La histórica y polémica reunión se contextualiza en el endurecimiento migratorio de Europa, y llega tras la petición de 20 países, liderados por Alemania y Bélgica, para que se avance en los retornos

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.EFE
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La Comisión Europea se va a reunir este martes con una delegación de dirigentes del régimen talibán para negociar y acelerar la deportación de inmigrantes afganos. "De personas que representan una amenaza para la seguridad y de delincuentes graves que los Estados miembros desean retornar", ha explicado este martes el portavoz de la Comisión Europea para asuntos de Interior, Markus Lammert
Desde la Comisión se resisten a dar más detalles apuntando que se trata de una reunión técnica, y que nunca se informa de este tipo de citas de manera anticipada. Pero desde Kabul ya han confirmado la cita afirmando que "la delegación ha partido y mantendrá reuniones hoy en Bruselas". "Se reunirá con algunos representantes de la Unión Europea", ha añadido una fuente recogida por EFE
El Ministerio de Exteriores de Bélgica, por su parte, trasladó ayer que ha autorizado la emisión de cinco visados de un día de duración, aunque no quiso aclarar la jornada exacta de la cita. Estos documentos sólo serán válidos para el territorio belga y no para el resto del territorio Schengen. Es decir, para que los emisarios talibanes lleguen a la capital belga, se reúnan con las autoridades comunitarias y se marchen en el mismo día.
Se trata de una cita histórica, la primera desde que los talibanes accedieron al poder en Afganistán en 2021, y que ha generado una importante polémica en Bruselas. Pero desde la Comisión recuerdan que se produce tras la petición que 20 países, liderados por Alemania y Bélgica, realizaron ya en octubre para que se avanzase en los retornos.
"Los contactos con representantes de las autoridades de facto de Afganistán llevan en curso algún tiempo. Una primera reunión tuvo lugar en Afganistán en enero. A raíz de ello, la Comisión ha estado preparando una reunión también aquí, en Bruselas. Estos contactos a nivel técnico responden a una iniciativa de 20 Estados miembros", ha proseguido Lammert.
"En una carta, estos 20 Estados miembros pidieron a la Comisión que coordinara contactos técnicos sobre retornos. El objetivo de estos Estados miembros es retornar a personas que han cometido delitos graves o que representan una amenaza para la seguridad. Por tanto, es esta iniciativa de los 20 Estados miembros la que la Comisión está desarrollando", ha añadido. Bruselas, es evidente, quiere dejar claro que la polémica reunión no es una idea de la presidenta Von der Leyen. O, al menos, no sólo de ella, y que además se debe a la petición de una amplia mayoría de socios.
Y, por supuesto, la cita se contextualiza en el endurecimiento migratorio que se está produciendo en la Unión Europea y en el que también se encuadran los centros de retorno. De hecho, algunas voces en Bruselas apuntaron que en las negociaciones con los talibanes también se podía incluir la instalación de alguno de estos hubs en territorio afgano. Otras descartan esta posibilidad, y apuntan a Uzbekistán o Kazajistán.





















