería el color de los burgueses, y el azul el de los trabajadores, de los ordinarios. Con el tiempo, de alguna manera, esa idea caló y unir ambos colores se convirtió en hortera, propio de gente que no conocía los intríngulis de las normas del bien vestir y el bien comportarse.
En fin. ¡Qué suerte no haber vivido por entonces!

Off White demostrando en su último desfile que azul y verde no muerdeLAUNCHMETRICS SPOTLIGHT
¿Cómo combinar el verde? Casi acabaríamos antes preguntándonos con qué no combina. La gama de verdes es tan grande que resulta prácticamente imposible responder a esa pregunta. Es decir, el negro siempre funciona, el azul casi siempre. Pero el verde depende mucho del tono, la textura, la luz, el color de piel, el tipo de prendas. Por ejemplo, esta combinación de Simorra, en su último desfile en la semana de la moda de Madrid, es excelente: denim oscuro, verde brillante (doblemente brillante, de hecho, al ser el top de raso).

Para demostrar cómo fallan las reglas tradicionales basta con traer la siguiente mezcla, verde con rojo. Se trata de una combinación muy fuerte culturalmente que evoca de manera instantánea... sí, la Navidad. Pero basta con que el verde no sea verde árbol y el rojo tire a teja para que esa asociación se desdibuje, como en este look de la última colección de Hui.

Otra intolerancia que cae es la que supuestamente separa al verde y el amarillo, que por regla general se tienen por incompatibles debido a su alta visibilidad, lo que haría que juntos pudieran resultar estridentes, agresivos y poco 'elegantes'. Pero una vez más, la clave está en la dosis y, muy importante, los tonos. Como en esta propuesta de Chanel donde ninguno de los dos colores resulta agresivo; el amarillo, avainillado, queda además muy en segundo plano respecto al verde aguamarina.

Chanel combina verde y amarillo en este diseño de JW Anderson para la marca.LAUNCHMETRICS SPOTLIGHT
Un último ejemplo, que hace tan sólo unos años hubiese resultado impensable. Mezlar rosa y verde. Entre otros, lo hizo Maison Mesa en su último desfile en la semana de la moda de Madrid con una propuesta espectacular: este vestido rosa hasta la cadera y que cae en un bonito verde pistacho hasta los pies. La clave aquí es el matiz, los tonos elegidos, que encajan a la perfección y dan un resultado innegablemente llamativo sin perder una gota de elegancia por el camino.

Rosa combinado con verde en el último desfile de Maison Mesa.LAUNCHETRICS SPOTLIGHT
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