

























Sus desfiles te env�an de regreso a los a�os 60. Pero lo hacen desde una honestidad defendida en cada cent�metro de tela y cada puntada, capa a capa. Porque parad�jicamente, St�phane Rolland (Par�s, 1966) no pretende ser, ni es, retro. No copia los 60; trabaja desde ellos. La base inquebrantable est� en el Balenciaga de la d�cada prodigiosa, con sus vol�menes limpios, su f�rrea voluntad arquitect�nica, su ausencia de adornos. Luego est� la obsesi�n por el blanco, casi monacal. Tambi�n est�n esas notas space age, pero aplicadas sin iron�a, porque todo en Rolland transpira solemnidad, pocas bromas. Y por supuesto est�n sus mujeres, m�s sacerdotisas que princesas. M�s distantes y elevadas que complacientes. Tan monumentales como la ropa o, mejor, con la ropa.

El dise�ador St�phane Rolland.D.R.
Hay detr�s de lo anterior un recorrido que explica esa radicalidad. St�phane Rolland empez� pronto: a los 20 a�os ya estaba en Balenciaga, y poco despu�s se convert�a en director art�stico de Jean-Louis Scherrer, donde afin� su lenguaje de disciplina, corte y control que hoy lo define. En 2007 fund� su propia maison y, apenas dos a�os despu�s, obtuvo la etiqueta oficial de Alta Costura, territorio que no ha abandonado nunca ni como ejercicio ni como declaraci�n. Desde entonces ha construido una obra coherente, al margen de tendencias y de la l�gica comercial m�s vigente. Su lugar est� en otro sitio: en el taller, en la relaci�n directa con las clientas, en la b�squeda de esa perfecci�n para quien la sabe apreciar.
En enero presentaste tu �ltimo desfile de Alta Costura. �Qu� sensaciones quedaron despu�s?
Muy distintas, mezcladas. La primera, la felicidad de haber visto la reacci�n del p�blico, de comprobar cu�nto gust� el desfile y la colecci�n. Y tambi�n la reacci�n de las clientas, porque a veces puede gustar el show pero no la ropa; en este caso, gust�. Tras el desfile recib� mucho cari�o, much�simo, y eso hizo que me sintiera mejor, porque la verdad es que el �ltimo show supuso una presi�n enorme. Era una gran producci�n y adem�s tuvimos casi 2.000 invitados, que para un desfile es una cifra enorme. Yo por otra parte deseaba intensamente que fuera un �xito por la Fondation des H�pitaux, ya que vendemos el 50% de las entradas a un p�blico m�s amplio en beneficio de esta fundaci�n. As� que, en general, me hizo sentir bien.
En general.
S�, porque cuando termina el desfile yo no paro. Despu�s llega recibir a las clientas, que vienen a hacer sus pedidos. Tambi�n es una gran tensi�n, aunque distinta. Y, al mismo tiempo, est�bamos preparando el desfile de Barcelona [el 22 de abril, en el contexto de la Barcelona Bridal Fashion Week].
Entonces, �cu�ndo descansas?
No pasa nada, tengo mucha energ�a. Y adem�s, cuando te dedicas a esto, es importante respetar el cuerpo y tener una estilo de vida tranquilo: levantarse temprano, acostarse temprano. S�, es un poco aburrido, pero es la �nica manera de conservar la fuerza y la estabilidad.

