
























Juan Camilo Serna tuvo una experiencia traum�tica como emprendedor. Uno de sus primeros fracasos empresariales le marc� tanto que tard� m�s de tres a�os en recuperarse y convencerse de que pod�a volver a intentarlo. "Me paralizaba el hecho de pensar en tener que revivir una situaci�n similar", explica hoy. El trauma qued� grabado en su cerebro como si de una huella emocional se tratase. Es el marcador som�tico que acu�� el neurocient�fico Antonio Damasio, y que activa una experiencia emocional pasada que condiciona de manera irremediable al cerebro en la toma de decisiones.
Es lo que explica que "una mala gesti�n de las emociones pueda llevar al fracaso empresarial", en palabras de David Ju�rez, director del M�ster en Marketing y Comunicaci�n de la Universidad Polit�cnica de Valencia (UPV) y responsable del primer laboratorio del mundo dedicado al estudio del rendimiento cerebral de los emprendedores. Se trata del Neuroentrepreneurship Lab UPV, ubicado en StartUPV e integrado en el ecosistema de emprendimiento del campus tecnol�gico valenciano.

Medici�n de la microsudoraci�n.DAVID GONZ�LEZARABA PRESS
Camilo Serna, de hecho, es el primer doctor por la UPV en neuroemprendimiento, una disciplina que, seg�n describe Ju�rez, ayuda a "entender cu�les son los procesos cerebrales que ocurren cuando tomamos decisiones en cualquiera de las fases de un emprendimiento". �Y por qu� es esto relevante? Porque cuando un emprendedor tiene que decantarse por si apuesta o no por expandir su empresa, o por si acude a una ronda de financiaci�n, es imposible que pueda manejar toda la informaci�n.
"Esto nos lleva a que cualquier emprendedor tiene que tomar una decisi�n bajo condiciones de incertidumbre, lo cual afecta a nivel emocional al cerebro", seg�n Ju�rez. El impacto en el cerebro de la incertidumbre no es una cuesti�n menor, pues puede desencadenar una sensaci�n de p�nico o miedo, seg�n el caso: "La incertidumbre nos afecta hasta el punto de poner a nuestro cerebro en modo supervivencia, lo que implica que la activaci�n emocional anula la parte racional". Dicho con otras palabras, "no estamos en condiciones para formarnos un juicio racional".
Por ello, "cuantas m�s herramientas tenga un emprendedor para gestionar sus emociones, m�s f�cil le ser� adoptar una decisi�n racionalmente". Dejarse conducir por el p�nico solo puede nublar nuestro raciocinio.
Lo que el profesor Ju�rez y su equipo hacen en el laboratorio es monitorizar el cerebro de los emprendedores cuando act�an bajo condiciones de incertidumbre. Por ejemplo, el estallido de una guerra y la consiguiente subida del precio de los carburantes har� que un empresario tenga que enfrentarse al dilema de si trasladar este coste a la tarifa de sus productos, con el previsible riesgo de una ca�da de ventas. Ante esta situaci�n de estr�s, �c�mo reacciona su cerebro?
La primera biometr�a en la que se fijan en el laboratorio de la UPV es la "respuesta galv�nica de la piel", denominada GSR. Es una tecnolog�a que mide la microsudoraci�n en los dedos de la mano, es decir, la respuesta del cerebro a un est�mulo externo o a un pensamiento. Tal y como expone la investigadora Paula Sabater, doctoranda en la UPV, con esta prueba se mide en realidad "la variabilidad que hay dentro de nuestra microsudoraci�n, que es lo que nos dice la intensidad emocional". "El nivel de activaci�n emocional que tenemos es muy importante para discernir qu� nos pasa", agrega.
As� se detecta un pico de activaci�n emocional, que a continuaci�n se interpreta con una electroencefalograf�a para saber si es bueno o malo. "Las m�tricas de rendimiento cerebral determinan los niveles de estr�s, de atenci�n, de conexi�n emocional y hasta de relajaci�n, que no es sino la vuelta a tu condici�n inicial", afirma Ju�rez.
La pregunta es, por tanto, si las emociones ayudan o boicotean entonces la toma de decisiones. "Bajo un determinado control son positivas", responde el director del laboratorio. De hecho, "no podemos tomar decisiones sin activaci�n emocional. Las emociones, en consecuencia, ayudan, y es lo que en el mundo empresarial se denomina instinto".
El tambi�n llamado olfato empresarial no es m�s que una activaci�n emocional cuando el cerebro presiente que una opci�n va a ser la mejor. Ahora bien, "si perdemos el control emocional y entramos en p�nico, hay lo que se llama un secuestro l�mbico o amigdal�tico". Esto significa, en palabras de Ju�rez, que "el corte prefrontal, nuestra parte racional del cerebro, se ve mermada o directamente anulada". Y es entonces cuando no seremos capaces de actuar racionalmente. Por eso se dice que "un exceso de activaci�n emocional perjudica la toma de decisiones".
David Palacios, investigador experto en emprendimiento y editor jefe de la revista International Entrepreneurship and Management Journal, es claro en su advertencia a los emprendedores: "No dominar las emociones hace que tomes malas decisiones". Un excesivo optimismo, o un pesimismo exacerbado, puede confundirnos en el momento en que tengamos que adoptar una medida. No vale con el olfato empresarial: "Puede ser una trampa si no tienes los datos suficientes para tomar una decisi�n".

