Gran Premio de la República Checa
El italiano se impone con mano de hierro en una carrera en la que Marc Márquez fue tercero y Bezzecchi acabó yéndose al suelo en la penúltima vuelta

Pecco Bagnaia, a la derecha, el japonés Ai Ogura, a la izquierda, y Marc Márquez, detrás, este sábado en Brno.EFE
Actualizado
Pecco Bagnaia se olvidó de sus fantasmas en Brno. Por lo menos, mientras duró la sprint race del Gran Premio de la República Checa de MotoGP. El italiano, bicampeón del mundo, retomó sensaciones que llevaban mucho tiempo enterradas y se impuso sin dar cuartel a sus rivales en una prueba que, de hecho, comandó con mano de hierro desde sus primeros compases. Ai Ogura, quien se hizo con la pole con un pilotaje de récord, tuvo que conformarse con el segundo puesto y Marc Márquez, por su parte, se subió al segundo escalón del podio. Su hermano Álex, que reaparecía este fin de semana tras su grave accidente en Montmeló, mientras, pese a completar los entrenamientos, prefirió finalmente declinar su participación en una carrera en la que Marco Bezzecchi, vigente líder del Mundial, se fue al suelo y vio así como sus perseguidores lograban recortar distancias. Muy especialmente, un Jorge Martín que está ahora solo a 15 puntos del primer puesto de la tabla tras acabar como quinto clasificado.
"Estoy contento con el tercer puesto, dimos con la opción correcta y Ducati hizo un gran trabajo. Trataremos de trabajar para mañana y mejorar en la carrera larga", señaló tras la carrera ante los micrófonos de MotoGP un Marc Márquez que decidió exhibir en esta ocasión un discurso más lacónico que de costumbre. "El rendimiento del neumático trasero fue realmente bueno, la gran limitación para mí fue el delantero. Eso me frenó un poco al final de la carrera, pero volveremos a intentarlo mañana", señaló por su parte un Ai Ogura que optó también por no explayarse demasiado.
"Por suerte, fue la decisión a nivel de neumáticos fue buena, a diferencia de Austin o la elección de hace un par de carreras. En las dos primeras vueltas marcó la diferencia, pude abrir distancia y empujar, aunque en las últimas la trasera vibraba un poco, sin perder agarre, y tuve que controlar la moto. Estamos trabajando muy duro y espero que mañana salga así de bien también", sentenció finalmente un muy sonriente Pecco Bagnaia. Pese a partir desde la tercera plaza de la parrilla, el italiano se hizo muy pronto con la primera plaza y, a partir de ahí, no dio opción alguna a sus perseguidores. Diogo Moreira, inicialmente el tercero en discordia, se fue al suelo antes de completar la primera vuelta, al igual que Maverick Viñales, y eso propició que Marc Márquez se encaramara a la postre a una tercera posición que conservó también sin problemas hasta el final de la prueba.
En cuanto al resto de pilotos españoles, Pedro Acosta, quien llegó a firmar un mano a mano más que interesante con Jorge Martín, dio también con sus huesos en el asfalto en la sexta vuelta, mientras que Raúl Fernández acabó la carrera en sexta posición, Fermín Aldeguer, en la octava, Joan Mir, en la décima, y Álex Rins, finalmente, en la decimocuarta.


























