Por segundo año consecutivo el número dos del mundo no podrá disputar el Masters 1000 español, esta vez por una lesión en la muñeca derecha. Djokovic tampoco estará y Sinner sigue siendo duda

Alcaraz, en su rueda de prensa en el Godó.EFE
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Carlos Alcaraz anunció este viernes su renuncia a participar en el Mutua Madrid Open que comenzará la próxima semana, un golpe inesperado para el torneo y, sobre todo, para el propio jugador, que vuelve a ver interrumpida su hoja de ruta en el momento más delicado de la temporada. Por segundo año consecutivo, el español se queda fuera de la cita madrileña por culpa de una lesión sufrida en el Conde de Godó, en esta ocasión una distensión en la muñeca derecha que, aunque no reviste gravedad estructural, sí exige reposo inmediato si quiere evitar complicaciones mayores.
"Hay noticias que cuesta muchísimo dar. Madrid es casa, uno de los lugares más especiales del calendario para mí, y por eso me duele tanto no poder jugar aquí por segundo año consecutivo", escribió en sus redes sociales, en un mensaje que deja entrever más frustración que alarma. Alcaraz no sólo pierde un torneo: pierde continuidad, pierde ritmo competitivo y, sobre todo, pierde la oportunidad de medirse en condiciones reales antes de Roland Garros, el gran objetivo de esta gira de tierra.
Su planificación era clara: enlazar Montecarlo, Barcelona, Madrid y Roma como antesala perfecta para París. Sin embargo, el calendario, tan comprimido como exigente, ha vuelto a pasar factura. Tras alcanzar la final del Masters 1000 de Montecarlo, donde cedió ante Jannik Sinner en un partido de máxima exigencia física, el español apenas pudo sostener un encuentro en Barcelona antes de verse obligado a parar. Ahora, con Madrid descartado, todas las miradas apuntan a Roma, aunque su presencia allí dependerá de la evolución de la muñeca en los próximos días.

No es un contratiempo menor. Alcaraz ha construido su ascenso sobre la regularidad y la agresividad desde el fondo, dos aspectos que dependen en gran medida de la salud de su brazo dominante. Cualquier mínima duda en la muñeca condiciona su golpeo, reduce su capacidad de aceleración y, en última instancia, le obliga a competir a medio gas, algo incompatible con la élite actual.
Djokovic y... ¿Sinner?
Su baja en el Mutua Madrid Open no llega sola. Horas antes de su anuncio, Novak Djokovic también confirmó que no participará en el torneo debido a molestias en el hombro, una ausencia que altera de forma significativa el cuadro y resta peso competitivo a la cita madrileña. En el caso del serbio, las incógnitas son incluso mayores: su presencia en Roland Garros no está garantizada y su equipo no descarta una reconfiguración completa de la temporada, priorizando Wimbledon, donde históricamente ha encontrado mejores condiciones.
En este contexto de incertidumbre, la atención en Madrid se desplaza hacia Jannik Sinner. El número uno del mundo aterrizará este sábado en la capital, se entrenará en la Caja Mágica durante el fin de semana y no será hasta el lunes cuando tome una decisión definitiva sobre su participación. Su presencia o ausencia marcará el tono competitivo del torneo y, en cierto modo, el equilibrio de fuerzas de cara a París.
Ese mismo lunes, además, Alcaraz y Sinner coincidirán en la gala de los premios Laureus, donde ambos están nominados como mejores deportistas del año. Será un reencuentro inevitable entre los dos referentes de la nueva generación, aunque esta vez lejos de la pista. Uno, obligado a parar; el otro, aún decidiendo si competir. La gira de tierra, mientras tanto, sigue avanzando sin esperar a nadie.
























