




















De todo se cansa una, tambi�n en el mundo de la moda. Y si no, ya est�n las microtendencias para hacernos cambiar de opini�n y generarnos esas nuevas necesidades de las que vive la industria. M�s a�n en estos tiempos de TikTok, volatilidad y velocidades a veces insostenibles. En todo. Y para todo.
Est� pasando. Los bolsos de formato peque�o, como el Chiquito de Jacquemus, parecen estar perdiendo el juego ante el revival Y2K que supone volver a ver a las influencers que se desenvuelven en el ecosistema de las redes sociales y el street style optar por estos accesorios con tama�os sensiblemente mayores. Los primeros 2000 fueron tiempos de bolsos ic�nicos como el Spy de Fendi, el Stamford de Marc Jacobs, el Muse de Yves Saint Laurent o los acolchados de Chanel. Pero hay un modelo que ha regresado directamente del hype que vivi� a comienzos del milenio, el Le City de Balenciaga, recuperado por Demna Gvasalia y tambi�n un activo importante en el mercado second hand o pre-loved.

El City de Balenciaga lleno de charms, y al codo, en la �ltima semana de la moda de Mil�n.GETTY IMAGES
La Gen Z, que vive pegada al smartphone como si de un nuevo ap�ndice a�adido a su anatom�a se tratara, est� incorporando poco a poco a esta nueva moda de llevar bolsos m�s grandes de lo hasta ahora habitual. Pero no queda ah� el homenaje dosmilero. Tambi�n se est�n aficionando a lucirlos como entonces hac�an celebrities e iconos de estilo como Paris Hilton, Sienna Miller o las hermanas Olsen, quienes llevaban los bolsos colgando del codo. Un gesto que se convirti� en una de esas im�genes que retratan una �poca y que, quien lo imitaba, pod�a comprobar lo inc�modo que era trasladarlo a la vida real. Es decir, que si se llevaban llenos con los objetos necesarios para el d�a a d�a -y no vac�os, como ocurr�a con estas it girls, que los luc�an solo para las fotos de los paparazzis-, era realmente poco confortable. Incluso pod�an a�adir agujetas en el b�ceps despu�s de una jornada entera luciendo el bolso de esta guisa. Pero era sin duda una forma muy est�tica de llevarlos y que, adem�s, no supon�a una gran novedad porque llevar un bolso al codo ha sido siempre un gesto de abuela. Con una diferencia: el bolso de se�ora mayor suele tener asa corta y los dosmileros incorporaban asas m�s grandes.

Kate Moss en los 2000, bolso al codo que funciona de parapeto antipaparazzi.GETTY IMAGES
El calado de este revival millennial es un hecho. Firmas como Longchamp, que ha agrandado las asas de una nueva versi�n de su Le Pliage precisamente para facilitar a las j�venes que lo lleven en el codo, o el reciente desfile Cruise 2027 de Gucci en Nueva York, donde hemos visto bolsos al codo, confirman que este efectista gesto est� en auge. Porque se trataba de mucho m�s que de una moda. Los bolsos no eran simples accesorios, eran una declaraci�n de estatus y de actitud. Hablamos del origen del concepto de it bag o bolso must-have,dise�os que cada temporada se proyectaban como s�mbolos y que las m�s fashionistas esperaban con gran expectaci�n para poder adquirirlos e imitar a sus referentes de estilo. Firmas como Balenciaga, Juicy Couture o Louis Vuitton dise�aban bolsos para que se lucieran en masa, llenos de bolsillos, cremalleras y herrajes, pensados para ser exhibidos. Cuanto m�s grande y cargado se viera el bolso, m�s estatus transmit�a, rompiendo con el minimalismo pulcro de los a�os 90.

El desfile Crucero de Gucci de 2027, que acaba de tener en lugar en Nueva York, ha sido un canto al bolso grande al codo.LAUNCHMETRICS SPOTLIGHT
Lucir un bolso de lujo que costaba miles de d�lares (o euros), colgando del antebrazo y obligando a mantener el brazo en �ngulo no era c�modo, ya lo hemos dicho. Pero proyectaba una imagen de sofisticaci�n despreocupada que cre� una legi�n de seguidoras. El bolso, como las gafas de sol XL, se convert�a en el escudo ideal frente a los flashes de esos tambi�n m�ticos paparazzis. Eran objetos de deseo hipervisibles que casi anteced�an a la propia celeb cuando sal�an de un coche o intentaban ocultarse la cara.
Hoy, la Generaci�n Z no s�lo recupera el tama�o del bolso, sino tambi�n esa misma est�tica y hasta performance, podr�amos decir. En la era de TikTok e Instagram, donde el street style se analiza al mil�metro, adoptar la postura del bolso al codo es un gui�o nost�lgico que evoca el glamour de aquella �poca de las celebridades de los a�os 2000. Y una vez m�s, nos convence de que seguir las tendencias y las modas debe ser, ante todo, un juego. Y lo divertido, adem�s de simb�lico y est�tico, es colgarte el bolso del codo.
As� que prepara tus b�ceps con ejercicios de fuerza y, como cantaba Madonna a finales de los 90, "Strike a pose!".
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