Nieves �lvarez, en el desfile primavera-verano 2026 de St�phane Rolland.LAUNCHMETRICS SPOTLIGHT
Da la impresi�n de que la Alta Costura est� viviendo un momento interesante. Todo el mundo habla de un fashion system roto, demasiada ropa, demasiadas marcas... Pero la Alta Costura parece en otra situaci�n.
S�, absolutamente. Creo que ahora mismo est� en el lugar correcto. La gente est� harta del mercado masivo y los productos hechos en serie. Para m� s�lo hay dos grandes marcas que lo hacen de manera inteligente: Zara y Uniqlo. Uniqlo no es especialmente creativa, pero la calidad est� ah�. Compras un jersey a un precio bajo y, aun as�, es de muy buena calidad y dura mucho. Zara, m�s o menos lo mismo. No quiero entrar a analizar d�nde y en qu� condiciones se hacen las prendas, porque eso no es precisamente destacable... En cualquier caso, creo que la gente est� cansada del producto barato y de la sobreproducci�n. Y la Alta Costura es lo contrario. Lo �nico que dir�a es que hay que tener cuidado con ir demasiado lejos en la extravagancia. La Alta Costura es experimentaci�n, s�, pero tambi�n elegancia. Me gusta la excentricidad, el espect�culo me divierte, pero a veces es demasiado. Alta Costura significa calidad, savoir-faire, conocimiento. Y debemos proteger ese conocimiento y a las personas que trabajan en �l, porque esto es una industria y hay mucha gente que depende de ella. En ese sentido me siento muy orgulloso y feliz de lo que hemos logrado hasta ahora.
En YO DONA hablamos a menudo de qu� significa hoy Alta Costura. Si lo que vemos en un desfile son realmente prendas de ropa o si es s�lo concepto, o una especie de desfile de los sue�os del dise�ador.
Es una mezcla de todo eso. Y me parece bien que en un desfile haya algunas prendas m�s extravagantes, pero todo es una cuesti�n de equilibrio. Mi objetivo, y por eso trabajo como dise�ador y me apasiona lo que hago, es dar siempre m�s belleza y m�s poder a las mujeres. Si quiero carnaval, me voy a R�o de Janeiro.
�Sientes que has creado ya la pieza definitiva, la m�s dif�cil que hayas imaginado nunca?
No lo s�. Pero hay una cosa que s�: a veces las piezas m�s simples son las m�s dif�ciles de hacer. Porque tienen que ser perfectas, como una estatua de m�rmol. Cuando no se ve ni una costura, cuando todo es impecable, ah� est� la m�xima dificultad. Y por eso estoy tan orgulloso de mi atelier. Me conocen y saben que no voy a llenarlo todo de lazos y adornos. A m� me gusta crear formas minimalistas. Y son las m�s complicadas. Algunas mujeres preguntan: "�Pero por qu� cuesta tanto dinero, si no hay nada en el vestido?". Y yo respondo: "Precisamente por eso". Porque es pura forma. A veces el vestido est� completamente esculpido sobre el maniqu� s�lo con el vaporizador, dando forma al crep�, y luego se cose de la manera m�s invisible posible. Es muy dif�cil. Pero si sabes hacer eso, ya eres capaz de hacer cualquier cosa.
A diferencia de otras marcas, la Alta Costura no parece en St�phane Rolland un escaparate, sino el centro. No la usas para vender perfumes o bolsos...
En realidad, acabo de lanzar mi perfume.
Vaya (metedura de pata).
Pero es normal que no lo sepas, porque a�n no lo hemos anunciado oficialmente. Estoy muy orgulloso de este beb�. Lo he hecho en colaboraci�n con Henry Jacques, que es el top de la alta perfumer�a. Decidimos crear juntos mi primera fragancia y estoy muy feliz con el resultado. Hicimos unas 300 botellas de cristal y, cuando lo lanzamos, se vendieron muy r�pido. As� que estoy contento.

Un look del desfile primavera-verano 2026 de St�phane Rolland.LAUNCHMETRICS SPOTLIGHT
�Qu� pediste? �Qu� buscabas?
Cuando haces un perfume, el nariz tiene que entender exactamente qui�n eres. As� que fue casi como una terapia. Y tuve mucha suerte, porque se trataba de Antonin, el nieto del fundador, formado por �l. Es muy joven, pero al mismo tiempo muy maduro. Me hizo much�simas preguntas sobre mi vida, mi infancia, mi educaci�n, mi familia, sobre el amor, sobre cosas muy personales. Y acced� a abrirle mi intimidad. Me comprendi� inmediatamente. Yo le dec�a: "Este ingrediente me recuerda esto, por eso lo quiero. Este otro no porque me devuelve a algo malo de mi infancia". Y �l jugaba con todo eso. A veces me hac�a caso y otras no. De hecho, volv�a a traer ingredientes que yo hab�a rechazado, a modo de prueba, para ver mi reacci�n. Y la verdad es que me cur�, porque al final me gustaron, y ten�a raz�n. Fuimos construyendo ese proyecto juntos, piedra a piedra. Y un d�a lleg� y me dijo: "No est� terminado, pero �qu� piensas? Hu�lelo y dime". Lo hice y fue muy extra�o, porque me gust� y al mismo tiempo lo rechac�. Volv� a casa y necesit� tres d�as para aceptarlo, para entender... que era exactamente yo. Era mi alma. Y tal vez me daba pudor aceptarlo por eso mismo, porque era como un espejo. A veces no quieres ver la realidad. Y eso era una realidad. Cada vez que lo ol�a sobre mi piel sent�a emoci�n, casi ganas de llorar. Era un reflejo de mi personalidad. Es incre�ble, de verdad, crear un perfume con una nariz de ese nivel.
�Qu� relaci�n tiene el perfume con tu propuesta de moda?
Es que yo no pienso en esos t�rminos. Yo no hago moda. Hago Alta Costura. La Alta Costura es una filosof�a. Me hace sentir un poco como un m�dico, porque trabajo sobre la envoltura. Ayudo a trabajarla. El perfume se suma a eso porque permite ir a�n m�s lejos, pero al mismo tiempo es independiente. Puedes llevar cualquier cosa, una camiseta y unos vaqueros, y ponerte un perfume muy sofisticado. Para m� es como un par de zapatos. Puedes llevar unos jeans y una camiseta barata, pero los zapatos tienen que ser perfectos y estar impecables. Yo siempre miro los pies y las manos de la gente. Si los zapatos son buenos, ves enseguida el refinamiento, la elegancia. Y el perfume es lo mismo.
Me gustar�a hablar de algo que, para una periodista espa�ola, es casi obligado: la presencia tan fuerte y reconocible de Nieves �lvarez en tus desfiles. �C�mo describir�as vuestra relaci�n creativa?
No es s�lo una relaci�n creativa. Es como mi hermana. La amo. Aunque decir "amo a Nieves" no basta para explicarlo. Es una mujer de las que no te cruzas cada d�a en la vida. Tiene un coraz�n incre�ble y una generosidad enorme. Para m� es una reina. Una gran luchadora. Tiene tres hijos, les ha dado la mejor educaci�n, trabaja much�simo, pero cuando la miras no da la impresi�n de estar agotada. Y, cr�eme, trabaja muy duro. Pero siempre est� ah� para sus hijos, para sus amigos. Si algo va mal, s� que ella estar�. Y al rev�s tambi�n. Eso es Nieves. Y luego, cuando la ves, es �nica. La forma en que camina... No camina, vuela. Y si te fijas en c�mo mira a la gente desde la pasarela, ver�s que se comunica con el p�blico. Por eso me gusta que las otras modelos la observen. Si aprenden eso, entonces pueden trabajar para m�. No quiero que las modelos caminen rectas y vuelvan sin m�s. No. Quiero que hablen con la gente.
Antes de la entrevista estaba repasando tu �ltimo desfile y me fij� en que tus modelos miran diferente...
Quiero que crucen el escenario como si entraran en una cena o en una fiesta. Como si fueran una ma�tresse de maison. Les digo: imaginad que est�is en casa, que entr�is en el sal�n y que todos vuestros invitados os esperan...

