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La actriz espa�ola protagoniza por tercer a�o consecutivo la campa�a de verano de Women'secret. En plena promoci�n de La casa de los esp�ritus, Nicole Wallace habla con Yo Dona sobre la presi�n est�tica, el s�ndrome del impostor, el miedo al paso del tiempo y la sensaci�n de haber tenido que madurar demasiado pronto.
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Nicole Wallace en Barcelona, donde ha acompa�ado a Women'secret, firma de la que es imagen, en la presentaci�n de la nueva colecci�n de ba�o SS26.Alicia Garc�a
En Beso Pedralbes, un peque�o oasis dentro del Torre Melina Gran Meli� de Barcelona, todo parece pensado para celebrar el verano: abundantes palmeras, sombrillas hawaianas y la nueva colecci�n de ba�o SS26 de Women'secret reci�n presentada sobre la pasarela de piedra que atraviesa la piscina de este para�so urbano. La firma espa�ola, que busca reforzar su conexi�n con el p�blico joven, vuelve a apostar por Nicole Wallace como rostro de su campa�a de verano.
La actriz madrile�a llega cercana y m�s serena de lo que uno esperar�a de una chica de 24 a�os con 11 millones de seguidores en Instagram y uno de los mayores fen�menos juveniles recientes a sus espaldas. Su belleza no pasa desapercibida: dos ojos verde laguna, una peca juguetona en la mejilla derecha y unos labios perfilados estilo Gen-Z -m�s pronunciado el contorno que el interior-. Pero detr�s de esa imagen luminosa aparece otra conversaci�n mucho m�s �ntima: la de una mujer joven que habla sin demasiados filtros sobre algunos asuntos inc�modos.
Nicole Wallace se mueve entre dos mundos y, a menudo, juega con sus propias contradicciones. Desde su estreno m�s inmediato, La casa de los esp�ritus, la nueva adaptaci�n de la novela de Isabel Allende para Prime Video, hasta la forma en la que imagina su futuro, la actriz parece debatirse constantemente entre la exposici�n p�blica y el deseo de desaparecer de vez en cuando del foco.
- Despu�s del estreno, �sientes que La casa de los esp�ritus marca un antes y un despu�s en tu carrera?
- Creo que todos los proyectos van siendo como pasitos. Y tambi�n una forma de ir redireccionando hacia d�nde quiero ir, d�nde me encuentro como mujer y qu� puedo ir haciendo. Obviamente este personaje hace dos a�os, o hace cuatro o cinco, no lo podr�a haber hecho. Entonces s� que siento que es un antes y un despu�s porque es completamente diferente a lo que hab�a hecho hasta ahora: es latinoamericano, mucho m�s internacional y con muchos retos distintos, empezando por el acento.
- Clara del Valle es un personaje muy ic�nico y adem�s muy ligado a tu historia personal porque el bestseller de Isabel Allende era el libro favorito de tu madre. �Qu� pesaba m�s en la interpretaci�n: estar a la altura o hacer el personaje tuyo?
- Creo que hacerlo m�o, pero no en un sentido ego�sta, sino pensando en lo que yo sent�a que necesitaba esta adaptaci�n del libro. Me preocupaba mucho no caer en un clich� de mujer ida o en el de la magia. Clara tiene esa aura y esa espiritualidad, pero tambi�n es un ser humano real. Y cuando eso lo llevas a la pantalla, hay que traerlo un poco a tierra y hacerlo honesto.
- Has hablado mucho de la espiritualidad que rode� el proyecto. �Te removi� personalmente?
- Mucho. Me abri� un espacio muy heavy para entrar en la espiritualidad y en la magia que llevo desde peque�a, pero que quiz� no me hab�a permitido explorar tanto. Espa�a no es un sitio especialmente m�stico y en Latinoam�rica s� existe mucho m�s esa cultura. Creo que el proyecto me permiti� adentrarme en ello de una forma mucho m�s profunda.
- �Tienes alg�n ritual antes de enfrentarte a un personaje?
- No tengo un m�todo fijo porque soy bastante intuitiva. Creo que cada personaje te pide algo diferente. Para algunos castings s� he hecho trabajos m�s relacionados con la ni�a interior, pero me dejo llevar bastante por lo que necesito en cada momento
- Con millones de seguidores en redes sociales y una exposici�n constante, �hay alguna idea o creencia a la que te agarres cuando todo se mueve demasiado r�pido?
- S�. Tengo tatuado "No pasa nada" [en el brazo izquierdo] y es algo que me repito much�simo desde peque�a. Creo que todo tiene que ver con encontrar perspectiva. Entiendo la importancia de ciertas cosas, pero tambi�n creo que es importante no tomarse demasiado en serio. Pensar que no estoy salvando vidas, que no soy cirujana y que vivimos en una roca en medio del universo... eso ayuda bastante.
- �Qu� fantasmas son reales hoy para ti?
- Creo que �ltimamente hay uno muy presente: la contradicci�n. Tengo una vida muy diferente a mi personaje p�blico y a veces es raro vivir momentos malos en tu vida personal mientras p�blicamente todo el mundo te aplaude o parece que todo te va incre�ble. Creo que aprender a no disociar esas dos partes y no caer en el s�ndrome del impostor es uno de los fantasmas m�s grandes.

Wallace posa junto a la colecci�n de ba�o 2026 de Women'secret.Alicia Garc�a.
- �Qu� echas de menos de la parte m�s privada de tu vida?
- Sentirme m�s libre para hacer el tonto. Yo soy una persona que hace mucho el tonto y sigo intentando no perderlo. Pero s� echo de menos haber tenido que madurar tan pronto.
- Tambi�n has dicho alguna vez que no quieres abandonar del todo los personajes adolescentes.
