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Con unas pantallas de televisión con la figura del papa León XIV, comparecieron en la sala de prensa del Palacio de Cibeles los tres principales rostros del Ayuntamiento: el alcalde, José Luis Martínez-Almeida; la vicealcaldesa, Inma Sanz; y el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante. Era el momento de presentar el dispositivo más peliagudo en la historia del Consistorio madrileño. "Habrá puntos muy críticos", advertían con un tono pseudoapolíptico los responsables municipales. De hecho, el propio alcalde ha hecho una petición a empresas y centros de trabajo para que, dentro de lo posible, fomenten el teletrabajo en las zonas afectadas durante las fechas más complicadas, así como la entrada y salida flexibles de los trabajadores.
"Serán días complicados y nos afectará a todos", añadía Almeida, que subrayaba que el periodo comprendido entre los dos días previos (4) y los dos posteriores (11) a la visita del papa (del 6 al 9 de junio) será el más complicado. Las cuentas pasan por reunir a medio millón de fieles en la plaza de Lima con motivo de la vigilia y a un millón y medio en Cibeles durante la misa, pero en el Ayuntamiento creen que esas cifras se pueden superar. Como es lógico, los residentes de los entornos de Cibeles y Lima podrán acceder con sus vehículos a sus domicilios y aparcamientos. "No será sencillo, pero podrán", recalcaban, incidiendo en que tendrán que superar algún que otro control.
Así, en Cibeles, las cargas y descargas nocturnas, sin ocupación de calzada, comenzarán este mismo jueves. El próximo sábado, 23 de mayo, quedará ocupado de forma permanente el carril derecho del paseo de Recoletos en sentido norte. Y, a partir del lunes 25, se procederá a la ocupación de las dársenas de autobuses nocturnos de la plaza, además de tres carriles del paseo de la Castellana, para la instalación de la plataforma reservada al coro de la eucaristía. Ese mismo día comenzará el montaje del altar, aunque estos trabajos no supondrán una ocupación de la calzada. Será el 4 de junio cuando se concrete el corte prácticamente total del tráfico en la plaza de Cibeles.
En la plaza de Lima, se ocupará de forma permanente el carril izquierdo del paseo de la Castellana en sentido norte desde este mismo jueves, entre la plaza de San Juan de la Cruz y Raimundo Fernández Villaverde. El lunes 25 se ocuparán todos los carriles centrales del paseo de la Castellana en esta plaza, de forma que los vehículos podrán circular por los carriles centrales hasta la glorieta de Lima, donde deberán desviarse hacia los carriles laterales. El 3 de junio se procederá al corte prácticamente total del tráfico en los carriles centrales del paseo de la Castellana. A partir de la próxima semana comenzará la instalación de aseos en el entorno de ambas plazas. Está prevista la instalación de 2.000 en Cibeles y sus proximidades y de 800 en la plaza de Lima. "El 3 de junio solo se podrá circular rodeando la plaza de Lima", puntualizaban. La M-30 jugará un papel clave durante estos días.
Además, la próxima semana se procederá a la ocupación de las dársenas de autobuses nocturnos de la plaza, además de tres carriles del paseo de la Castellana, para la instalación de la plataforma reservada al coro de la eucaristía. Ese mismo día, según detallan en el Ayuntamiento, comenzará el montaje del altar, aunque estos trabajos no supondrán una ocupación de la calzada. Será el 4 de junio cuando se concrete el corte prácticamente total del tráfico en la plaza de Cibeles.
Son algunas de las muchas pinceladas de un dispositivo que contará con 4.000 policías municipales y un millar de efectivos de SAMUR-Protección Civil, que formarán a 2.400 voluntarios en detección de emergencias y primeros auxilios. Habrá seis puestos sanitarios avanzados en Cibeles y cuatro en Lima. Por cuestiones de seguridad, aún no están definidas las rutas del papa. Los Bomberos dispondrá de tres bombas y un vehículo de mando que comprobará los carriles de emergencia desde Chamartín a Atocha.
Los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) y el servicio de bicimad serán gratuitos entre los días 3 y 9 de junio. En cuanto a las afecciones a las líneas de autobuses de EMT Madrid, el principal impacto se localizará también en las plazas que acogerán la vigilia y la eucaristía. La empresa municipal prevé un refuerzo de hasta 184 autobuses el sábado 6 y el domingo 7 de junio, lo que supone aproximadamente un 25 % de incremento sobre la dotación prevista. El Metro también servirá como principal vía de comunicación, pero será la propia Comunidad quien informará sobre las medidas que tomará el próximo lunes.
También jugarán un papel determinante los taxis. Así, el Ayuntamiento permitirá que los días 6 y 7 de junio circule toda la flota de taxis de la ciudad de Madrid, sin tener que cumplir ese día de descanso que cada uno tiene asignado.
Y, para descongestionar la zona central de la ciudad, los organizadores de la visita contarán con seis aparcamientos periféricos ubicados en diferentes puntos de la capital. Estarán situados en IFEMA Madrid (con capacidad para entre 120 y 150 autobuses), Valdebebas (80-100), Ciudad Universitaria (70-90), Casa de Campo (60-80), Caja Mágica (60-80) y Planetario-Méndez Álvaro (50-70).
En cuanto al alojamiento de los peregrinos, el Ayuntamiento de Madrid cede un total de 33 espacios municipales, concretamente polideportivos y centros educativos, repartidos en 15 distritos de la capital. Son los principales rasgos del que ya ha sido considerado en Cibeles como "el mayor dispositivo de la historia" en la capital.
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