La Comunidad considera "compatible" que el club plantee construir su propio campo con una reforma completa del actual recinto, de propiedad regional

Mariano de Paco, ayer durante la presentación del proyecto.CM
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La Comunidad de Madrid renovará el estadio de Vallecas, con o sin el Rayo Vallecano. El ambicioso proyecto planteado por el Ejecutivo regional de Isabel Díaz Ayuso, adelantado ayer por GRAN MADRID en exclusiva, no convence a la dirección del club, cuya presidencia sigue apostando por la adquisición de un terreno en el barrio para levantar un estadio propio.
Una circunstancia que la Comunidad de Madrid constató a media tarde del martes, cuando concluyó la última reunión que mantuvo con el Rayo y en la que estuvieron presentes representantes del Ayuntamiento o la Federación Madrileña de Fútbol. Pero el malestar manifestado por el presidente del Rayo, Raúl Martín Presa, no va a frenar los planes de la Comunidad, que asume ya que, aunque el club enfile «otro camino», su papel y «obligación» como Administración pública es «mantener y conservar» el estadio.
Ayer fue el consejero de Cultura, Mariano de Paco, quien abogó que es «compatible» que ambas partes tengan sus intereses. «Los objetivos últimos pueden ser distintos. El presidente en ningún momento ha ocultado su deseo de tener otro estadio. Nosotros no ocultamos que nuestro deseo final es la reforma. En su mano está el modelo de negocio que ellos quieran tener».
En ese reto por parte de la Comunidad, con 60 millones de planificación para la reforma, 4.500 asientos extra, una nueva piel para la fachada que proteja la estructura histórica y una cuarta grada que nazca de la traslación del terreno de juego entre 10 y 12 metros, la Administración regional habló ayer por primera vez de plazos: la Comunidad de Madrid quiere tenerlo finalizado en 2029. Para que funcione «a pleno rendimiento» para el Mundial de fútbol de 2030, cuando podría ofrecer servicios como sede de entrenamientos para las selecciones. Es decir, que teniendo en cuenta que el plazo de ejecución previsto es de 24 meses, las obras deberían comenzar el próximo año. Se asegura desde Sol que el club no necesitará un traslado temporal durante esta fase y podrá seguir jugando en Vallecas durante los trabajos.
«Queremos que esté listo para el Mundial», enfatizó el consejero de Cultura, que incidió en que el Rayo debe jugar un papel «protagonista» en la reforma del estadio, ya que, como viene contando este diario, la Comunidad ha ofrecido al club que en la torre anexa que se construirá se establezca la sede de la entidad, así como de las federaciones de peñas.También que se pueda explotar su uso para patrocinadores y otros departamentos del club.
Propuestas que no convencen a la dirección del Rayo, que sigue defendiendo la opción de levantar un feudo propio. De hecho, el aforo propuesto con la ampliación y desarrollo de una cuarta grada, 18.500 asientos, resulta insuficiente para la cúpula franjirroja, que viene defendiendo un feudo de mínimo 30.000 sillas.

