- S�, porque creo que la industria est� fallando mucho en escribir adolescentes de una forma profunda. Ahora mismo es dif�cil encontrar personajes j�venes que realmente tengan algo interesante que contar.
- �Tu generaci�n est� demasiado acostumbrada a consumirlo todo r�pido?
- Creo que la industria se est� escudando mucho en eso. Todo tiene que durar menos, llegar antes y ser m�s r�pido porque supuestamente ya no tenemos capacidad de atenci�n por culpa de TikTok. Pero yo creo que en realidad pasa al rev�s: como nos est�n acostumbrando a consumir todo tan r�pido, cada vez nos cuesta m�s concentrarnos.
- Si te dijeran que mucha gente de tu edad est� viendo La casa de los esp�ritus a velocidad x1,5, �c�mo te lo tomar�as?
- Yo peco del 1,5 en v�deos, lo admito [se r�e]. Y en series a veces paso escenas cuando algo me da ansiedad o demasiada tensi�n, porque llevo fatal la ansiedad. Pero si alguien ve una serie entera a 1,5, pienso: igual la serie no es tan interesante.
- Ponemos el foco en la mujer p�blica y la mujer real. Women'secret lleva tres a�os apostando por ti como imagen de campa�a para conectar con un p�blico joven. �Qu� v�nculo has construido con la marca a lo largo de este tiempo?
- Muy feliz, la verdad. Creo que ahora mismo priorizo much�simo qui�n est� detr�s de las marcas, de las pel�culas y de los rodajes. La gente real con la que tengo que trabajar. Y espec�ficamente en esta marca, las mujeres que hay detr�s son maravillosas, conf�an mucho en m� y en mi visi�n. Tambi�n es algo intuitivo. Si te sientes segura y sin miedo a decir lo que piensas en un sitio, prefiero quedarme ah� antes que probar otros lugares.
- Esta vez adem�s quer�as involucrarte m�s all� de ser simplemente la imagen visible de la campa�a.
- S�. Quer�a sentir que formaba parte de verdad de la campa�a y no ser s�lo el rostro o algo accesorio. Y eso que siempre me he sentido muy representada por lo que hac�amos. Nunca ha habido nada forzado. Si no, no lo aceptar�a. Pero esta vez s� quer�a implicarme m�s porque soy una persona muy creativa y me gusta aprender, estar en las salas y hablar con el equipo.
- �Crees que se puede vivir de la est�tica sin acabar siendo esclava de ella?
- Creo que no eres esclava de la belleza, sino de un sistema que nos la mete constantemente. Y sinceramente da igual que trabajes con tu imagen o no: todas estamos sometidas a ella. Porque si no eres el producto, eres quien lo consume. Obviamente, siendo un personaje p�blico tengo m�s ojos encima, m�s comparaci�n y m�s expectativas.
- �Sientes responsabilidad con las adolescentes que te siguen?
- S�, pero curiosamente lo noto m�s cuando me hablan madres. Cuando una madre me para y me dice: 'Mi hija te sigue y me gusta que te admire', eso me da much�sima tranquilidad. Dentro de todos los recursos y privilegios que tengo, y de lo normativa que soy, s� me gusta poder representar algo un poco m�s humano dentro de este mundo de retoques est�ticos y de perfecci�n constante.
- Aunque eres joven, �tu relaci�n con el cuerpo ha cambiado con los a�os?
- Much�simo. Y sigo en ese proceso. Incluso con esta campa�a, los d�as antes lo paso fatal. Siempre me coincide la regla durante el rodaje, estoy hinchada, de mal humor, con ganas de comer chocolate...Cuando vas creciendo entiendes que tu cuerpo cambia constantemente. Yo me inflamo mucho dependiendo del estr�s, de los viajes o de c�mo est� emocionalmente. Y reconciliarte con eso es reconciliarte con que eres un ser vivo.
- Ahora mismo, �te da m�s miedo envejecer o dejar de gustar?
- Envejecer. Pero no por las arrugas o por una cuesti�n est�tica. Me da miedo dejar de poder vivir ciertas cosas. No poder viajar igual, correr igual o sentirme igual f�sicamente. Verme mayor no me impresiona tanto como pensar en el paso del tiempo. Pensar: 'Vale, esta es mi vida y solo tengo esta vida'.
- �Y c�mo llevas entrar en esa etapa de los 25 en una industria tan obsesionada con la edad?
- Ahora mismo me da m�s v�rtigo mi edad actual dentro de mi carrera que imaginarme con 40. Creo que es una etapa donde hay much�sima comparaci�n, much�sima competitividad y mucha presi�n sobre hacia d�nde llevas tu carrera y qui�n est� creciendo m�s r�pido.
- Entonces, �c�mo imaginas a la Nicole del futuro?
- Quiero empezar a producir. Mi hermana es directora y me encantar�a empezar a trabajar con ella. Tambi�n quiero hacer proyectos sobre mujeres que me interesen y cuyas historias me parezcan importantes de contar. Y sinceramente, quiero hab�rmelo pasado muy bien. Me gustar�a llegar a los 40 y pensar: 'Todav�a amo mi trabajo y sigo disfrutando contando historias y conociendo gente'. Esa es la prioridad. No quemarme.
- Da la sensaci�n de que tienes muy presente la idea de no perderte dentro de todo esto.
- S�. Creo que ahora soy mucho m�s consciente de cu�ndo necesito parar y desaparecer un poco.
- �Qu� significa desconectar para ti ahora mismo?
- Desaparecer un poco. Mi verano perfecto ser�a irme lejos, a un sitio de playa, quiz� Costa Rica, donde pudiera montar a caballo, hacer surf, leer... y que se me hubiera roto el m�vil.


























