El artista polifacético publica su cuarta novela, El ciego que describía el mundo (Espasa), un viaje que explora la familia elegida, la amistad, las herencias emocionales, las heridas y los traumas

El escritor y cantante madrileño David Martínez Álvarez 'Rayden'.
Actualizado
Dejó los escenarios en solitario para volcarse en la banda Chiquita Movida y en las letras. David Martínez Álvarez Rayden regresa con El ciego que describía el mundo (Espasa), una novela de carretera que explora miedos, identidades y segundas oportunidades.
- ¿Cuál ha sido su mayor ceguera?
- Mirarme al espejo con la impresión de otros. Si tu trabajo depende de la mirada ajena, corres el riesgo de confundir reconocimiento con identidad. Pocas cosas deforman más que intentar parecerte a la versión que otros han construido de ti.
- ¿Qué viaje soñado sabe que jamás realizará?
- El camino al altar [risas]. Ya solo soy joven para morirme y el suelo está lejos para hincar la rodilla. Pero he aprendido que siempre y jamás son distancias muy largas.
- ¿Qué cuenta un libro que jamás dirá una canción?
- En la música puedes tener un golpe de suerte, enlazar cuatro frases en un estribillo y llenar recintos. En una novela, ese estado de gracia lo tienes que mantener en cada capítulo. Es un trabajo de minería donde debes salir airoso y con el periquito con vida.
- ¿Cuál ha sido el último miedo que ha superado?
- Sentir o generar vergüenza. Es una emoción muy limitante. Somos una sociedad expuesta a enseñarlo todo menos las vergüenzas, maniatada por el qué dirán. Todo lo que he conseguido en la vida siempre estaba al otro lado de la vergüenza.
- Dejó la música en solitario por Chiquita Movida. ¿Hay añoranza?
- Pensé que echaría de menos al público, pero descubrí que lo que importaba era mi banda.
- ¿Qué le han dado las redes sociales y qué le han quitado?
- Me han dado un escaparate para mostrar mi mundo e inquietudes; no hubiese llegado hasta aquí sin ellas. ¿Quitarme? Lo espontáneo. Cuido mucho qué subo para evitar la doblez.



























