Entrevista
La fundadora de Tatcha, una de las marcas m�s virales en Instagram y TikTok, lleva seis a�os sin internet y vive como en los a�os 90. Aunque las texturas y envases de su marca invitan a ser fotografiadas y compartidas, asegura que es la mejor decisi�n que ha podido tomar.
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Vicky Tsai, fundadora de Tatcha, marca japonesa de cuidado de la piel.ALEM COMUNICACI�N
Me inspiraba tanto cuando ella ten�a Instagram... Esta fue una de las respuestas m�s repetidas en redes sociales cuando compartimos la primera visita de Vicky Tsai a Espa�a, y en concreto a Madrid, para presentar Tatcha, un �xito en Sephora. Esta ex br�ker estadounidense de origen familiar asi�tico cont� su historia de burnout en Wall Street y c�mo un viaje a Jap�n la convirti� en emprendedora de una de las marcas m�s virales.
Parad�jicamente, en esta entrevista personal cuenta que tom� la decisi�n de abandonar sus perfiles sociales para vivir con m�s presencia. "As� calcul�bamos las cosas antes de internet", dice nost�lgica mostrando su foto de peque�a con un �baco en la mano. Su familia es de Taiw�n, pero ella naci� y se cri� en Nueva York. "Las �nicas opciones que se me planteaban eran ser m�dica o abogada. Pero se me daban bien las matem�ticas, as� que acab� como operadora de bolsa".
"Esta era mi oficina", explica ense�ando una imagen de las Torres Gemelas. "Cuando ten�a 22 a�os, estaba en el antiguo World Trade Center el 11 de septiembre. Y luego tuve que volver all� cada d�a durante los a�os siguientes para trabajar. Adem�s, mi marido por aquel entonces enferm� gravemente. �l tambi�n estaba all�. Y eso cambi� mi vida para siempre", detalla. Despu�s de estudiar en Harvard Business School y trabajar en la Am�rica corporativa, segu�a acumulando un curr�culum cada vez m�s brillante, pero sin prop�sito. "En 2008, embarazada, dej� mi trabajo y eleg� mi felicidad. Mi familia pensaba que me hab�a vuelto loca cuando les dije que me iba a Jap�n porque no pod�a m�s", recuerda.
Su cuerpo estaba literalmente en llamas, describe. "Por el 11-S, el estr�s cr�nico, ir corriendo a ning�n sitio...". En el pa�s nip�n descubri� otro mundo. "Cuando empec� a usar lo que las geishas, mi piel se cur�. Pero m�s importante a�n: cuando empec� a hacer las cosas que me ense�aron sobre c�mo mantenerme conectada a mi centro, consegu� tener la ansiedad bajo control". De cada una de sus palabras se desprende amor por la cultura japonesa. �Hab�is probado el mochi?", se pregunta, contando tambi�n c�mo el kitsugi repara la cer�mica rota uniendo las piezas con polvo de oro.
- Tu relato es el ejemplo de c�mo de algo malo puede salir algo bueno. �Por qu� sientes esa inquietud de crear una marca japonesa?
- Mi trabajo es simplemente contaros las cosas hermosas de esta cultura. En 1813 hab�a diez mil geishas. Y eran las chicas del momento. Todo el mundo quer�a saber qu� hac�an. Ahora quedan unas doscientas. Toda su tradici�n es oral: una generaci�n ense�a a la siguiente. Este libro de belleza es el m�s antiguo escrito en Jap�n. Tiene tres vol�menes y siete cap�tulos. El cuidado de la piel es el uno. Nos pusimos a investigar, y un equipo incre�ble de cofundadores japoneses se uni� a m�: una persona de negocio, un cient�fico jefe, un cient�fico senior, una asesora cultural...
- �El nombre Tatcha es una palabra inventada?
- La creamos porque quer�a que sonara como un suspiro, porque as� es como me siento cuando estoy en Kioto: como si finalmente pudiera respirar. Es la belleza de algo cuando eliminas todo lo superfluo. Aunque en japon�s es la mitad de una palabra que significa la belleza de la flor que crece sola.
- Despu�s de estudiar con geishas y sobre un libro tan antiguo, �el secreto de belleza de las japonesas es muy ex�tico? �Lo desvelar�as?
