

























Se tomaron un respiro durante unas horas las m�quinas que vienen cambi�ndole la cara a la calle Alcal� desde hace mes y medio. Al menos, las de las aceras m�s pr�ximas al Palacio de Cibeles, transfigurado desde hace tres a�os en una suerte de Dolby Theatre hollywoodiense, solo que los Oscar que se entregan son deportivos y no cinematogr�ficos. Hubo una peque�a tregua con las obras porque la alfombra roja ten�a que pasar s� o s� por ese tramo de poco m�s de 50 metros que sirve como avenida de terciopelo para la constelaci�n de estrellas que han venido iluminando Madrid desde el fin de semana. Las vallas, zanjas y se�ales se convirtieron, durante una tarde m�s propia de junio, en todo un desaf�o para quienes, como ya hicieron el a�o pasado, trataron de encontrar su propio palco en la calle para capturar la foto de alguno de sus �dolos.
Porque, como se ha escrito, hay un pu�ado de estrellas del deporte que ya tienen por costumbre hacer un peque�o alto en el camino en Madrid. La gala de los Premios Laureus, que hasta 2024 pasaba desapercibida para la capital, ha echado ra�ces y asoma en el calendario, como cualquier festivo que se precie, con su casilla marcada en rojo. Solo M�naco supera esas tres ediciones que se completaron en la capital. A falta de que alguien se vuelva a atrever a dar un paso m�s, estos Oscar del deporte son lo m�s parecido a un peque�o aperitivo ol�mpico. De ah� que, pese a ese campo de minas que era la calle Alcal�, hubiera alg�n que otro valiente que no dudase en aguardar, agazapado, la presa de su c�mara.
Se visti� Madrid de Laureus, y no solo entre los muros del Palacio de Cibeles. Por la ma�ana, el front�n Beti Jai -s�mbolo deportivo de ayer, restaurado para erigirse en una joya arquitect�nica de hoy- recib�a la visita de la legendaria gimnasta Nadia Comaneci, el tenista BorisBecker o el futbolista Caf�, capit�n de la selecci�n de Brasil que gan� su �ltimo Mundial all� por 2002. Por ese m�gico escenario, donde la pelota vasca fue protagonista hace un siglo, tambi�n se dejaron ver el atleta Edwin Moses, el piloto de motociclismo Giacomo Agostini -15 t�tulos mundiales- o la nadadora Missy Franklin, con sus cinco oros ol�mpicos. Todos ellos, acompa�ados por la delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz.
Pero los focos buscaban el Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento y escaparate mundial de los galardones. ��Vuelve al Bar�a!�, le gritaban a Xavi Hern�ndez, exjugador y exentrenador del FC Barcelona. ��Toni, est�s para jugar ma�ana!�, le lanzaban al exmadridista Toni Kroos. Su apariencia f�sica -como el algod�n- no enga�aba y, efectivamente, bien podr�a haber sido de la partida ma�ana con el Real Madrid. Pero estaba all� para recoger el premio por ser inspiraci�n de muchos. Tambi�n de esos chavales que, todo hay que escribirlo, alucinaron al ver bajarse de la furgoneta de la organizaci�n a Lamine Yamal, que un a�o antes hab�a agradecido a trav�s de la pantalla el premio al Mejor Deportista Revelaci�n. Esta vez se subir�a al estrado como Mejor Joven del A�o: �Espero que esto sirva para seguir as�, me queda mucho camino�.

El ex jugador del Real Madrid, Toni Kroos, en la gala.�SCAR DEL POZOAFP
Mientras, Novak Djokovic desenfundaba el rotulador para firmar lo que se le pusiera por delante a la misma velocidad que Carlitos Alcaraz, que luc�a una f�rula en su mano derecha afectada y muchas dudas sobre su presencia en Roland Garros. El tenista espa�ol recibir�a el premio gordo, es decir, el galard�n al Mejor Deportista. �Gracias por apoyar el deporte de la manera en la que lo hac�is�, le dedic� desde el atril del gran sal�n a la presidenta regional, Isabel D�az Ayuso, y al alcalde, Jos� Luis Mart�nez-Almeida.
Por esa alfombra roja tambi�n desfilaron pol�ticos. Lo hizo, claro est�, la propia Ayuso, con vestido negro y acompa�ada del consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco. Entre selfis y aut�grafos, como si de una deportista m�s se tratara, le llev� un buen rato remontar esa pasarela roja. Minutos antes hab�a sido el turno del alcalde, a�n superando el disgusto futbol�stico del s�bado, que lleg� sin la compa��a de su esposa, Teresa Urquijo, que ya se ausent� el a�o pasado.
Almeida mandaba un nuevo recado sobre los pitos al himno nacional en la final de la Copa del Rey: �No entiendo por qu� se ha normalizado. Alguna consecuencia deber�a tener. Igual que creo que esto deber�a partir de la Federaci�n Espa�ola de F�tbol, que es quien organiza la Copa, y de los clubes que juegan la competici�n. Si te alegra jugarla y te alegra m�s ganarla, tienes que hacerlo tambi�n desde el compromiso con que no se ofenda a nadie en un recinto deportivo�, pronunciaba antes de tomar asiento bajo la Galer�a de Cristal y presenciar una entrega de premios con protagonismo espa�ol.
La gala, la tercera consecutiva para una capital que se prepara para el desembarco definitivo de la F�rmula 1, tambi�n coron� al Par�s Saint-Germain, que dirige el asturiano Luis Enrique. El ingrediente de los Laureus es considerado por la Comunidad y el Ayuntamiento como parte indispensable de esa ruta, a�n lejana, que pasa por desembocar alg�n d�a en unos Juegos Ol�mpicos hasta ahora esquivos. De aquellos tres batacazos, dos cicatrices. Una, en el distrito de Usera, llamada la Caja M�gica, donde estos d�as se disputa el Mutua Madrid Open, cuyas bajas no disminuyen el entusiasmo del alcalde. �Tenemos a Rafa J�dar, cuidado, que es madrile�o y campe�n del US Open j�nior, que es un tipo que viene fuerte pegando por detr�s, que yo creo que nos va a hacer ilusi�n y que yo espero que levante este trofeo. As� que atractivos hay muchos en todo el mundo�.

Almeida saluda a Xavi Hern�ndez durante la gala.AYTO. MADRID
La otra herida, a punto de sanar, el Centro Acu�tico, en el distrito de San Blas-Canillejas, que hoy mismo empezar� a dejar de ser un gigantesco e inc�modo esqueleto, ya que se presenta en sociedad el nuevo complejo multifuncional que fusionar� cultura, educaci�n, deporte y ocio.
El caso es que todos abandonaron satisfechos las entra�as del Palacio de Cibeles. Por esos Laureus que contaron con medio millar de medios internacionales acreditados. En ocasiones anteriores lleg� a alcanzarse una audiencia de unos 250 millones de personas en todo el planeta, llegando a las pantallas de m�s de 180 pa�ses. Se registraron m�s de 1.000 millones de impresiones en redes sociales y, como ocurri� tambi�n esta vez, llegaron a reunirse m�s de 300 invitados. Una huella importante a nivel organizativo, sobre todo porque Madrid se halla en plena carrera por ser el epicentro del Mundial de f�tbol 2030, albergando ese Centro Internacional de Prensa (IBC), que es la joya de la corona por el impacto econ�mico y reputacional que puede tener la capital.
Fue la historia del tercer cap�tulo en Madrid de los Premios Laureus. Una saga que, por el momento, no parece tener fecha de caducidad.
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