Juegos Ol�mpicos
El brasile�o, que empez� hace dos d�cadas, cuenta con m�s de 4.000 ejemplares, entre ellos algunos raros, como uno de Corea del Norte. "Nunca vender�a mi colecci�n, no s� ni qu� valor tiene", dice.

Tonidande, con parte de su colecci�n.CEDIDA
Actualizado
Los pines. �Los pines? S�, los pines. En los a�os 90 estuvieron de moda: cosas del grunge. Una chaqueta tejana o una chupa de cuero con sus pines de Nirvana o de Guns N' Roses era lo m�s, pero desde entonces se ven pocos, por no decir que ya no se ven. Est�n pasados de moda, perdidos en cajones. Pero en cuanto empiezan unos Juegos Ol�mpicos hay centenares de aficionados que se vuelven locos por los pines, que viajan miles de kil�metros por los pines, que preguntan a propios y extra�os para conseguir m�s pines.
��Tienes un pin?�. En todas las sedes siempre hay un coleccionista con ansias de ampliar su muestrario. El Olympic Collectors Club se congratula de tener m�s de 500 miembros de m�s de 30 pa�ses y, entre ellos, la estrella, el referente, la cabra, es el brasile�o Luiz Fernando Tonidandel. Sus m�s de 4.000 piezas le elevan en la cima del coleccionismo ol�mpico de pines, un coleccionismo que presume de no haber ca�do en la vor�gine capitalista que rodea otros objetos. Aqu� no se vende.

- �Qu� valor tiene su colecci�n de pines ol�mpicos?
- No lo s�, nunca he pensado en ponerla a la venta. Para m� cada pin representa algo que he vivido, personas que he conocido, historias que he experimentado. Venderlos ser�a renunciar a una parte de mi vida. Incluso guardo los pines duplicados para intercambios, nunca los vendo. As� tengo una sensaci�n de continuaci�n. Cada edici�n de los Juegos Ol�mpicos guardo pines para la siguiente.
Due�o de su propio modelo
Tonidandel, conocido en Instagram como @LuizOlympicPins -tiene m�s de 50.000 seguidores-, charla con EL MUNDO desde Curitiba, donde trabaja como asesor de proyectos empresariales. siempre que no haya Juegos. Si hay Juegos lo deja todo, desempolva sus ahorros y se desplaza donde haga falta. �Todo empez� en 2008, en los Juegos Ol�mpicos de Pek�n, un poco por casualidad. Un entrenador brasile�o que conoc�a me dio mi primer pin y no entend� del todo lo que significaba. Pero con el tiempo me di cuenta de que hab�a algo profundo. El pin es una forma de volver a recordar: qui�n me lo dio, donde est�bamos, qu� est�bamos viviendo juntos�, cuenta.
En la primera edici�n, Atenas 1896, ya exist�a una suerte de pines que ayudaban a reconocer a los atletas, pero el coleccionismo naci� en Los �ngeles 1984. Un patrocinador, Coca-Cola, vio que hab�a aficionados interesados y cre� el Centro de Intercambio de Pines, hoy en d�a convertida en una sede m�s. Para cada edici�n ol�mpica se fabrican entre 5.000 y 6.000 pines diferentes con dise�os de los diferentes comit�s nacionales, de los sponsors, de algunos medios de comunicaci�n, de las estrellas e incluso de los voluntarios. El mismo Tonidandel tiene su propio modelo, que regala a quien se lo pide.
- �Cu�l es el m�s raro que tiene?
- Es dif�cil escoger. De los �ltimos Juegos Ol�mpicos de Par�s tengo uno de Snoop Dogg, con los cinco aros sali� de su boca como si fueran humo de un cigarro. Tengo otro de una sesi�n del COI en Roma que es extremadamente raro o uno de Corea del Norte, producido en cantidades muy limitadas. La persona deb�a estar asumiendo un gran riesgo al intercambiarlo.
"S�lo quiero hacer amigos"
Seg�n Tonidandel, el coleccionismo de pines exige una planificaci�n intensa meses antes de cada ceremonia de inauguraci�n. �Mucha gente piensa que es llegar e intercambiar y no es as�. Tenemos grupos ya formados y nos organizamos porque algunos pines son extremadamente limitados y desaparecen r�pido. Durante los Juegos hay zonas espec�ficas de intercambio, puntos de encuentro, y hay que fijarse en quien va por la calle con la acreditaci�n llena de pines. Esa suele ser una se�al de que esa persona est� abierta a intercambiar�, anota el brasile�o que niega el rumor m�s extendido.

Siempre se ha dicho que el intercambio de pines s�lo es una excusa para que los deportistas -o los que no lo son- liguen durante los Juegos. �Los pines son un rompehielos universal, he intercambiado sin decir ni una sola palabra. Pero para m� no son una excusa, mi objetivo es hacer amigos, no otra cosa�, finaliza Tonidandel a la espera de la pr�xima cita, Los �ngeles 2028, para ampliar su ya ampl�sima colecci�n.



