- Por cierto, Memorias de una geisha fue escrita por un hombre americano. Y las geishas no son concubinas ni prostitutas, nunca lo han sido. Son int�rpretes de teatro, bailarinas y tambi�n est�n formadas en las artes cl�sicas, incluida la ceremonia del t�. Guardan las tradiciones. Si yo fuera solo una experta en marketing, os dir�a que es algo ex�tico. Pero no es verdad. Su secreto simplemente es la dieta japonesa. Y en Jap�n siguen teniendo la mayor esperanza de vida media del mundo. Siempre decimos que el cient�fico de 80 a�os que trabaja para Tatcha estar� en mi funeral porque viven much�simo y nunca se quedan sin energ�a. Ellos creen que es por su dieta: t� verde, arroz y algas.
- �Para ti el ejercicio y el sue�o tambi�n son una rutina de belleza?
- Como ahora estoy en la perimenopausia, estas cosas, que antes pod�an parecer una cuesti�n de vanidad, no son ninguna broma. Uso un Oura Ring para monitorizar c�mo estoy durmiendo y c�mo me estoy recuperando, porque los cambios hormonales afectan mucho, as� que priorizo el sue�o. En general no bebo alcohol; me encanta, pero intento no hacerlo porque me afecta. Y hago sobre todo muay thai, aunque en general practico artes marciales mixtas cada d�a.
- �Qu� es la belleza para ti?
- Es interesante porque si miras a una geisha es como un pavo real. Mucho maquillaje, peinados muy elaborados y ropa muy vistosa. Son aprendices muy j�venes. Y, a medida que se van haciendo mayores y se convierten en veteranas, el maquillaje se vuelve natural, el peinado peque�o y el kimono negro, sin adornos. Cuando les pregunt� por qu�, me dijeron: porque cuando eres joven, la belleza est� en el exterior. A medida que acumulas experiencias vitales, tu coraz�n y tu mente se vuelven m�s hermosos, y entonces simplemente muestras lo que eres. Me faltan dos a�os para que cumpla los 50, y me gusta esa idea de que una se vuelve m�s bella con las experiencias de la vida.
- Jap�n est� en el top 10 de los pa�ses m�s visitados del mundo. �Por qu� lo elegiste como destino para escapar tras un burnout?
- La gente asocia Jap�n con la sanaci�n y la paz interior. La idea de encontrar el camino de vuelta a uno mismo. Creo que yo tambi�n lo sent� as�, de forma autom�tica. Me llev� mucho tiempo entender por qu� este lugar, pero lo cierto es que no ten�a ning�n plan de montar un negocio: solo estaba viajando. Cuando fui y viv� esas experiencias incre�bles, pens�: �c�mo mantengo esto en mi vida? Esas personas se convirtieron en mi familia. De forma ego�sta, quer�a una raz�n para seguir estudiando con ellos. Pens�: no soy cient�fica ni soy geisha, pero puedo aprender de vosotros y compartirlo. Y eso es exactamente lo que hago.
- �Sigues alg�n ritual japon�s, como la ceremonia del t�?
- Llevo 12 a�os estudiando con un monje que forma parte de mi marca. �l me ense�� que uno no se sienta a meditar, sino que la vida es meditaci�n. Me explic� que es la manera de traer intenci�n a cualquier momento que elijas: puedes hacer meditaci�n caminando, respirando, comiendo, con el cuidado de la piel... Se trata simplemente de estar muy presente. As� que lo m�s grande que hago para integrar la filosof�a japonesa es intentar estar siempre aqu�, en el momento, lo cual es dif�cil, especialmente con internet y los m�viles. Por eso llevo seis a�os sin internet ni redes sociales y es lo mejor que he podido hacer. Vivo como si fuera los a�os 90.
- Los dermat�logos siempre dicen que lo mejor contra el envejecimiento es un protector solar. Para las geishas, en la cultura japonesa y asi�tica en general, es muy importante no exponer la piel. �Qu� le dir�as a las espa�olas a las que les encanta broncearse?
- Hay que usar protector solar siempre, eso est� fuera de toda duda. Nosotros acabamos de lanzar uno. Pero algunas recomendaciones surgieron en una �poca en la que nos expon�amos mucho, cuando la gente tomaba el sol sin ton ni son y a�n no se conoc�a bien el c�ncer de piel. Ahora, en cambio, pasamos tanto tiempo en interiores que muchos pa�ses tenemos d�ficit de vitamina D. Y eso afecta a la salud �sea y tambi�n al estado de �nimo, porque el sol genera endorfinas en la piel. As� que me encanta el sol por sus beneficios para la salud, pero tambi�n uso protector para cuidar mi piel. Y no es incompatible.
