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La figura de ‘Manolo el del bombo’ seguirá muy presente en los Mundiales de la selección española. Considerado durante décadas como el aficionado más emblemático del fútbol español, acompañó a España en innumerables competiciones internacionales desde la Eurocopa de 1980, convirtiéndose en un símbolo inseparable de la grada y del apoyo incondicional al equipo nacional. Su característico bombo, su entusiasmo contagioso y su presencia constante en los estadios de todo el mundo lo transformaron en una referencia para varias generaciones de seguidores. El Mundial de 2026 tendrá un significado especial para la afición española, ya que será el primero que se dispute tras el fallecimiento de Manolo. Sin embargo, su legado no desaparecerá. El famoso bombo que durante tantos años marcó el ritmo de los cánticos de la hinchada seguirá sonando en las gradas para recordar su figura y mantener viva una tradición que forma parte de la historia reciente de la selección.
responsabilidad de continuar con ese legado recaerá en David Cebollada, presidente de Marea Roja, uno de los principales grupos de animación que acompañan a España en sus desplazamientos internacionales. Será él quien haga resonar el histórico bombo en los estadios de Estados Unidos, México y Canadá, sedes del campeonato. A su lado estará también Sete Fernández, cuya trompeta se ha convertido en otro de los sonidos más reconocibles entre los seguidores de la Roja. Juntos liderarán la animación de una afición que volverá a recorrer miles de kilómetros para apoyar al combinado nacional. Su misión será mantener el ambiente festivo y el aliento constante que siempre caracterizó a Manolo, impulsando a los jugadores en cada partido. Con el recuerdo del legendario aficionado muy presente, España buscará conquistar su segunda estrella mundial y escribir una nueva página de gloria en su historia futbolística.





















