Rebaja sus exigencias iniciales ante los temores de las 'telecos' por las inversiones necesarias

El ministro para la Transformación Digital, Óscar LópezEl Mundo
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El Gobierno aprobará un decreto para garantizar la resistencia de la red móvil en caso de apagón que obligará a los operadores a garantizar cuatro horas de media de cobertura móvil en el 75% de la población, según ha anunciado el ministro para la Transformación Digital, Óscar López.
La decisión del Gobierno supone una rebaja frente al 85% del texto que sacó a consulta y responde a los temores de los operadores a la hora de afrontar un costes que cifraban en cientos de millones de euros más que los 73 millones de euros estimados por el Gobierno.
Tal y como adelantó EL MUNDO, los operadores pedían que el umbral se quedara en un 70%, pero el sector ha mostrado su satisfacción con la rebaja del Ejecutivo. "Apoyamos iniciativas para que nuestras redes aguanten. Estuvimos en diálogo activo para crear una solución que tenga sentido, sea pragmático y financiable", señaló el CEO de MasOrange, Meinrad Spenger, durante el DigitalEs Summit, el evento de la patronal de las telecomunicaciones.
El despliegue del plan del Ejecutivo será gradual también ayudando a moderar la inversión. Durante el primer año, tendrá que llegar al 50% de la población y luego extenderse al 65% un segundo año y 75% un tercero. Se espera que el decreto esté aprobado para finales de año.
La presencia del ministro ha dado paso al segundo día del evento, que ha contado con varios anuncios como el despliegue completo de la red de mini centros de datos de Telefónica o el lanzamiento de un servicio de satélite directo al móvil para 2027 de Vodafone España, en alianza con Ast SpaceMobile.
Entre las peticiones de las empresas, tanto Spenger como el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, han reclamado un marco regulatorio "más simple" en el ámbito digital. "Es la principal preocupación que tenemos los empresarios europeos", apunta Garamendi.
Pugna por los ductos
En el caso de Spenger, el directivo ha reconocido la necesidad de que el sector aumente su capacidad de generar ingresos con servicios que vayan más allá de la conectividad básica. "La sensibilidad de pagar a los operadores es muy diferente a la de pagar a Apple, Google o un restaurante", se lamentó el directivo.
Por otro lado, instó a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a revisar su propuesta de liberalización de los ductos y canalizaciones de Telefónica.
El regulador ha puesto en marcha para sustituir los precios regulados de acceso a esta infraestructura por unos compromisos voluntarios de Telefónica, que recogen una subida a doble dígito de los precios durante los cinco años.
Todos los operadores han usado esta infraestructura, construida cuando Telefónica era pública, para desplegar sus redes y evitarse así tener que hacer una importante obra civil que implica levantar calzadas y calles. Ahora, la subida de precios aumentaría los costes fijos de toda la competencia de la empresa española, que, por su lado, defiende que el coste de estos ductos ha sido deflacionista durante décadas.






















