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El presidente de la República Argentina, Javier Milei, ha recibido esta mañana la Medalla de Honor de la Universidad CEU San Pablo en Madrid, en un acto donde ha impartido una conferencia magistral sobre economía y política. Ante un Aula Magna expectante y repleta de alumnos, el mandatario decidió improvisar parte de su intervención al exclamar entre risas: "He decidido cambiar el discurso", centrando sus palabras en la experiencia de ocupar lo que denomina la "silla eléctrica del poder presidencial".
Durante su alocución, Milei presentó las bases de su próximo libro, La moral como política de Estado, estructurado en tres bloques: valores éticos, eficiencia económica y utilitarismo político. El economista se mostró tajante contra el relativismo moral, defendiendo el derecho natural mediante metáforas como la del atleta Usain Bolt, para advertir que recurrir a la intervención estatal para frenar al más capaz no es ganar, sino ser un perdedor. Asimismo, reivindicó el capitalismo como la herramienta que sacó al 95% de la población mundial de la pobreza desde el año 1800.
Uno de los momentos más contundentes fue su defensa del "ajuste fiscal más grande de la historia de la humanidad", equivalente a cinco puntos del PIB en un mes. Milei defendió el uso de la "motosierra" para erradicar el déficit, calificándolo de "profundamente inmoral", y lanzó una dura advertencia a los líderes europeos: "Europa no puede crecer porque está atestada de regulaciones". En este sentido, dirigió críticas implícitas al Gobierno de España, señalando que el gasto descontrolado y el ataque a la propiedad privada son el inicio de la decadencia, instando al país a no repetir la "tragedia histórica" de Argentina.
Finalmente, el mandatario reflexionó sobre su futuro, asegurando que tras terminar su mandato se alejará de la política para retirarse al campo con sus "hijitos de cuatro patas" a leer y dar conferencias. El acto, al que asistieron figuras como el alcalde José Luis Martínez-Almeida y el diputado de Vox José María Figaredo, concluyó con el mandatario gritando su icónico lema: "¡Que viva la libertad, carajo!".