Un look del desfile primavera-verano 2026 de St�phane Rolland.FOTO: LAUNCHMETRICS SPOTLIGHT
�Eso es la sofisticaci�n?
Es una forma de verla. Pero la sofisticaci�n tambi�n est� en el movimiento, en la actitud, en la ropa, en cada detalle. La forma en que mueves las manos al hablar puede ser una forma de sofisticaci�n. La manera de fumar, lo que sea.
�Qui�nes son tus clientas?
Royals, mujeres de negocios... Son de todo el mundo, aunque sobre todo del �rabe. Y lo digo con cierta incomodidad, porque no es muy elegante hablar as�, pero en t�rminos cuantitativos hay muchas m�s en Oriente Medio que en el resto del mundo. La gente saud� y kuwait� lleva vistiendo Alta Costura desde hace cinco generaciones. Llegaron a Par�s a comprarla ya en los a�os 50 y 60. �Puedes creer que fui el primer hombre en entrar en el palacio de las mujeres?
�C�mo?
Hace mucho. Casi 35 a�os. No puedes vestir a una mujer si no entiendes c�mo vive. Cuando llegu� a Jean-Louis Scherrer decid� viajar yo mismo a Oriente Medio para entender qui�nes eran y c�mo viv�an. Empec� con una familia, me abrieron la puerta, luego se fueron abriendo otras y fui el primer hombre que asisti� a una boda de mujeres. Imagina la escena cuando llegu� a esa fiesta: era el �nico var�n. Fue embarazoso y tambi�n apasionante. Pero lo entend� todo. All� hay una sofisticaci�n real, un refinamiento en la actitud, en el perfume... Me reconoc� en ese mundo. Pens�: "Esto me encanta, esto soy yo".
Cuando imaginas tu futuro como creador, �qu� te gustar�a seguir defendiendo pase lo que pase?
La libertad y la curiosidad. No soy nost�lgico. Me gusta el tiempo que vivimos. Lo que est� pasando en medicina, por ejemplo, es maravilloso. Cada �poca tiene sus cosas malas y buenas. Yo estoy orgulloso de la nueva generaci�n. Son fuertes y bellos, pero no les estamos dejando un mundo bello. Ahora mismo estoy muy sensible por todo lo que est� pasando. Bastante harto, incluso asqueado, de ver el futuro que estamos dejando a los ni�os. Y es curioso, porque justo hacemos hoy esta entrevista y yo me he despertado m�s sensible que nunca. He le�do los peri�dicos, he visto lo que ha hecho un pol�tico y he pensado: "Dios m�o, esto no se va a detener nunca". Es como si nadie hubiera aprendido nada de la �ltima guerra. Los mismos errores se repiten una y otra vez. Es desalentador. A veces prefiero no ver televisi�n ni abrir el m�vil, porque es terrible. Y entonces entiendo a Crist�bal [Balenciaga], por qu� se retir�, pas� p�gina y volvi� a su casa en Espa�a. Porque cuando estoy muy cansado, necesito volver a mi casa del sur, rodearme de mis animales, sentir la naturaleza y apagar la televisi�n.
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