Vida Saludable
Responsable del �rea de Medicina Funcional de Henao Wellness Clinic (Bilbao), dirige un protocolo de medicina preventiva que busca optimizar la salud combinando nutrici�n, ejercicio y equilibrio emocional para potenciar el bienestar integral de los pacientes
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Carmen Ochoa Marieta, responsable del �rea de Medicina Funcional en Henao Welness Clinic (Bilbao).
Comprender la salud desde su origen y buscar las causas profundas que se esconden detr�s de cada desequilibrio, en lugar de limitarse a tratar los s�ntomas, contemplando el cuerpo como un todo en el que cada sistema est� interconectado. Carmen Ochoa Marieta, responsable del �rea de Medicina Funcional de Henao Wellness Clinic (Bilbao), tiene muy claro cu�l es el camino a seguir para alcanzar esa longevidad saludable que todos anhelamos. Especialista en Medicina Funcional Integrativa y Ortomolecular, con una s�lida trayectoria profesional de m�s de 40 a�os en el �mbito cl�nico, acad�mico e investigador, la doctora Ochoa Marieta es la responsable de 'Opti-Aging Program', un protocolo de medicina preventiva que busca optimizar la salud combinando nutrici�n, ejercicio y equilibrio emocional para potenciar el bienestar integral de sus pacientes.
- �C�mo pasas de la reproducci�n asistida a la Medicina Funcional?
- Llevo m�s de 40 a�os dedicada a la medicina de la reproducci�n. Empec� trabajando en reproducci�n humana, realizando tratamientos de fecundaci�n y acompa�ando a muchas pacientes en ese proceso. En un momento de mi vida, hubo una estructura anat�mica que despert� much�simo mi inter�s: el endometrio. Es una mucosa fascinante, porque no hay otro tejido en el cuerpo que, cada 28 d�as, desaparezca y vuelva a aparecer. Esto me generaba muchas preguntas: �por qu� ocurre esto? �Y por qu� algunos endometrios, con un determinado aspecto, consegu�an la implantaci�n de un embri�n y otros no? En esa b�squeda conoc� a un equipo de inmun�logas argentinas que hab�an desarrollado un test y trabajaban en San Francisco. Ah� entr� en contacto con una inmunolog�a completamente diferente a la que hab�a estudiado a lo largo de mi carrera: una inmunolog�a centrada en el intestino, la barrera intestinal y el microbiota.
- �Qu� descubriste en ese momento?
- Descubr� que no solo tenemos microorganismos en el intestino, sino pr�cticamente en todo el cuerpo: en el endometrio, en la vagina, en la piel e incluso en �rganos como el cerebro o el coraz�n. De hecho, estamos llenos de 'bichitos'. Para que te hagas una idea, en un adulto de 70 kg, aproximadamente 2 kg corresponden a microorganismos. Adem�s, tenemos m�s genes de estos microorganismos (bacterias, virus, hongos, levaduras, etc.) que de nuestras propias c�lulas som�ticas. Todo esto me fascin�. Empec� a estudiar con la intenci�n de aplicar estos conocimientos a mis pacientes de reproducci�n y me di cuenta de algo muy importante: cuando trat�bamos la microbiota, mejoraba la salud general de las pacientes. Ah� entend� que esto no se limitaba a un �rgano concreto, sino que tiene una acci�n global en todo el organismo.
- �Y as� fue como llegaste a la Medicina Funcional?
- Exacto. As� fue como descubr� la Medicina Funcional, que surge a mediados del siglo XX, cuando m�dicos canadienses y estadounidenses se propusieron entender c�mo funcionan realmente los �rganos a nivel bioqu�mico y molecular. Despu�s se dieron cuenta de que no somos compartimentos estancos. El sistema digestivo no est� separado del sistema neurol�gico, ni del endocrino, el urol�gico o incluso el nervioso central. Adem�s, no solo influye lo f�sico, sino tambi�n lo emocional. El estr�s, la ansiedad o la depresi�n tienen efectos reales en el organismo, generando inflamaci�n y oxidaci�n. Todo est� interconectado. Por eso tambi�n hablamos de Medicina Integrativa.
- Pero no te quedaste ah�. Seguiste 'tirando del hilo', �verdad?
