Los usuarios protestan estos días por la falta de climatización y reclaman soluciones urgentes

Uno de los vagones sin aire acondicionado, ayer, en la Línea 1 del Metro de Madrid.
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La ola de calor que abrasa la capital también se está haciendo notar en el suburbano de Madrid, principalmente en su Línea 1, y en los Cercanías. Dentro de ambos transportes, desde embarazadas, niños y ancianos hasta el resto de usuarios se vienen quejando estos días por las altas temperatura y la ausencia de aire acondicionado.
En algunos vagones, reclaman, la climatización es inexsistente. Algo que se agrava en horas puntas, con ellos "abarrotados". "¿Hay algún día que funcione el aire acondicionado de los trenes de la Línea 1 del Metro? El calor es extremo. Algún día va a pasar alguna desgracia por la falta de mantenimiento de la climatización", relataba Mario en X (antiguo Twitter). En consonancia, Adrián teorizaba sobre las consecuencias que puede conllevar la falta de aire: "Que algún consejero de Transportes venga a probar en sus carnes qué es este infierno".
Javier, que usa la Línea 1 a diario para ir a trabajar, etiquetaba al propio suburbano para hacerle llegar su reclamo: "Nunca tiene aire. La gente va mareada, sudando a goterones literalmente. ¿Cuál es el motivo?".
Este diario ha preguntado a la compañía al respecto, quien asegura que "somos conscientes de las molestias que causan las altas temperaturas". Y declaran que intensifican "las revisiones de los sistemas de climatización durante la época veraniega", retirando de la circulación "lo antes posible" aquellos trenes con incidencias.
"En verano se desactiva en la mayoría del material móvil la apertura de puertas automáticas al llegar a la estación para conservar la temperatura interior. Además, se han puesto en marcha en 20 estaciones de la red de las Líneas 1 y 5 los sistemas de refrigeración en andenes (por tercer año consecutivo)", inciden.
Mismas escenas, e incluso peores ya que circulan a pleno sol, se dan en los Cercanías madrileños. Este martes, según relataba otro ciudadano en X, "tuvimos que socorrer a dos personas en un tren de la C-5 sobre las 17:30 de la tarde... no he tenido peor experiencia en mi vida".
Esta vivencia la escribía en respuesta de un tuit de Uriel Velásquez en el que, además de un vídeo donde la gente se abanicaba como podía y había embarazadas sofocadas, afirmaba que estaban a 40 grados, con personas sudando a chorros. Y le pedía tanto a Renfe como al ministro de Transportes, Óscar Puente, que evitaran "una desgracia": "Esto es un riesgo crítico de golpe de calor y negligencia...". Otros, incluso, exigían al socialista su dimisión al considerar "intolerable" tener que viajar en esas condiciones.
Por su parte, Ainhoa no se quedaba atrás. "Cercanías, sois unos sinvergüenzas, media hora de retraso en la C-5, el tren a reventar y sin aire. Le va a tener que pasar algo a alguien antes de que tengáis la decencia de tener esta línea con aire en plena ola de calor", decía. Y Marta lo comprobaba ayer desde Atocha: "Lo acabo de coger dirección Fuenlabrada y no hay aire. Esto es un infierno. Haced algo, por favor".
Preguntados también al respecto, desde Renfe aseguran a este diario que "no es un problema generalizado, sino situaciones puntuales que se pueden dar en algunos trenes por sobrecalentamiento de sus aparatos debido a las altas temperaturas". Y rematan que éste "es un problema que afecta también a otros medios de transporte, no solo a Cercanías".




