- �Por qu� crees que ahora la gente est� tan obsesionada con la longevidad?
- Me pregunto si es porque sobrevivimos al Covid. �T� qu� crees?
- Se nota un cambio enorme en el inter�s por el bienestar. Y quiz� tambi�n est� relacionado con el ritmo de vida que llevamos, como te sucedi� a ti en el trabajo.
- S�, hay que encontrar otra manera de vivir. �Sabes lo que es muy curioso? Tenemos varias oficinas en el mundo: una en el Reino Unido, para todos vosotros, una en San Francisco y otra en Tokio. En la de Jap�n nadie de mi equipo cogi� el Covid, ni una sola persona. En San Francisco, casi todos lo pasaron, la mayor�a tres veces. Creo que es porque han vivido epidemias durante miles de a�os y han aprendido. Viajan con mascarilla, no se abrazan ni besan a cualquiera... De ellos podemos aprender mucho para nuestra longevidad.
- �Cu�les son tus sue�os para la marca?
- Bueno, esto ya es un sue�o hecho realidad: poder venir a uno de los lugares m�s bonitos. El mundo se siente un poco tenso y aterrador, as� que las experiencias que he vivido me han ayudado a encontrar la quietud en la cotidianidad. Al final del d�a soy un dep�sito vac�o. Cuidar mi piel es la �nica forma de volver a m� misma. As� que puede ser tan simple como ese momento del skincare, porque todos tenemos acceso a nuestra piel. No hace falta hacer diez cosas. Tampoco gastar mucho dinero. Solo dedicarse dos minutos. En realidad no estamos en el negocio del cuidado de la piel. Estamos en el negocio de cuidar a las personas a trav�s de su piel.
- �Qu� te gustar�a cambiar de la industria?
- Creo que gran parte de la belleza, y especialmente el cuidado de la piel, ha girado en torno al miedo. A las arrugas, a las manchas, a la flacidez... Yo no quiero que tengas miedo de nada. Disfruta de tu �nica, preciosa y corta vida. Y nosotros haremos cosas para ti. No tienes que preocuparte por nada.
- Tatcha apoya la educaci�n infantil a nivel global con su colaboraci�n con Room to Read, financiando m�s de 12 millones de d�as de escolarizaci�n. �Por qu� te has querido involucrar en la igualdad de g�nero en educaci�n de ni�as?
- Llegaremos a 15 millones de d�as de escolarizaci�n para el verano. Y voy a por los 100. Creo que cuando miras el peri�dico y ves tantas noticias terribles, te sientes impotente. Y piensas: �Qu� puedo hacer yo? Quiero sumar mi granito de arena. Cuando piensas en todas esas ni�as que se van a formar, que se convertir�n en madres educadas con hijos educados, que sacar�n a su comunidad de la pobreza, entonces piensas que quiz� no vas a cambiar el mundo, pero puedes hacerlo un lugar mejor. No morir el 11-S me dio tiempo extra. He intentado hacer algo con �l.

Apenas le lleva unos cinco minutos, pero para Tsai lo m�s importante es poner una intenci�n en cada paso, para que se convierta en un ritual. "Cierro el ba�o con llave y vuelvo al presente". Lo primero que hace es limpiar muy bien la piel y luego utiliza una esencia. "Cuando era peque�a, mi madre me llamaba de camino a casa desde el trabajo y me dec�a: pon el arroz. Lo primero que tienes que hacer es lavarlo y el agua se vuelve lechosa. Antes la gente tiraba esa agua. Pero antiguamente la guardaban y se lavaban el pelo y la piel con ella. Est� llena de nutrientes iluminadores, suavizantes y antioxidantes". Asegura que es tan efectiva como el retinol, pero sin causar reacciones. "En Espa�a, s� que la categor�a de esencias es a�n muy peque�a, pero en Jap�n es m�s importante que la hidratante. Hace que todo lo dem�s funcione mejor". Despu�s hidrata su piel y se pone protector solar. "Es solo t� verde, arroz y alga. Y me masajeo muy bien. Pienso en todo aquello con lo que me estoy castigando a m� misma. Si no soy suficientemente buena en el trabajo o como madre. Y entonces pienso: puedo empezar de nuevo. Y me siento muy amada".






















