























PABLO R. SUANZESCorresponsal Washington
Actualizado
La inflaci�n vuelve a estar en el centro del debate pol�tico y econ�mico en Estados Unidos. El �ndice de precios al consumo se dispar� hasta el 3,8% interanual en abril, seg�n los datos publicados este martes por el Departamento de Trabajo, apuntalando una tendencia que amenaza tanto la estrategia de la Reserva Federal como la campa�a de Donald Trump de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
El dato, el peor en tres a�os, llega en la misma semana en la que Trump inicia su visita oficial a China y en la que acaba el mandato del presidente de la Fed, Jerome Powell. Y es consecuencia directa de la guerra en Ir�n, el cierre del Estrecho de Ormuz y el estrangulamiento en el mercado de petr�leo. Representa medio punto m�s que el mes anterior y casi un punto y medio respecto a antes del inicio de los bombardeos. Incluso la inflaci�n subyacente, que excluye el coste m�s vol�til de los alimentos y energ�a, sube hasta el 2,8%, tambi�n m�s que en marzo y por encima de lo esperado por el consenso de las previsiones.
Los precios de la energ�a representaron m�s del 40% del aumento mensual. En tasa interanual, la energ�a en general se ha disparado un 18%, la gasolina un 28% y los billetes de avi�n, otro 20%. Los servicios, excluyendo los energ�ticos, aumentaron un 3,3% interanual; dentro de estos, la vivienda subi� un 3,3% y el transporte un 4,3%. S�lo en el �ltimo mes, la gasolina ha subido de media un 5,4%, pero ajustado estacionalmente. Sin ese ajuste, que tiene en cuenta que en primavera siempre hay alzas, el dato ser�a superior al 11% en 30 d�as. Por eso la Casa Blanca baraja seriamente ahora suspender temporalmente los impuestos sobre la gasolina.
Estos niveles alejan todav�a m�s la posibilidad de que la Fed pueda plantearse recortes de tipos de inter�s en el corto plazo. En la �ltima reuni�n, en la que se acord� mantenerlos, hubo cuatro votos discrepantes. Uno, el de uno de los asesores econ�micos del presidente, porque quer�a recortes. Y los otros tres porque quer�an un comunicado mucho m�s duro en el que no s�lo se dijese, como acab� ocurriendo, que futuras decisiones estaban en el aire, sino que se especificara que esas futuras decisiones pod�an ser perfectamente subidas y no bajadas de tipos.
El repunte llega adem�s en un momento especialmente delicado para la Casa Blanca. La escalada de tensi�n con Ir�n, la inestabilidad en el estrecho de Ormuz y las nuevas disputas comerciales con China y la Uni�n Europea (con amenazas de m�s aranceles y una pausa hasta julio anunciada poco despu�s) han elevado la incertidumbre sobre los precios energ�ticos y las cadenas de suministro. El petr�leo ha vuelto a enloquecer en todas direcciones en las �ltimas semanas y muchas empresas advierten ya de aumentos en costes log�sticos y de importaci�n. Todo mientras la Casa Blanca cambia su marco sobre Ir�n cada pocas horas y deja en el aire una soluci�n. El mismo lunes, Trump dijo que el alto el fuego estaba en "situaci�n cr�tica".
Pese a ello, el presidente repite cada d�a que la econom�a estadounidense sigue siendo "la m�s fuerte de la historia" y responsabiliza a la Reserva Federal de actuar con excesiva lentitud. El presidente lleva meses presionando p�blicamente a Jerome Powell para que rebaje los tipos de inter�s y facilite un mayor crecimiento econ�mico antes de las elecciones. Y en cuanto la persona escogida por �l para sucederlo, Kevin Warsh, recoja el testigo, la presi�n se redoblar� sobre �l
Con este dato del 3,8% es imposible un recorte inmediato. La situaci�n, a pesar de n�meros de empleo positivos el lunes, reduce enormemente el margen de maniobra del banco central. Los mercados descuentan una pol�tica monetaria restrictiva durante m�s tiempo, justo cuando la econom�a empezaba a mostrar se�ales de desaceleraci�n.
Los analistas ahora empiezan a asumir un escenario central con la inflaci�n en torno al 4% en la segunda mitad del a�o, camino de las legislativas de noviembre. Un escenario complicado para las decenas de millones de hogares que viven cheque a cheque y a duras penas llegan a final de mes. Hace unos d�as, Kevin Hassett, el principal asesor econ�mico ahora en la Casa Blanca, celebrara que los niveles de consumo y de uso de tarjetas de cr�dito estaban muy altos, una se�al sin embargo de que las familias est�n apurando sus m�rgenes de cr�dito para pagar no s�lo la gasolina, sino la cesta de la compra.
Seg�n las tablas publicadas hoy, el precio de los alimentos ha repuntado un 2,9 % desde abril del a�o pasado, impulsados principalmente por el precio de la ternera, que afectada tambi�n por la disminuci�n de los reba�os. Los tomates, por ejemplo, han subido casi un 40%, por culpa de los aranceles sobre M�xico o el precio del combustible. No son s�lo los productos frescos: los aranceles al acero, sin ir mas lejos, empujan tambi�n el coste de los alimentos enlatados, muy populares en el pa�s.
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