El equipo del laboratorio: David Palacios, Juan Camilo Serna, Paula Sabater y David Ju�rez.DAVID GONZ�LEZARABA PRESS
"El empresario tradicional, el que puede tener menos formaci�n, suele basarse �nicamente en su experiencia, en su olfato. Pero hoy en d�a es importante tener m�s datos para decidir y saber cu�les son tus fortalezas y debilidades a nivel emocional, porque te van a condicionar", insiste este experto.
En el laboratorio de la UPV hablan de "entrenar el cerebro", de ayudarle a gestionar las emociones. "Tenemos que dar herramientas para realizar un masaje cerebral cuando estamos cansados", sostiene Ju�rez, que se refiere en este punto a la importancia de la meditaci�n. "Con la meditaci�n hemos demostrado que funciona muy bien para mejorar los niveles de atenci�n e inter�s y para reducir el estr�s. Igual que cuando te duele el cuello vas al fisioterapeuta para que te d� un masaje en las cervicales, la meditaci�n es importante cuando detectamos determinados s�ntomas en el cerebro. El masaje del cerebro mediante la meditaci�n nos permite estar m�s centrados y ser m�s racionales".
De ah� que se considere que la gesti�n emocional es clave, en la medida en que emprender puede conllevar un agotamiento an�mico al que no ser� ajeno ning�n empresario. Frente a ello, se trabaja para una mentalidad resiliente, con herramientas como la llamada matriz de Eisenhower para aprender a priorizar las tareas m�s importantes. "Hay que saber ver lo que te genera estr�s pero no puedes controlar, para dejarlo a un lado y centrarte en lo verdaderamente importante que puedes manejar".
Los trabajos de investigaci�n del laboratorio en neuroemprendimiento han permitido concluir tambi�n que hay diferencias en el rendimiento cerebral de un emprendedor junior -con menos de seis meses de experiencia- y de uno senior -con una trayectoria de al menos tres o cuatro a�os a sus espaldas-. Se trata de una de las primeras l�neas de investigaci�n que ha venido a confirmar la experiencia como "un normalizador de las emociones", tal y como describe Camilo Serna.
"La experiencia nos da confianza y seguridad, pero nos dimos cuenta de que a los emprendedores senior les es muy dif�cil volver a emprender desde cero", explica este investigador. "Y les cuesta justamente porque recuerdan experiencias previas en las que acumularon fracasos o pasaron por momentos muy complicados". As� que son los emprendedores junior, que no arrastran este tipo de "traumas" en el cerebro, los que se muestran desde el principio m�s optimistas y confiados de su �xito y, en consecuencia, est�n dispuestos por lo general a asumir m�s riesgos.
"Para los emprendedores senior, el mayor sufrimiento a nivel cerebral se produce cuando hay que tomar la decisi�n de si volver a emprender o no, de si avanzan o no. Hay m�s padecimiento aqu� que en todas las fases posteriores del emprendimiento", analiza el responsable del laboratorio. Por el contrario, "los junior no experimentan ning�n sufrimiento a la hora de emprender porque tienen la absoluta certeza de que su idea va a funcionar".
Paula Sabater apunta otra diferencia en el cerebro, esta vez, de hombres y mujeres. "El cerebro masculino tiende a arriesgarse m�s", dice, mientras que el femenino prefiere inclinarse por la seguridad. "Las mujeres estamos hechas biol�gicamente para tener descendencia, es decir, para que prosiga de alguna manera nuestra especie. De ah� que todas las decisiones que tomamos suelen tener en cuenta la perspectiva de la seguridad, algo que no sucede tanto en el caso de ellos porque no tienen ese instinto o necesidad".
La cuesti�n es que, como se�ala David Palacios, el cerebro sigue siendo el �rgano "m�s misterioso" para nosotros, con inc�gnitas para las que todav�a no tenemos respuesta. "Por eso, tener incidencia en su funcionamiento va a tener cada vez m�s inter�s". Sobre todo, si el �xito o fracaso depende de �l.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。