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La princesa Bajrakitiyabha Mahidol, hija mayor del rey de Tailandia, ha fallecido a los 47 años más de tres años después de que fuera hospitalizada tras sufrir una enfermedad repentina, tal y como ha confirmado el Palacio Real. En todo este tiempo ha permanecido en coma. "Falleció pacíficamente" el jueves por la noche, según el comunicado oficial difundido, que ha causado una enorme conmoción en la nación tailandesa, conocida como el país de la eterna sonrisa.
La princesa Bajrakitiyabha sufrió un ataque cardíaco y una crisis multiorgánica a finales de 2022, cuando contaba con 44 años, mientras se encontraba en un evento militar de entrenamiento de perros. Distintos medios internacionales publicaron que se encontraba clínicamente muerta, lo que obligó al Palacio Real a reaccionar con un comunicado, algo muy inusual en un régimen en el que se mide al máximo todo lo que tiene que ver con la Monarquía como el tailandés, para asegurar que Bha -como se conoce a la princesa- había sido "estabilizada en cierto nivel".
La Corte explicó que la princesa había perdido súbitamente el conocimiento afectada por una bacteria micoplasma que le habría causado la "inflamación del corazón". Ha estado en estado vegetativo desde entonces. Se impuso después un férreo silencio que apenas se ha roto en algunas contadísimas ocasiones, como en agosto del año pasado, cuando se difundió un parte preocupante sobre el agravamiento de su estado.
Más recientemente, a finales del pasado mayo, también se informó de que su salud había empeorado considerablemente tras desarrollar una infección abdominal debida a una inflamación del colon desde abril y presentar signos vitales inestables, hipotensión, arritmia y coagulación sanguínea anormal. En las últimas semanas todos se temían el fatal desenlace en el antiguo Reino de Siam.
Bha era hija de la primera de las cuatro mujeres que ha tenido el actual rey tailandés, Maha Vajiralongkorn -Rama X-, excéntrico jefe de Estado que asumió el trono a finales de 2016, a la muerte de su padre, el astuto y muy venerado Bhumibol, quien reinó nada menos que 70 años y fue una figura política fundamental que consiguió que la Corona se erigiera como centro de cohesión y estabilidad en un país en el que él mismo lidió con constantes golpes de Estado.

Imagen de archivo de la princesa Bha.AFP
De nuestra protagonista, se sabe que era licenciada en Derecho y en Ciencias Políticas. Y en la escena internacional era conocida, de hecho, por su labor diplomática. Fue embajadora de Tailandia en Austria entre 2012 y 2014. Pero, sobre todo, desempeñó cargos honoríficos para Naciones Unidas, como el de embajadora nacional de ONU Mujeres para el desarrollo de proyectos de empoderamiento femenino.
Muchos analistas, expertos en la dinastía Chakri, consideraban a la princesa Bha como la posible sucesora en el trono de Rama X, esto es, como la futura reina del país de la eterna sonrisa. Las cuestiones relativas al orden sucesorio al trono se siguen rigiendo hoy en Tailandia por los preceptos de la Constitución de 1924 que establecen que si un rey fallece sin nombrar de forma oficial a su heredero éste ha de ser propuesto por el Consejo Privado de la Corona. Y la Carta Magna aprobada en 2007 deja la puerta abierta a que las mujeres puedan reinar, lo que allanaba el camino a quien, al parecer, era de entre sus vástagos la favorita del soberano. Y es que, aunque Rama X se hace acompañar en muchos actos institucionales por su hijo varón Dipangkorn, de 21 años, en lo que se puede interpretar como el reconocimiento de que es su heredero, muchas fuentes consideran que éste padece autismo. Sobre este extremo, naturalmente, no se puede publicar nada en Tailandia, donde rigen draconianas leyes de lesa majestad que pueden condenar a cualquiera a muchos años de cárcel por cualquier comentario que se considere ofensivo con la reverenciada e intocable familia real.
El primer ministro y ministro del Interior, Anutin Charvirakul, convocó una reunión de gabinete de emergencia para preparar las instrucciones del Palacio, y la bandera nacional ondea a media asta en la Casa de Gobierno, así en la práctica totalidad de edificios públicos del país.

Tailandeses con fotos de la princesa, en las inmediaciones del hospital.AFP
Las autoridades tailandesas ya han anunciado la ruta de la procesión fúnebre que transportará el cadáver de la princesa desde el Hospital Chulalongkorn, gestionado por la Cruz Roja nacional, hasta el Salón del Trono Phiman Rattaya en el Gran Palacio de Bangkok.
La Casa Real permitirá los ciudadanos que lo deseen presentar sus respetos y ofrecer agua al cuerpo de la hija del monarca este sábado, entre las 8:30 y las 12:00 horas.
De momento, una multitud de ciudadanos se congregó en las inmediaciones del hospital, en señal doliente y de respeto, en cuanto fue difundida la noticia de la muerte de la princesa.
Se da la circunstancia de que Tailandia ya estaba inmersa en un año de luto por la muerte de la reina madre Sirikit, la progenitora del rey Rama X, quien falleció el pasado octubre a los 93 años de edad. Al duelo por la Consorte de Bumibhol se añade ahora la tristeza por el fallecimiento de su nieta.
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