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Despu�s de dos meses de pugna y la salida de �ngel Escribano abandonan la empresa con 1.300 millones bajo el brazo

�ngel y Javier Escribano, due�os de Escribano Mechanical & Engineering
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Los hermanos Escribano han decidido salir del capital de Indra y vender el 14,3% de las acciones que pose�an del gigante de la defensa tras dos meses de lucha con el Gobierno y que termin� con la salida de �ngel Escribano de la presidencia de la cotizada.
Ahora, los hermanos deciden dar carpetazo a tres a�os de presencia en el accionariado, al que llegaron como socios del Gobierno y se marchan enemistados, pero con la operaci�n de la compra de su empresa familiar a�n en el aire y la voluntad de la directiva de Indra de activarla. La maniobra supondr� la salida de Javier Escribano del Consejo de Indra.
Lo hacen en una operaci�n milmillonaria, que adem�s les supondr� un beneficio de ese calado. Despu�s de la subida en bolsa de Indra de este martes (+4,81%), el paquete de acciones estaba valorado en m�s de 1.300 millones de euros. Adquirirlo cost� a los empresarios madrile�os unos 300 millones de euros, por lo que han m�s que triplicado su inversi�n en la cotizada, gracias en gran parte al crecimiento que vivi� la acci�n durante la presidencia de �ngel Escribano, que dur� poco m�s de un a�o.
La salida del segundo mayor accionista de Indra allana al Gobierno el control sobre la compa��a junto a sus aliados de Sapa, que controlan algo m�s de un 7% de las acciones. En total, el bloque suma cerca de un 35% del capital, lo que le garantiza ganar pr�cticamente casi cualquier votaci�n en una junta de accionistas.
Los problemas entre los Escribano y el Gobierno nacieron a ra�z del estudio de la compra de Escribano Mechanical & Engineering por parte de Indra. La compa��a familiar es una de las mayores empresas de defensa y adem�s tiene dos capacidades que hacen de ella el gran socio industrial de Indra: las propias f�bricas y capacidades y especializaci�n en drones y veh�culos de tierra.
Por ello, el equipo dirigido por el CEO, Jos� Vicente de los Mozos, ve�a y ve encaje estrat�gico, pero el conflicto de inter�s que supon�a comprar la empresa del presidente de la compa��a levant� ampollas primero en los consejeros independientes y m�s tarde en el Gobierno, que us� esta excusa para desplazar del poder a Escribano cuando se torn� molesto para Manuel de la Rocha, gur� econ�mico de Moncloa y secretario general de Asuntos Econ�micos y G20,, y por ende para el m�ximo accionista de la compa��a.
El relato oficial apunta al conflicto de inter�s por la operaci�n, pero existen otras dos razones de peso en la ruptura entre Escribano y De la Rocha. La primera, que el presidente de Indra hab�a tomado decisiones contra la voluntad de Moncloa. La segunda, que el crecimiento de Escribano pon�a la operaci�n en unas cifras que convertir�an a los hermanos en m�ximos accionistas de Indra, por encima de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi). Pese a los intentos de Escribano de rebajar las aguas y abrirse a estudiar f�rmulas para que el Gobierno siguiera teniendo el mando de Indra la ruptura era irrevocable y se produjo el pasado 1 de abril, cuando Escribano fue relegado y en su lugar ascendi� �ngel Sim�n como presidente no ejecutivo.
Por el camino, los Escribano se hab�an retirado de la fusi�n para intentar as� hacer desvanecerse el conflicto de inter�s que, en palabras de la Sepi motivaba el relevo en la presidencia. Desde entonces, el bullicio de los rumores en torno al futuro de ambas empresas y sus propietarios ha sido continuo, si bien la situaci�n hab�a tenido pocos avances hasta este martes, m�s all� de las palabras de De los Mozos, que la semana pasada anim� a retormar las negociaciones, un bal�n que dej� en el tejado de los industriales.



















