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Un acuerdo que no satisface a nadie es un buen acuerdo, o suele entenderse así. Trece años después de impulsar las primeras negociaciones, el Parlamento europeo acordó ayer un nuevo reglamento para los pasajeros de aerolíneas. Un texto que afectará a más de 1.100 millones de viajeros que se mueven por los aeropuertos europeos cada año.
El temor a más años de bloqueo en la regulación de los derechos del pasajero ha llevado a Bruselas a acelerar la aprobación del texto. La preisdencia de turno de la UE corresponde a partir del próximo mes de julio a Irlanda, sede de Ryanair, lo que hubiera complicado un acuerdo como el que se ha logrado, según fuentes comunitarias.
El sector aéreo, en cualquier caso, no encuentra motivos para celebrarlo. «Desde cuando se empezó la tramitación hasta ahora, el mercado ha cambiado mucho, de manera que no responde a las necesidades actuales y va en contra de la filosofía del consumidor en los últimos años», explica Javier Gándara, portavoz de compañías aéreas en España como Iberia, Vueling, Ryanair, easyJet, Air Europa... En los años que ha tardado en desarrollarse el reglamento, las compañías han acostumbrado a los pasajeros a pagar por servicios que antes estaban incluidos o no existían: además del equipaje adicional, la elección del asiento, la comida a bordo, el embarque prioritario...
El punto de mayor fricción ha sido el del equipaje de cabina, un asunto aparentemente poco relevante pero que supone ya un eje de la política comercial de las aerolíneas. En 2024 el Ministerio de Consumo sanciones a cinco aerolíneas por «prácticas abusivas» por 179 millones de euros (178.933.631,99 euros) como los suplementos por el equipaje de mano.
Con el nuevo reglamento, el equipaje de cabina estará incluido en el precio del billete básico, a diferencia de lo que sucede actualmente en la oferta de numerosas compañías, sobre todo de bajo coste. Para empresas como Ryanair, los servicios no incluidos en el billete suponen ingresos de más de 4.000 millones de euros al año. Ahora, la tarifa básica del gigante del low cost -uno de los más afectados por el cambio regulatorio- deberá subir sustancialmente para incluir el coste del equipaje.
Entre las aerolíneas creen que el reglamento no solo va en contra de «la filosofía del consumidor» sino en contra de la propia legislación comunitaria que establece que cualquier suplemento opcional no debe de incluirse en la tarifa inicialmente ofrecida. Es una puerta que se abre para volver a revisar un marco que, sin embargo, Bruselas asegura que brindará seguridad jurídica, equidad y una mayor protección a millones de pasajeros aéreos europeos» ofreciendo un «equilibrio justo» para las aerolíneas.
«Hace ocho años, todas las aerolíneas permitían llevar una maleta de cabina. Y a todo el mundo le parecía lógico. Sin embargo, algunas compañías decidieron empezar a cobrar por llevar equipaje de mano. Y tu derecho a viajar con equipaje en aerolíneas low cost se quedó en tierra», explica la secretaria general del Partido Popular Europeo, Dolors Montserrat.
«Ofrecían tarifas más bajas, pero cada complemento tenía un coste: viajar junto a tu pareja, elegir asiento, llevar maleta o incluso llevar la tarjeta de embarque impresa. Y al final, el precio del billete era más caro o igual que el de otras compañías que ya incluían en el precio todos estos servicios. En el Partido Popular Europeo llevamos años luchando por que esa falta de transparencia no te cueste más dinero. Hoy [por ayer] hemos llegado a un acuerdo en el Parlamento para que puedas llevar siempre una maleta pequeña o una mochila, siempre y cuando quepa bajo el asiento, y la tarifa inicial incluya de serie una maleta de cabina», añade la responsable del PPE, que ha sido especialmente activo en la aprobación de esta medida.
No es exactamente que la maleta de mano vaya a ser gratis, que es lo que el Gobierno de España exige y por lo que votó en contra del nuevo Reglamento de Viajeros. Pero sí es una actuación que ofrece claridad y que evita incrementos de precio en el proceso. Y desde el PPE añaden que «las compañías podrán disponer ofertas comercialmente diferenciadas a los pasajeros que decidan voluntariamente viajar sin equipaje de mano», esto es, que podrán ofrecer descuentos a los pasajeros que no requieran de maleta de mano.
El próximo paso del nuevo reglamento de derechos de los pasajeros será su aprobación definitiva en pleno que el Parlamento Europeo celebrará en julio, y después habrá un plazo de 12 meses para su entrada en vigor. Pero el hecho de que las instituciones hayan llegado ya a un acuerdo es importante porque, en caso contrario, las negociaciones se hubiesen tenido que retomar bajo la presidencia de Irlanda de la UE, y teniendo en cuenta el peso de Ryanair en el país, se antoja muy complicado que se hubiese llegado a cualquier tipo de acuerdo.
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