LaLiga
Atl�tico - Celta (0-1)
Los vigueses se llevan la victoria en el Metropolitano con un golazo de Borja Iglesias. Gim�nez se retira lesionado en el minuto 20

Borja Iglesias celebra el �nico tanto del partido.AFP
Actualizado
Si hubiera un lugar donde medir la melancol�a, ese ser�a el Metropolitano. Dos equipos decepcionados se enfrentaban bajo tormentas ocasionales despu�s de decir adi�s a sus sue�os de la temporada. M�s reciente e impactante la del Atl�tico, que ya hab�a sufrido la herida de la Cartuja, y posteriormente termin� su aspiraci�n europea tras un hurto en Londres. C�mo ser�a que el estadio rojiblanco registr�, con poco m�s de 52.000 almas, una de las peores entradas de la temporada. [Narraci�n y estad�sticas, 0-1]
Val�an m�s estos tres puntos para uno que para otro. Las aspiraciones europeas ya est�n aseguradas en los rojiblancos mientras que los celestes est�n a�n en plena pelea. Y si adem�s te llevas una alegr�a para salir del letargo, pues mejor. Quiso el Panda ejercer de antidepresivo para los vigueses. Hubo muchos que lo intentaron del lado rojiblanco, pero no encontraron porter�a.
Aunque si un equipo mostr� una mayor voluntad de recuperaci�n fue el conjunto de Simeone. Sali� a comerse a un Celta que no le gusta encerrarse, pero que no le qued� otra ante el empuje rojiblanco. Y si ese empuje habr�a que individualizarlo en alguien, habr�a que mencionar a Lookman. Se ech� de menos esta versi�n del brit�nico de origen nigeriano en Londres: incisivo, desequilibrante y muy activo, especialmente en la parcela ofensiva. A �lvaro N��ez y a Javi Rodr�guez les dio la tarde. Al segundo le hizo un ca�o monumental, que cort� con una dudosa mano al irse al suelo. En algunos lugares y en otros tiempos, podr�a considerarse penalti, pero el colegiado navarro, Galech Azpetegu�a, decidi� que era completamente involuntaria.
Subidos a la profundidad del extremo rojiblanco, las ocasiones del Atl�tico se fueron sucediendo. Sorloth tuvo dos cabezazos para inaugurar el marcador, pero no termina el noruego de afinar el martillo. Posteriormente fue Griezmann el que prob� a Radu con un inocente disparo desde el segundo palo.
Tard� casi media hora el Celta en pisar con intenci�n el campo que defend�a Oblak. Con intenci�n no es con peligro. De hecho, en el primer tiempo apenas registraron los celestes un disparo, que se fue desviado, frente a los nueve del Atl�tico, dos de ellos a porter�a. Los vigueses mantuvieron plaza europea con la �ltima victoria ante el Elche, porque las tres derrotas consecutivas amenazaron con su ca�da, y ahora estaban en un punto de que para ver la Champions necesitaban encadenar victorias.
La segunda mitad la empezaron los vigueses con m�s intenci�n. Trenzando alguna jugada con Borja Iglesias de pivote. Moriba, de hecho, pudo concluir mejor desde la frontal del �rea una gran triangulaci�n de medio equipo celeste. Respondi� despu�s, casi inmediatamente, Sorloth con una espuela magn�fica tras una dejada de Baena, pero Radu mand� a c�rner. Y poco despu�s Lookman no consigui� aprovechar otro gran centro del almeriense.
Contundencia
Pero las ocasiones no suben al marcador, s�lo los goles. La contundencia, ya saben. Y Borja Iglesias la tuvo para finalizar un gran pase de exterior de Sweedberg. El Panda hizo una vaselina que silenci� el Metropolitano y hasta termin� con alg�n aplauso local. La liga es el torneo que ya pas� en el Atl�tico, pero conven�a terminarla con una sonrisa, al menos en los partidos de casa.
Un mal disparo de Almada alumbr� alg�n silbido en el estadio. No merece esta despedida un equipo que tuvo dos trofeos a tiro. Luchando, adem�s, con transatl�nticos en Espa�a y en Europa. El Atl�tico, de hecho, tom� el acuse de recibo y se volc� sobre la porter�a de Radu. Lo hizo, eso s�, con m�s coraz�n que cabeza y, lo peor, con poco f�tbol. Sin Griezmann y Baena, cambios el Cholo a la hora de partido, faltaba la imaginaci�n que sustituyera los centros laterales. Ni imaginaci�n, ni alegr�a. Sigue la depresi�n.























