DEPORTES
Comienza la investigaci�n a las cuentas de los arrestados por una red de prostituci�n y a los jugadores que hicieron transferencias de hasta 200.000 euros

Emanuele Buttini y Deborah Ronchi, de la agencia implicada en la trama.Corriere della Sera
Actualizado
Las primeras comparecencias de testigos en Italia ya han comenzado; en su mayor�a se trata de las j�venes que frecuentaban a los futbolistas, quienes recurr�an a la agencia Ma.De. para organizar veladas en los locales de "la movida" milanesa. Aquellas noches que, en ocasiones, terminaban en una habitaci�n de hotel en compa��a de "escorts" pagadas incluso a mil euros la noche.
De aqu� parten los avances de la investigaci�n milanesa que ha puesto bajo arresto domiciliario a cuatro personas, entre ellas Deborah Ronchi, titular de la agencia de eventos Ma.De., y su pareja Emanuele Buttini. Ambos est�n acusados de ser los promotores de una organizaci�n criminal dedicada al favorecimiento y la explotaci�n de la prostituci�n, as� como a otros delitos como el blanqueo de capitales.
El pr�ximo paso de los investigadores ser� reconstruir todos los flujos de dinero que han ingresado en las arcas de la sociedad: m�s de 1,2 millones de euros en menos de dos a�os de "actividad" con sede en Cinisello Balsamo.
Jugadores del Inter, Milan y Juventus
Al menos 200.000 euros fueron abonados mediante transferencias bancarias por futbolistas que recurrieron a los servicios "todo incluido" de Ma.De., a menudo despu�s de jugar en el Giuseppe Meazza, estadio del Milan y del Inter de Mil�n. Se trata de futbolistas de equipos de Serie A —entre ellos Inter, Milan, Juventus, Torino, Sassuolo y Verona— y de categor�as inferiores. Ninguno de ellos est� bajo investigaci�n, al igual que no lo est�n las j�venes ni los due�os de los 26 locales donde se celebraban las veladas tras los partidos.
En los expedientes figuran unos 70 nombres de futbolistas que han sido utilizados por los investigadores, dirigidos por la fiscal adjunta Bruna Albertini, como palabras clave para rastrear las memorias de los tel�fonos m�viles incautados a los sospechosos. Esto tiene como fin verificar la relaci�n entre la organizaci�n, los deportistas y las j�venes que presuntamente se prostitu�an, que son menos de una decena, tanto italianas como extranjeras de entre 19 y 21 a�os.
Por el momento, de los documentos solo surgen contactos directos entre este reducido grupo de "escorts" y cuatro o cinco futbolistas que pagaron por mantener relaciones sexuales. Ellos tambi�n ser�n interrogados como testigos en los pr�ximos d�as.
Para saber m�s

Para todos los dem�s, solo existen indicios de investigaci�n debido a su presencia en los locales "certificados" por las fotos y v�deos que fueron publicados en las redes sociales, o por los contactos que mantuvieron con los investigados y con las j�venes. El Corriere della Sera ha decidido no publicar los nombres de los deportistas ni de las chicas para respetar su privacidad, al menos hasta que no surjan implicaciones directas en las ilegalidades de la presunta red de favorecimiento y explotaci�n de la prostituci�n imputada a los seis investigados.
Desviaci�n de fondos
La Guardia di Finanza ya ha trazado el flujo de fondos que entraba en las arcas de la sociedad Ma.De., entre los cuales figuran unos 200.000 euros abonados mediante transferencias por los futbolistas tras veladas a base de botellas de vodka y de champ�n, con costes que rondaban los 3.500 euros por ocasi�n.
Los investigadores deben determinar qu� pagos se refieren a los servicios de las "escorts", quienes entregaban a la organizaci�n el 50% de lo que recib�an. Adem�s de las pesquisas ha trascendido que parte de los presuntos beneficios il�citos podr�a haber terminado transferido a otros lugares.
Mientras tanto, la jueza de instrucci�n preliminar Chiara Valori ha iniciado los primeros interrogatorios. Esta medida, adem�s de a los "promotores" Ronchi y Buttini, afecta tambi�n a Alessio Salamone y Luz Luan Amilton Fraga, acusados de haber tenido la tarea de reclutar a las chicas, gestionar su actividad y organizar los encuentros con los futbolistas en los locales tras las fiestas en Mil�n y otros lugares, incluyendo la isla griega de Mykonos durante el verano.




