- Efectivamente. Todo esto me condujo a un enfoque terap�utico denominado Medicina Ortomolecular, cuyo objetivo es restaurar el equilibrio bioqu�mico del organismo mediante el uso de sustancias naturales como vitaminas, minerales, amino�cidos y antioxidantes. Siempre digo que el cuerpo es como un coche de alta gama: si no le das buen combustible, no funciona bien. Y ese combustible es la alimentaci�n. Hoy en d�a estamos sobrenutridos en calor�as, pero desnutridos en micronutrientes. Veo much�simos d�ficits. Por ejemplo, si falta selenio, las hormonas tiroideas no se transforman correctamente. Cada micronutriente tiene una funci�n clave.
- �C�mo se aborda cada caso desde la perspectiva de la Medicina Funcional Ortomolecular en vuestro programa de optimizaci�n de la salud?
- Primero realizamos una historia cl�nica muy detallada. Luego analizamos h�bitos, sistema hormonal y estudios previos. Siempre estudiamos la microbiota intestinal y el microbioma. Con toda esa informaci�n, elaboramos un informe personalizado con factores de inflamaci�n y posibles riesgos. Trabajamos en rangos �ptimos, no solo en valores 'normales': algo puede estar dentro de la normalidad, pero no ser �ptimo.
- �Y el tratamiento?
- Es un traje a medida que siempre incluye: alimentaci�n personalizada, ejercicio pautado, nutrac�uticos y f�rmacos si son necesarios. El objetivo es ir a la ra�z del problema. Y, una vez que transcurren las ocho semanas que dura el programa, se produce una mejora notoria en los procesos de inflamaci�n.
- �Qu� papel juega la microbiota en esa b�squeda de la excelencia en salud?
- Es clave. De hecho, trabajamos mucho con ella. La mayor�a de las personas presentan disbiosis (desequilibrio de la microbiota) e inflamaci�n. Cuando lo corriges, los pacientes mejoran much�simo, a veces sin darse cuenta hasta que revisan sus s�ntomas anteriores. Y esto habr�a que a�adir un dato que se nos suele olvidar: la mayor parte del sistema inmunitario est� en el intestino. La barrera intestinal funciona como un filtro. Si se altera, permite el paso de mol�culas grandes al torrente sangu�neo y el sistema inmunitario las ataca. Si esto se mantiene en el tiempo, puede dar lugar a enfermedades autoinmunes.
- Si tuvieras que dar una recomendaci�n general a alguien que no suele acudir a un especialista en busca de una mejora de calidad de vida, �cu�l ser�a?
- Muy sencilla: evitar los ultraprocesados y cocinar en casa. Las excusas de la falta de tiempo o el precio de la comida no valen. Si no se tiene tiempo para cocinar es mejor hacerse unos huevos revueltos o una tortilla francesa que tomarse una hamburguesa industrial. Los ultraprocesados alteran la microbiota, afectan al sistema inmunitario y est�n en la base de problemas como la obesidad o la inflamaci�n
- Tambi�n incides mucho en la importancia de las grasas en nuestra dieta...
- S�, porque se han demonizado injustamente por culpa de la industria, que se empe�� en quitarnos la grasa para atiborrarnos de az�car. Necesitamos grasas: omega 3, 6, 9... Son fundamentales para la salud. El problema es que muchas personas las han eliminado de su dieta y eso genera problemas, porque, sin ellas, las membranas celulares no funcionan correctamente.
- �Qu� opinas de los nutrac�uticos?
- Creo que las autoridades sanitarias competentes tendr� que meter la mano en alg�n momento para regular el mercado, porque la gente piensa que los nutrac�uticos son inocuos y que da igual cualquiera, pero eso no es as�. Como ocurre con cualquier nicho de mercado, de pronto est� haciendo nutrac�uticos todo el mundo. Hay un gran mercado detr�s y no todo vale. Por ejemplo, los omegas son el nutrac�uticos m�s prostituidos. Puedes tomarte un tipo que, en lugar hacerte bien, te est� intoxicando. Y a eso habr�a que a�adir el gasto que supone. En mi caso, cuando prescribo un nutrac�utico es porque antes he investigado a fondo su composici�n y s� que es el que necesito para conseguir el efecto concreto que busco en un paciente espec�fico.
- �Con qu� mensaje final nos quedamos de todo lo que nos has contado?
- Que escuchemos m�s al cuerpo. Muchas veces nos env�a se�ales muy claras -hinchaz�n, molestias digestivas, cansancio- y no les hacemos caso. Y, sobre todo, que entendamos que la salud no es solo ausencia de enfermedad, sino equilibrio. Y ese equilibrio empieza en el intestino, en la alimentaci�n y en el estilo de vida.


























