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México firmó una de sus actuaciones más completas del Mundial 2026 al imponerse por 0-3 a la República Checa en la última jornada de la fase de grupos. El conjunto dirigido por Javier Aguirre mostró solidez defensiva, eficacia ofensiva y una gran madurez para sellar una victoria que le permite afrontar las eliminatorias con máxima confianza.
Desde el inicio del encuentro, el Tri dejó claras sus intenciones. México tomó el control del balón, presionó alto y logró imponer un ritmo que incomodó a la selección checa, incapaz de encontrar espacios para desarrollar su juego. La insistencia mexicana tuvo premio con el primer gol, que permitió al equipo asentarse sobre el césped y ganar tranquilidad.
La República Checa intentó reaccionar tras verse por detrás en el marcador, pero se encontró con una defensa mexicana muy ordenada y con pocas concesiones. Cada recuperación del conjunto azteca se convertía en una oportunidad para lanzar rápidas transiciones y generar peligro sobre la portería rival.
Antes y después del descanso, México mantuvo su dominio y amplió la ventaja con dos nuevos tantos que terminaron por sentenciar el encuentro. La contundencia ofensiva del Tri fue decisiva para convertir su superioridad en un marcador amplio y sin discusión.
Con el 0-3, el combinado mexicano gestionó el tramo final con inteligencia, controlando la posesión y evitando cualquier intento de reacción checa. La selección europea buscó reducir diferencias, pero apenas encontró opciones claras ante un rival muy sólido en todas sus líneas.
Este triunfo confirma el gran momento que atraviesa México en el torneo. El equipo mostró equilibrio entre defensa y ataque, personalidad en los momentos clave y una notable capacidad para competir bajo presión. Unas señales muy positivas de cara a los cruces eliminatorios.
Por su parte, la República Checa se despide del partido con una dura derrota ante un rival claramente superior, que aprovechó sus oportunidades y dejó una de las mejores imágenes de la jornada. El 0-3 final refuerza las aspiraciones de un México que sigue soñando en grande en el Mundial 2026.






















