Analizamos con un experto los hábitos de consumo y las pautas de mantenimiento clave para blindar nuestras casas frente a las olas de calor
Una mujer utilizando el aire acondicionado.
Actualizado
Exprimir al máximo el aire acondicionado sin arruinarse en el intento. Con ese objetivo, Nicolandrea Calabrese, experto en eficiencia energética de la agencia italiana ENEA, ha diseñado un manual imprescindible para ganarle la batalla al bochorno veraniego de forma económica y eficiente.
- Señor Calabrese, ¿cómo podemos utilizar el aire acondicionado de manera inteligente?
- Lo primero que debemos hacer es limpiar los filtros de la unidad interior. Es un mantenimiento sencillo que podemos realizar nosotros mismos sin necesidad de llamar a un técnico. En los filtros se acumulan bacterias, polvo y polen, lo que no solo es un problema de higiene, sino también de rendimiento: si están sucios, al aparato le costará mucho más enfriar. Por supuesto, esta limpieza debe hacerse tanto en el split interior (el que genera el aire frío) como en la unidad exterior.
- Más allá de los filtros, ¿qué otros aspectos debemos revisar?
- En la unidad exterior no debería escucharse ningún zumbido extraño que pueda indicar una avería en el ventilador. También es muy importante,, y lo podemos hacer nosotros mismos, retirar las hojas, ramas o suciedad que se acumulen en el aparato exterior, ya que pueden obstruirlo y hacer que funcione mal.
- ¿Cuándo sí es necesario llamar a un profesional?
- Cuando gotee, lo que suele indicar un fallo en el sistema de evacuación del agua de deshumidificación. También si el aparato empieza a expulsar aire templado o más caliente de lo programado. En este caso, podría tratarse de una fuga de gas refrigerante, que es el componente más contaminante del sistema. Al ser un gas, las fugas no se ven a simple vista; por eso, los técnicos suelen aplicar agua con jabón en el circuito para localizar la pérdida a través de las burbujas que se forman.
- ¿Qué trucos hay para mantener la casa fresca sin que aumente el consumo eléctrico?
- La clave está en frenar el calor antes de que entre en la vivienda, en lugar de confiarlo todo al aire acondicionado. Debemos utilizar toldos, cortinas tupidas o bajar las persianas durante las horas de más sol; en definitiva, blindar la casa de la radiación solar directa.
- ¿Y cuál es la mejor forma de ventilar de manera natural?
- Lo ideal es abrir las ventanas a primera hora de la mañana o por la noche, cuando refresca. Sin embargo, hay dos excepciones importantes: al cocinar y al ducharse. Ambas actividades generan mucho vapor que conviene evacuar rápido, por lo que en esos momentos sí se recomienda abrir las ventanas para que no se concentre la humedad.
- ¿Algún otro consejo que se nos escape?
- Mucha gente lo desconoce, pero a veces basta con activar la función de deshumidificación para notar una sensación de confort inmediato. A menudo, el agobio que sentimos en casa se debe más a la humedad alta que a la temperatura en sí. Hay un truco muy fácil para comprobarlo: saca una botella de agua de la nevera y déjala sobre la mesa. si se llena de gotas de agua (condensación) en pocos segundos, es que el ambiente está muy cargado de humedad.
- ¿Qué más debemos tener en cuenta?
- No olvidar nunca la regla de los 10 grados de diferencia. Si en la calle estamos a 35°C, el termostato de casa nunca debería bajar de los 25°C; es una norma básica por salud y por ahorro. Por otro lado, si queremos aclimatar toda la vivienda, lo más eficiente es instalar un aparato en cada habitación. Hoy en día, los sistemas multisplit permiten conectar varias unidades interiores a un solo motor exterior.
- Para aclarar conceptos, ¿qué tipos de aire acondicionado existen?
- Básicamente dos. El más común es el sistema split (el que tiene una unidad exterior y otra interior conectadas por tuberías por donde circula el refrigerante). Funciona como una bomba de calor aire-aire: extrae energía del exterior y el ciclo frigorífico climatiza el aire de la habitación, expulsándolo frío o caliente según la época del año. Al mover aire, lógicamente también mueve algo de polvo. El otro sistema es el de "aire-agua".
- ¿Cómo funciona ese sistema de aire-agua?
- Este sistema (conocido como aerotermia) genera frío o calor mediante un circuito refrigerante situado casi por completo en la unidad exterior. Sin embargo, en lugar de enfriar o calentar el aire directamente, transfiere esa energía a un circuito de agua interno que alimenta radiadores o suelo radiante/refrescante. En verano el agua se enfría para absorber el calor de la casa y en invierno se calienta. A diferencia del split convencional, aquí el vehículo que transporta la temperatura por el edificio es el agua.
- Por último, ¿qué debemos mirar antes de comprar uno?
- No se puede comprar a ciegas. Hay que analizar la zona climática donde vivimos y las temperaturas medias de la región. También influye mucho si la vivienda cuenta con un buen aislamiento térmico (como el sistema SATE o doble acristalamiento). Lo ideal es que un profesional haga un estudio de la carga térmica de la vivienda, teniendo en cuenta los metros cuadrados, la orientación de la casa y las horas de sol que recibe.



























