El partido liderado por el tándem Esteban-Pradales mantiene su liderazgo en el ecuador de la legislatura vasca. El PP vasco se mantiene con Vox al acecho

El lehendakari Pradales y el presidente del PNV Aitor Esteban aplauden en el palacete de París de la Fundación Cervantes entregado por Pedro Sánchez.EFE
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Los 20.000 afiliados que asegura tener el PNV deberán tener muy presente a la esposa de Lot para no mirar al pasado cuando Euskadi calienta ya los motores políticos para un nuevo ciclo electoral. Si, picados por la curiosidad o la añoranza, se arriesgaran a convertirse en estatuas de sal recordarían que justo hace una década, el PNV aventajaba en 173.000 votos a EH Bildu, que se traducían en diez escaños de diferencia. Obligados a mirar hacia adelante, el partido representado ahora por Aitor Esteban e Imanol Pradales mantiene su liderazgo por una diferencia 2,6 puntos en intención de voto, sumaría un parlamentario más que en 2024 y exprime su atributo de partido «confiable» para taponar el sorpasso electoral de EH Bildu soñado por Arnaldo Otegi cuando en febrero de 2025 decidió estirar su liderazgo en la izquierda abertzale.

El PNV mantiene, según la encuesta electoral elaborada por Sigma Dos para EL MUNDO, la ligerísima ventaja de apenas 30.000 votos con EH Bildu que certificaron las urnas en 2024. «Las elecciones municipales y forales de 2027 serán una primera vuelta para Pradales», apunta un dirigente nacionalista. La confesión adelanta ya el protagonismo del actual lehendakari, que el pasado lunes cumplió sus dos primeros años al frente del Gobierno vasco. Desde las elecciones autonómicas de 2024, las expectativas electorales de los partidos vascos se han mantenido estables. El PNV de Aitor Esteban -tomó el testigo de Andoni Ortuzar en marzo de 2025- lograría el respaldo de un tercio de los votantes (34,7%) frente al 32,1% de Bildu. Pero esa mínima diferencia en el ciclo electoral de 2023-2024 y el pacto con el PSOE vasco mantiene al PNV al frente de las instituciones vascas más importantes.

El sondeo de Sigma Dos abona la continuidad de la alianza entre nacionalistas y socialistas; la opción que también hoy contemplan como prioritaria en la dirección de Eneko Andueza (PSE-EE). Los socialistas se mantendrían entre los 12-13 parlamentarios que les permitieron incrementar su presencia en el Gobierno vasco. La resiliencia del PSOE vasco superaría incluso el desencanto de 11.155 votantes (7,4%) en 2024 seducidos ahora por el PNV. Y es que el tándem Esteban-Pradales ha logrado que el 35,6% de los votantes socialistas consideren que el PNV es el partido que mejor defiende el interés general de Euskadi en Madrid. Un porcentaje que supera al de los socialistas, que otorgan ese rol al PSOE de Pedro Sánchez.
El presidente socialista ha alimentado este protagonismo de Pradales como conseguidor al abrirle las puertas de La Moncloa hasta en seis ocasiones y ceder una treintena de competencias con las que el PNV alimenta el eslogan del «más y mejor autogobierno». También Aitor Esteban -el político vasco mejor valorado (5,4) pese a las dudas internas sobre su liderazgo- ha taponado el vertiginoso crecimiento de EH Bildu desde 2016 a 2024.

Su PNV «confiable» -la bandera para diferenciarse de EH Bildu- es bien valorado por uno de cada cuatro votantes del PP, de Sumar y de Vox; un amplísimo espectro que alimenta la apuesta de Esteban por recuperar el «centro político» vasco con iniciativas como el señalar el origen de los delincuentes o reactivar la «guerra al navajeo».
La supuesta moderación del PNV y la normalización de las relaciones con Núñez Feijóo dificultan el intento del PP vasco por captar a desencantados nacionalistas. El líder popular vasco De Andrés mantendría los 7 escaños de 2024 aunque Vox apunta a un crecimiento electoral (2,7%) muy alejado de su relevancia política en el resto de España.




















